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Hamas ha admitido este domingo, por primera vez, «errores» que provocaron la muerte de civiles durante su ataque en suelo israelí que desencadenó una guerra en Gaza, donde se cuentan ya más de 25.000 muertos.

En un documento de 16 páginas, el grupo islamista palestino indicó que la operación del 7 de octubre fue una «etapa necesaria» y una «respuesta normal» frente a «todos los complots israelíes contra el pueblo palestino».

Dando por primera vez su «versión de los hechos», Hamas reconoció que «quizás ocurrieron algunos errores durante la operación» debido «al rápido colapso de la seguridad israelí y el sistema militar, y el caos en las zonas fronterizas con Gaza».

Sin embargo negó haber tomado como blanco a civiles y aseguró que si lo hizo fue «accidentalmente y en el transcurso del enfrentamiento con las fuerzas de ocupación».

Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha rechazado hoy «de plano» las condiciones impuestas por Hamas para liberar a los rehenes que quedan dentro de la Franja de Gaza, que incluyen el fin de las hostilidades y la retirada total de las tropas israelíes del enclave.

«Rechazo de plano las condiciones de rendición de los monstruos de Hamas», afirmó Netanyahu en un vídeomensaje difundido por su oficina, en una aparente respuesta a las informaciones sobre una nueva propuesta de acuerdo mediada por Qatar y Egipto.

Según Netanyahu, a cambio de la liberación de todos los rehenes, Hamas exige «el fin de la guerra, la retirada de nuestras fuerzas de Gaza, la liberación de todos los asesinos y violadores de Nuhkba (fuerza de élite del ala militar de Hamas) y dejar a Hamas intacto«.

Hamas ha anunciado este domingo más de 25.000 muertos en la Franja de Gaza desde el inicio de la guerra con Israel, que sigue bombardeando el pequeño territorio palestino.

El movimiento islamista palestino, en el poder en Gaza desde 2007, reportó decenas de bombardeos y disparos de artillería, sobre todo en las zonas cercanas a los hospitales Nasser y Al Amal en Jan Yunis, la principal ciudad del sur de la Franja.

Decenas de cuerpos «siguen bajo los escombros», según Hamas, que precisó que 178 personas habían muerto en las últimas 24 horas. El ejército israelí indicó que había «eliminado a terroristas» en Jan Yunis.

Según informaron testigos, las fuerzas israelíes retomaron sus operaciones cerca del campo de refugiados de Jabaliya, en el extremo norte de Gaza. En el sur de Israel, se activaron las sirenas de alerta contra los cohetes lanzados desde Gaza en la localidad de Kissufim.

Desde el inicio del conflicto, las operaciones militares israelíes han dejado 25.105 muertos, en su mayoría mujeres y menores, según el último balance del Ministerio de Salud de Hamas.

La guerra estalló tras el ataque sin precedentes de Hamás en suelo israelí el 7 de octubre, en el que murieron 1.140 personas, sobre todo civiles, según un recuento de la AFP a partir de datos oficiales israelíes. Unas 250 personas fueron secuestradas, de las que un centenar pudieron ser liberadas durante una tregua a finales de noviembre.

«Poco oxígeno»

El ejército israelí informó el sábado que había descubierto un túnel en Jan Yunis con «pruebas que indicaban la presencia de rehenes» en su interior, como dibujos realizados por una niña de cinco años.»Una veintena de rehenes» fueron encerrados ahí en distintos momentos y «en condiciones difíciles, sin luz del día (…), poco oxígeno y una humedad espantosa», dijo su portavoz.

El ejército israelí lanzó el sábado octavillas en Rafah con fotos de los rehenes, y pidió a los habitantes de esa ciudad fronteriza con Egipto comunicar cualquier información sobre su paradero. Israel calcula que aún quedan 132 cautivos en Gaza.

Según la ONU, un 85% de los 2,4 millones de habitantes de Gaza se vieron obligados a desplazarse dentro del estrecho territorio de 362 km2, bajo un férreo asedio que impide la llegada de comida, agua, medicinas y combustible.

Según el Ministerio de Salud de Hamas, no hubo «ningún avance» para aumentar la ayuda humanitaria a Gaza. Decenas de desplazados, con bidones en la mano, esperaban el domingo en Rafah la distribución de agua organizada por Médicos Sin Fronteras. Gran parte de la población se hacina en esa localidad, constató la AFP.

El jefe de Hamas, Ismail Haniyeh, instalado en Qatar, se reunió el sábado en Turquía con el jefe de la diplomacia turca, Hakan Fidan, para hablar del «establecimiento de un alto el fuego en Gaza lo más rápidamente posible, el aumento de la ayuda humanitaria, la liberación de rehenes y una solución de dos Estados para una paz permanente», según fuentes diplomáticas.