• Francia Emmanuel Macron nombra a Gabriel Attal como nuevo primer ministro francés

Cuenta el periódico Le Monde que, desde que llegó al Gobierno, el hasta ahora ministro de Educación, Gabriel Attal, lleva consigo allá donde va el escritorio que perteneció a su padre, fallecido en 2015. Lo traslada de despacho en despacho. Esta mesa con valor emocional presidirá a partir de ahora el que ocupaba la que, hasta el lunes, ocupaba el cargo de primera ministra, Élisabeth Borne. Gabriel Attal será su sustituto.

Cuando Emmanuel Macron fue elegido presidente en 2017 tenía 39 años. Era el presidente más joven de Francia. Hoy es su delfín, el que, a sus 34, se convierte en el primer ministro más joven del país. Attal representa el macronismo de los orígenes, el que Macron reivindicaba como «ni de izquierdas ni de derechas», y su reto es dar un nuevo aire a un Gobierno debilitado por la falta de mayoría parlamentaria y las sucesivas crisis.

Emmanuel Macron nombra a Gabriel Attal como nuevo primer ministro francésEL MUNDO

Es uno de los fieles del presidente, con un perfil muy parecido: precoz y brillante, atractivo, con una gran habilidad como comunicador y una carrera meteórica. Como él, es producto de la élite francesa, de esa que ya despunta en las aulas: Attal estudió en la prestigiosa Escuela Alsaciana y, después, en Sciences Po, el Instituto de Estudios Políticos.

Ambos, presidente y primer ministro, vienen de las filas socialistas, del equipo del ex presidente François Hollande. En 2017, cuando Macron creó su partido (La República en Marcha) y ganó las elecciones, Attal se pasó al campo macronista y fue nombrado diputado.

Fue el miembro más joven del Gobierno francés, con 29 años, al ser nombrado secretario de Estado del ministro de Educación en 2018. En verano de 2020 ya era portavoz del Gobierno. «Creo en Macron, siento una verdadera fidelidad por él porque estoy convencido de su proyecto. Para mí cuenta sólo una cosa: el triunfo del presidente de la República», dijo en una entrevista.

El ministro más popular

Attal es, además, de los ministros más populares del Gobierno y, según los sondeos, es el que mejor está colocado para suceder a Macron en 2027, cuando se celebren las presidenciales. Macron ya no se presentará.

Pareja del diputado macronista Stéphane Séjourne, nunca ha ocultado su homosexualidad y hace unos meses contaba en la cadena TF1 el momento en el que le contó a su padre (un conocido productor de cine fallecido en 2015) que se había «enamorado de un chico». También narró en televisión el acoso escolar que sufrió en la escuela.

El hecho de haber sido ministro portavoz le dio mucha visibilidad, también fue titular de Cuentas Públicas, antes de ser nombrado titular de Educación el pasado verano. Fue en la anterior remodelación de gobierno de Macron.

En este periodo ha sido cuando ha ganado más popularidad. En los cinco meses que lleva en el ministerio de Educación no ha dejado de protagonizar titulares y ha liderado algunas reformas de calado, como el plan contra el acoso escolar o la prohibición de la abaya, la prenda típica de algunos países musulmanes y que el Gobierno considera que viola el principio de neutralidad religiosa en las aulas.

También lanzó un plan para experimentar con el uniforme escolar y ha defendido un discurso duro y de firmeza para devolver la autoridad en las aulas, donde a menudo se ven las costuras de los problemas de integración que hay en el país. Por ello, la cartera de Educación es una de las más importantes y prioritarias, pues la escuela es uno de los pilares de la República.

En este ascenso hasta llegar a jefe de Gobierno, Attal ha pasado por delante de algunos ministros que sonaban para el cargo, como el veterano Bruno Le Maire, al cargo de Economía y que también se baraja como opción para suceder a Macron. El de Interior, Gérald Darmanin, nunca ha ocultado sus ambiciones, pero salió muy quemado tras la tramitación de la ley de inmigración hace apenas un mes.

Este cambio de ficha en el Ejecutivo ilustra el momento de fragilidad que vive Macron en su segundo mandato. Fue reelegido hace año y medio. Sin mayoría en la Asamblea, tiene las manos atadas para seguir aprobando leyes, mientras la extrema derecha de Marine Le Pen subiendo en los sondeos. Esto ocurre, además, cuando Francia afronta un momento complejo: se prepara para unos Juegos Olímpicos que pondrán a prueba la seguridad en el país y en junio se celebran elecciones europeas, que dan ventaja en las encuestas a Le Pen.

Para refrescar su mandato, Macron cambia de método: reemplaza a Élisabeth Borne (62 años y sin vinculación con el macronismo) por Gabriel Attal, un fiel que le ha acompañado desde los inicios y con perfil similar al suyo. El delfín se convierte ahora en el primer ministro y esto tiene sus riesgos si aspira a ser candidato al Elíseo en 2027, pues podría quemarse rápido y aún quedan casi cuatro años.