«Hemos escuchado mentiras y manipulaciones. Guyana nunca deja de asombrarnos. (No sólo) son herederos de un territorio que le robó el Reino Unido a Venezuela (en referencia al Esequibo), sino que heredaron también esa estirpe de arrogancia imperialista y colonialista. Pretender que el pueblo de Venezuela no vote el 3 de diciembre en un intento de convertir a la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en un instrumento«. Delcy Rodríguez ha trasladado la habitual verborrea bolivariana hasta La Haya, a donde ha podido acudir a pesar de las sanciones europeas renovadas durante seis meses, para defender la postura del gobierno de Nicolás Maduro en su litigio con la vecina Guyana.

La CIJ debe decidir sobre la petición de Georgetown para que se paralice el referéndum planteado por Maduro sobre el Esequibo, una herramienta con la que también pretende aumentar el respaldo en su país (sólo cuenta con el apoyo del 15% de los venezolanos) frente al huracán María Corina Machado, nueva líder de la oposición.

Durante 20 años, el chavismo olvidó el viejo reclamo nacional sobre los 160.000 kilómetros cuadrados al este del río Esequibo, en cuya zona marítima se ha encontrado una enorme reserva de petróleo, más de 15.000 millones de barriles de oro negro. La alianza de Fidel Castro con Guyana y el apoyo de los países caribeños en organismos internacionales pesaron durante 20 años más que el reclamo nacional.

El gobierno de Guyana considera el referéndum como una «amenaza existencial» para un país pobre que vive hoy un despertar económico gracias a los hallazgos de la petrolera Exxon Mobil. El Esequibo ocupa dos terceras partes del territorio de Guyana. En sus argumentos ante la CIJ ha trasladado su inquietud ante la inminente retirada de Venezuela de la corte y la invasión militar del territorio en disputa.

«La Fuerza Armada Nacional Bolivariana, con Constitución en mano, está llamando a nuestro pueblo a votar este 3 de diciembre, eso lo ve el gobierno de Guyana como una amenaza», se ha disculpado la vicepresidenta al acabar la audiencia. Rodríguez ha acusado al presidente de Guyana, Irfaan Ali, de vestirse de militar y de realizar ejercicios militares con Estados Unidos, una prolongación de los «tambores de guerra» aludidos por ella misma.

Las tropas venezolanas no sólo se han desplazado a las cercanías de la zona en litigio, también han construido una pista de aterrizaje además de repetir las amenazas de sus generales en contra de Georgetown. Desde Caracas también se ha denunciado que EEUU pretende construir una base militar en ese territorio, algo que ha desmentido por el gobierno guyanés.

Apoyo de EEUU y Brasil

Guyana no sólo cuenta con el apoyo firme de Washington, también la vecina Brasil ha anunciado su colaboración militar con Irfaan Ali. Tanto la Organización de Estados Americanos (OEA) como la comunidad caribeña respaldan a Georgetown en su defensa.

Con la convocatoria del referéndum, acompañada de agitación militar que recuerda a la crisis de las Malvinas, Maduro pretende matar varios pájaros de un tiro, incluido que cunda el desconcierto entre las filas opositoras. Machado ha insistido en que la «soberanía no se vota, se ejerce», aunque otros dirigentes, como Henrique Capriles, ya han anunciado que van a votar.

En un comunicado, la Plataforma Unitaria Democrática llamó a los venezolanos a que cada uno, «haciendo uso de su libre albedrío», analice y decida sobre las cinco preguntas de la consulta.

«Las preguntas del referéndum por el Esequibo son inocuas, intrascendentes y no aportan a la estrategia para recuperar el territorio en disputa. ¿Qué aporta entonces este proceso? Absolutamente nada. La participación o abstención masiva no inciden sobre el deber constitucional de defensa del territorio», explicó por su parte el ex fiscal Zair Mundaray, exiliado actualmente en Colombia.

El milagro de Guyana

Con sólo 700.000 habitantes, la pequeña Guyana se ha convertido en objeto de envidia mundial. El año pasado el Producto Interior Bruto (PIB) creció un 62% y se espera que hasta el final de la década mantendrá un incremento del 25% cada año. En 2027 alcanzará un millón de barriles diarios, cuando Venezuela en la actualidad se mueve en torno a los 700.000.

El gran milagro que ha convertido a Guyana en el país que más crece del mundo cuando se trataba del segundo país más pobre del continente comenzó a gestarse con el descubrimiento de ExxonMobil bajo las aguas del país en el Océano Atlántico, una gigantesca bolsa de oro negro de 5.500 millones de barriles.