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El alcalde de Londres, el laborista Sadiq Khan, ha reclamado al Gobierno británico que firme acuerdos bilaterales de movilidad juvenil (YMS, por su siglas en inglés) con los países de la UE como España, similares a los que existen con una decena de países como Australia, Nueva Zelanda o Islandia. El 31 de enero entrarán de hecho en vigor dos acuerdos con Uruguay y Andorra.

«Aunque el Reino Unido no es ya miembro de la UE, Londres es y será siempre una ciudad europea», declaró Khan en una entrevista al semanario The Observer. «Quiero dejar claro que estoy dispuesto a apoyar un acuerdo de movilidad que nos beneficiaría económicamente, culturalmente y socialmente».

«El Brexit duro ha dañado especialmente los derechos laborales de los jóvenes», recalcó Khan. «La decisión del Goierno de salir del programa Erasmus ha hecho también que sea más difícil estudiar en el extranjero».

Khan, que en mayo se enfrenta en las elecciones locales a la ultraconservadora Susan Hall, está dispuesto a convertir el Brexit en su caballo de batalla, en contraste con la cautela mostrada por el líder laborista, Keir Starmer. Se estima que 1,2 millones de europeos podrán votar en los comicios de Londres, donde el sentimiento anti-Brexit ha ido a más en los últimos años.

El alcalde de Londres se hace así eco de la propuesta lanzada hace siete meses por el conservador y brexitero George Eustice, que pidió a Sunak la apertura de negociaciones bilaterales con los países de la UE para conceder visados de trabajo de dos años a los menores de 35. Eustice advirtió que esta medida sería un modo de «reconciliación post-Brexit» con los vecinos europeos.

«El Reino Unido reconoce la importancia de los intercambios culturales y educativos con otros países con las que apoyar las oportunidades para los jóvenes», declararon fuentes del Gobierno británico. «Estamos explorando más acuerdos bilaterales recíprocos de movilidad juvenil (YMS) con socios internacionales, incluyendo socios europeos».

El Departamento de Interior ha anunciado por su parte una relajación de las reglas post-Brexit, permitiendo la permanencia en el país a quienes solicitaron por error la renovación de sus tarjetas de residencia, en vez de pedir el estatus de «asentado» (al que se tiene derecho por haber residido cinco años o más en el Reino Unido).

La revisión de las reglas afecta también a los 142.000 ciudadanos de la UE que realizaron una solicitud tardía y están pendientes de la resolución de sus casos. El Departamento de Interior ha confirmado que no bloqueará las solicitudes que aleguen «falta de conocimiento», como venía ocurriendo desde el verano pasado.

Decenas de casos de inmigrantes europeos amenazados con deportación o expulsados a su llegada al país han sido revelados en los últimos meses por el diario The Guardian y han elevado la presión sobre el Departamento de Interior. Un total de 17.000 ciudadanos de la UE fueron «rechazados» en el 2022 (755 de ellos españoles).

Pese a los problemas recientes, el Gobierno británico recalca que el programa post-Brexit ha sido «un gran éxito», con 7,6 millones de solicitudes recibidas, 7,4 millones concluidas y 5,7 millones de ciudadanos de la UE con estatus reconocido de «asentados» (383.000 españoles).