El ministro de Defensa ruso, Serguéi Shoigú, anunció hoy la toma de Márinka, importante bastión ucraniano en las cercanías de Donetsk, mientras el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, aprovechó la Navidad para animar a los ucranianos a resistir la actual ofensiva invernal rusa.De confirmarse, la toma de Márinka sería el mayor éxito militar de Moscú desde hace mas de seis meses.

«En el marco de las acciones ofensivas de las unidades de agrupación militar Sur hoy liberamos completamente la localidad de Márinka«, dijo Shoigú durante una reunión con el presidente, Vladímir Putin, transmitida por la televisión pública.

Primera victoria rusa en medio año

Shoigú destacó que Márinka, que tenía casi 10.000 habitantes antes de la guerra y ahora se encuentra reducida a ruinas, está a cinco kilómetros al suroeste de la capital de Donetsk.

«Hemos alejado considerablemente el trabajo de la artillería (ucraniana) de Donetsk, hacia allí, hacia el oeste, lo que permitirá a día de hoy defender de manera más efectiva Donetsk de los ataques enemigos», subrayó.Subrayó que la liberación de dicho bastión reducirá el potencial defensivo ucraniano y brindará al ejército ruso «nuevas oportunidades para futuras acciones en esa dirección», en referencia a Avdivka, también situada en las inmediaciones de Donetsk y que es escenario de la más sangrienta batalla de la actual guerra.

Por su parte, Putin también destacó que gracias a esta victoria, la mayor desde la conquista en mayo de Bajmut -también en la región de Donetsk- a manos del Grupo Wagner, los soldados rusos tienen ahora la posibilidad de lograr «un espacio operativo más amplio».

Mientras los rusos recuperan la iniciativa, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, instó hoy a los ucranianos en su mensaje de felicitación navideño a tomar nuevo aliento y resistir al embate de las fuerzas rusas.»Esta Navidad crea la atmósfera adecuada para el año que viene», declaró en un mensaje publicado en Telegram.

Según el mandatario ucraniano, se trata de «posibilidades de diálogo con nuestros socios. Posibilidades de fortalecer nuestro escudo antiaéreo. Posibilidades de proteger nuestro hogar de los terroristas rusos».

«Cuanto más fuerte sea nuestro sistema de defensa antiaérea, menos demonios rusos habrá en nuestro cielo y en nuestra tierra», aseveró, al recordar que la víspera la defensa antiaérea ucraniana derribó una treintena de drones Shahed y varios cazas rusos.

A las felicitaciones se sumó el jefe de inteligencia militar Kirilo Budánov, quien señaló que «el régimen terrorista y de ocupación del Kremlin jamás podrá cumplir sus planes arteros de destruir nuestro Estado, nuestras tradiciones y nuestra identidad».»Los ucranianos son una nación fuerte, capaz de superar cualquier obstáculo en el camino hacia su libertad e independencia», añadió.

Medio millón de movilizados

Mientras, Ucrania se prepara para anunciar la mayor movilización de su historia, que podría abarcar a medio millón de hombres, cifra solicitada por el mando militar ucraniano a Zelenski.Según informó en Telegram David Arajamia, el líder del partido presidencial en la Rada Suprema (legislativo), el Gobierno trabaja para presentar lo antes posible un proyecto de ley de movilización acorde a la demanda de los militares.

«Espero que los colegas del Gabinete de ministros terminen su parte del trabajo próximamente», indicó, al señalar que la demora de este proyecto de ley «genera incertidumbre y gran cantidad de noticias falsas». Recordó que el presidente ucraniano «enfatizó que se necesita un enfoque integral» sobre la movilización antes de aprobarla.»

Simplemente reclutar gente nueva, sin resolver los problemas de quienes actualmente prestan servicio, no es una opción (…) Los militares necesitan una solución a sus problemas. La sociedad quiere escuchar respuestas a todos los temas delicados», señaló. El tema de la movilización ha generado polémicas en el país, una de ellas debido a la propuesta del ministro de Defensa, Rustem Umérov, de llamar a filas a los ucranianos que residen actualmente en el exterior, una idea apoyada por el asesor de la oficina presidencial ucraniana, Mijailo Podoliak.

Sin embargo, el principal obstáculo de la nueva movilización es que todavía no existen criterios claro sobre cómo organizar la rotación de las unidades en el frente y las vacaciones de los soldados que ya combaten desde hace casi dos años.