• Reino Unido El discurso del rey Carlos III: ¿Qué es y por qué es tan importante?

El rey Carlos III se habría embolsado los activos de miles de personas fallecidas en el ducado de Lancaster, una vasta extensión de 18.433 hectáreas en el noroeste de Inglaterra que heredó de Isabel II, gracias a una práctica que data de tiempos medievales y conocida como «bona vacantia» o «bienes vacantes».

En otros lugares de Inglaterra y Gales, la Secretaría del Tesoro se apropia de los activos y bienes de las personas fallecidas que no han dejado testamento o que no tienen herederos o familiares conocidos, que normalmente se destinan a bienes o servicios públicos. En los ducados hereditarios de Lancaster y Cornualles, los «bienes vacantes» pasan sin embargo a la Corona.

A lo largo de una década, la Casa Real británica podría haber recolectado el equivalente 60 millones de libras (68 millones de euros) por la vía extraordinaria de la «bona vacantia». Oficialmente, ese dinero serviría para financiar organizaciones sin ánimo de lucro vinculadas a la Corona.

Según el revela The Guardian, apenas el 15% ha sido sin embargo destinado a ese fin, y la mayor parte del dinero se ha empleado en reformas (renovación de tejados, aislamiento ventanas, nuevos calentadores) del inmenso patrimonio inmobiliario de la realeza: de mansiones a cabañas rurales, pasando por edificios agrícolas, graneros y cotos de caza.

No en vano, Carlos III es uno de los mayores propietarios y arrendatarios del Reino Unido, con una fortuna personal estimada en mas de 2.000 millones de euros, de acuerdo con otra investigación de The Guardian, lo que le sitúa muy por encima de donde estaba su propia madre, Isabel II, en la lista de los más ricos de The Sunday Times.

Exento del impuesto de sucesiones, lo que también creó cierta polémica, Carlos III sería ahora el máximo beneficiario del ducado de Lancaster, que se extiende de Manchester hasta Cumbria. The Guardian ha identificado a decenas de fallecidos, en lugares como Preston, Blackburn, Liverpool o Oldham, cuyos activos pasaron a la Corona en la última década. Los amigos de sus entornos han expresado su estupor por la que consideran «una práctica inmoral» que haría levantarse de sus tumbas a los finados.

Según varios documentos filtrados a The Guardian, una directiva interna habría dado licencia para usar los fondos logrados por «bona vacantia» para actividades lucrativas o que pudieran generar una beneficio ocasional al ducado de Lancaster. Al menos tres fuentes confirmaron al diario brirtánico que la Casa Real ha empleado gran parte de ese dinero para reformar sus propiedades. El Palacio de Buckingham no ha respondido de momento a las alegaciones.