El Año Nuevo confirmó a los ecuatorianos su nueva realidad: 50 muertes violentas en un solo día para comenzar 2024. Y la mayoría en las zonas del país donde el narcotráfico se ha desplegado con la intención de profundizar sus raíces. Más del doble (23) que hace 365 días.

Todo ello después de un año que ha roto todos los récords de homicidios, 7.500, en el país andino. La inseguridad ya era el principal reto para el nuevo gobierno del moderado Daniel Noboa, que asumió a finales de noviembre. Con una sociedad expectante por conocer su Plan Fénix contra los «grupos narcoterroristas», Noboa adelantó que la semana que viene comenzará la construcción de la primera supercárcel en Pastaza (en el Amazonas) y que días después continuarán con otra en Santa Elena, la provincia costeña desde donde se lanzó a la presidencia.

«Son igualitas, porque es la misma compañía, el mismo diseño hecho en las cárceles en México y El Salvador. Para todos los bukelelovers es una cárcel igualita«, subrayó Noboa en referencia al presidente salvadoreño, que cuenta con una legión de seguidores en las Américas por su política de mano dura contra las maras, pese a las denuncias realizadas por los organismos de derechos humanos.

Las imágenes de la megacárcel salvadoreña de Tecoluca, con capacidad para 40.000 reos, dieron la vuelta al mundo en febrero, cuando Bukele ordenó que comenzara a recibir a los pandilleros de la Mara Salvatrucha. De rodillas, con las manos en la nuca y semidesnudos, aquellos presos se convirtieron en un símbolo en una región, América Latina y Caribe, que pese a no alcanzar el 10% de la población mundial reúne más del 40% de las muertes violentas en el planeta. La inseguridad y la corrupción política se han convertido así en las principales armas de los populistas continentales.

El Gobierno de Noboa pretende además demoler la Penitenciaría del Litoral, en Guayaquil, que se ha convertido en la comandancia general de las distintas bandas de delincuentes, «soldados» de los carteles mexicanos de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación. Sólo en un día de 2023 se produjeron más asesinatos que en este 1 de enero y fue en julio, durante una de los motines y masacres carcelarias en esta penitenciaría.

«Si quieren ir (a las nuevas cárceles), pasear, conocerla, quedarse una noche, cometan un crimen», amenazó Noboa, quien ya en campaña electoral apostó por la construcción de cárceles barcaza para llevar a alta mar y mantener incomunicados a los principales capos del narco y del crimen organizado.

El presidente aseguró que las cárceles se construirán en 10 meses, tiempo récord.

En las últimas horas el gobierno también se ha apuntado un tanto en contra de la inseguridad al detener, tras un amplio operativo, a Fabricio Colón Pico, uno de los capos de la banda de Los Lobos, señalado por querer atentar contra la fiscal general, Diana Salazar. La jefa del Ministerio Público encabeza personalmente el Caso Metástasis contra el narcotráfico, que ha implicado incluso a Jorge Glas, ex vicepresidente de Rafael Correa, refugiado hoy en la Embajada de México en Quito.

«Felicidades a la Policía y grupo de apoyo por la exitosa labor de inteligencia y seguimiento. Orden cumplida», se dirigió al presidente Mónica Palencia, ministra de Gobierno y de Interior del gabinete Noboa.

La propia fiscal Salazar advirtió a las autoridades que existía un plan en contra de ella de los mismos que asesinaron al periodista de investigación Fernando Villavicencio, excandidato presidencial. En los tres procesos abiertos en torno al magnicidio destaca el que se sigue contra una cédula de Los Lobos, que estarían implicados en el asesinato que cambió el destino electoral de Ecuador.

La Policía Nacional había estrechado el cerco en contra de Capitán Pico, como se conoce al delincuente, acusado de secuestros y otras actividades delictivas.

NOBOA CONTRA EL CRONO

En su lucha contrarreloj y cuando le resta algo más de un año al frente del gobierno antes de presentarse a las presidenciales de 2025, Daniel Noboa ha decidido consultar al país para acelerar varias leyes que considera fundamentales. El presidente ha remitido 11 preguntas a la Corte Constitucional, entre las que destaca la ampliación de funciones del Ejército en la lucha contra el crimen. Al gobierno también le interesa tramitar ya la deportación de extranjeros, así como varias reformas judiciales y penales.

Todavía no se conoce la fecha de su celebración, pero expertos vaticinan que sería en marzo. Para la oposición se trata de un ejercicio «inútil y errático», ya que todas ellas se podrían aprobar en el Parlamento. «Es una consulta totalmente inoportuna», fustigó Correa desde el exilio.