• Tensión El Líbano: en medio de la escalada bélica entre Israel, Hizbulá y sus aliados
  • Geopolítica Bruselas y Washington aceleran los esfuerzos diplomáticos para frenar la escalada de la guerra en Gaza

La lista de cuestiones a tratar es larga: la continuación de la guerra en Gaza y la entrada de ayuda humanitaria al enclave. La tensión creciente en la frontera entre Israel y el Líbano, con el papel mediador de los países limítrofes y del Golfo Pérsico. Los ataques de los hutíes yemeníes en el mar Rojo y la actividad de milicias proiraníes en países como Irak o Siria. El secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, inició este sábado su cuarta gira por países de Oriente Próximo y el sureste de Europa desde que empezó la guerra entre Israel y Hamas. El aumento de las hostilidades en diferentes puntos de la región complica cada vez más buscar una solución política al conflicto, mientras aumentan las críticas internacionales por la ofensiva israelí en Gaza y Cisjordania. Washington lleva semanas intentando convencer al partido chií libanés Hizbulá para que retire sus fuerzas del sur del Líbano en un intento de rebajar la posibilidad de la apertura de otro frente de guerra. También lanzó la iniciativa para frenar las agresiones en el mar Rojo, que ponen en jaque cerca del 20% del comercio marítimo mundial.

«No esperamos que todas las conversaciones en este viaje sean fáciles», dijo el portavoz del Departamento de Estado, Matthew Miller. «Obviamente hay cuestiones difíciles que enfrenta la región y decisiones difíciles por delante», señaló sobre los encuentros que llevará a cabo Blinken en los próximos días en Egipto, Israel, Emiratos Árabes Unidos, Qatar y Cisjordania. «A nadie le interesa, ni a ningún país de la región, ni a ningún país del mundo, que este conflicto se intensifique más de lo que ya está», añadió.

Blinken tenía previsto viajar a la región a finales de mes, pero adelantó el viaje tras la escalada de tensiones esta semana, después de que Israel abatiera en Beirut al número dos de la rama política de Hamas, Saleh el Arouri, con un ataque con drones. Hizbulá ha prometido responder a su muerte, mientras que Israel ha intensificado sus ataques en el sur del país.

En su primera parada, Blinken fue recibido en Estambul por el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan; junto al ministro de Exteriores turco, Hakan Fidan; y el jefe de los servicios secretos, Ibrahim Kalin. En dos encuentros bilaterales con la Presidencia y con Exteriores, trataron la situación de la guerra en Gaza y la crisis humanitaria desatada por el bloqueo israelí a la entrada de alimentos y material sanitario al enclave. El Departamento de Exteriores turco señaló en un comunicado en la red social X que también trataron el proceso de adhesión de Suecia a la OTAN, ya que Turquía está en proceso de votación para su entrada en la Alianza.

Largo proceso de adhesión

Ankara ha vetado durante más de un año su admisión, aludiendo a cuestiones de seguridad, debido a la simpatía de Estocolmo por algunos partidos prokurdos que Ankara considera organizaciones terroristas. Tras meses de altibajos diplomáticos entre Turquía, Suecia y representantes de la Alianza, Ankara cedió finalmente a la entrada del país nórdico a la OTAN, aunque aún está en proceso de votación para que sea aprobada en el Parlamento. El Gobierno ha ido ralentizando el proceso durante más de dos meses, que quedó pendiente para el nuevo año. Y aún no ha sido retomado porque el Parlamento permanece cerrado por vacaciones hasta finales de enero. Washington ha mostrado su frustración por la lentitud del proceso, aunque confían que Ankara aprobará la adhesión de Suecia, señaló un alto funcionario a la agencia Reuters.

Fuentes diplomáticas señalaron a la emisora pública TRT que a cambio de la luz verde de Ankara, los legisladores estadounidenses podrían vender finalmente los aviones de combate F-16, que Turquía lleva cerca de tres años solicitando. Esta cuestión provocó una crisis diplomática entre Turquía y Estados Unidos hace cuatro años, cuando Ankara compró a Rusia un sistema antimisiles S400, incompatible con la seguridad de la OTAN.

Tras esta reunión, Blinken viajó posteriormente a la isla de Creta para reunirse con el primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis.