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  • Atentado Una israelí muerta y 18 heridos en un atentado palestino en el centro de Israel

24 horas después de difundir el video en el que aparecen con vida los israelíes Noa Argamani (de 26 años), Yossi Sharabi (53) e Itai Svirsky (38) -tres de los 132 rehenes aún en cuativerio de las más de 240 personas secuestradas el pasado 7 de octubre– Hamas ha mostrado este lunes otro anunciando la muerte de los dos últimos.

En el mensaje propagandístico difundido por los canales del grupo integrista en Telegram, Argamani afirma que Sharabi y Svirsky murieron en ataques del Ejército israelí durante la masiva ofensiva lanzada a raíz del ataque armado de Hamas hace 101 días en el sur de su país. El video, que muestra de forma terrible los cadáveres de Sharabi y Svirsky, está siendo analizado por la Inteligencia israelí.

Tras acusar a Hamas de «hacer un uso cruel de secuestrados inocentes» y revelar que recibieron una señal de vida de Argamani, el portavoz del Ejército, Daniel Hagari, ha admitido que hay un «temor profundo» por la vida de los otros dos secuestrados de acuerdo con una información en su poder. Así se lo comunicaron a sus familias. Asimismo, Hagari ha indicado que es «mentira» que fueron alcanzados por disparos de Israel como alega Hamas. «El edificio en el que estaban retenidos no fue atacado por nuestras fuerzas», ha añadido.

En el llamado sábado negro, Sharabi y Svirsky fueron secuestrados en el kibutz Beeri, uno de los más atacados por la unidad Nukba de Hamas. Svirsky visitaba a sus padres, que fueron asesinados en el ataque. Argamani y su novio Avinatan Or lo fueron en el multitudinario festival de música celebrado no muy lejos de la frontera con la Franja de Gaza.

En el vídeo difundido este lunes por Hamas, Argamani explica que Sharabi murió y Svirsky resultó herido por el impacto de dos misiles de un F-16 israelí contra su edificio. Días después -prosigue la joven en cautiverio- un ataque acabó con la vida de Svirsky durante el traslado a otro sitio a cargo de los efectivos del brazo armado del grupo yihadista. «Los dos han muerto por disparos de nuestras fuerzas. Parad esta locura y devolvednos a nuestras familias mientras aún estamos vivos. ¡Devolvednos a casa!», contó Noa revelando que tiene heridas de metralla en la cabeza y en el cuerpo.

Liora Argamani nos contaba la semana pasada que tenía esperanzas de «dar el último abrazo a mi bella hija única Noa», antes de morir debido al cáncer terminal. «Soy optimista pero me queda poco tiempo», admitía.

En el video, se ve un llamamiento de Svirsky sin concretar la fecha: «He sido abandonado por mi Gobierno dos veces: una cuando fui secuestrado en Beeri y otra ahora. Por favor, Netanyahu, para esta guerra, llévanos a casa. Las condiciones son muy difíciles, no tenemos comida ni agua. Estoy en peligro en todas partes», dijo. Su hermana Merav, muy activa en la lucha para su liberación y del resto de rehenes, había alertado denunciando violaciones sufridas por chicas secuestradas.

«Hamas está siendo golpeado muy duramente, por lo que solo le queda tocar las fibras sensibles de la sociedad israelí mientras maltrata psicológicamente a las familias de los secuestrados», ha declarado el ministro de Defensa, Yoav Gallant, en una intervención televisada en la que confirmó que su Ejército está pasando a una fase menos masiva en la guerra más larga de su país en décadas.

Sobre las cada vez más desesperadas peticiones de los familiares de los secuestrados para que el gabinete israelí acepte una tregua con el objetivo de liberarles y, por tanto, lo considere como la máxima prioridad por encima de acabar con Hamas, Gallant sigue manteniendo que solo la presión militar puede ponerles en libertad: «Nuestros enemigos y nuestros amigos siguen la guerra en Gaza y nos están observando. El futuro de Israel aquí, en su tierra, depende de los resultados de la guerra. El cruel enemigo solo entiende el lenguaje de la fuerza. Solo la presión militar logrará los objetivos de la guerra que son liquidar las capacidades de Hamas y el retorno de los secuestrados a sus casas. Un alto el fuego sentenciaría a los secuestrados al cautiverio de Hamas para muchos años».

«El destino de muchos rehenes del enemigo se desconoce en las últimas semanas y todos los otros entraron en el túnel de lo desconocido», avisó el portavoz del brazo armado de Hamas, Abu Obeida. Su grupo condiciona cualquier contacto para un nuevo acuerdo de canje, como el que puso en libertad a más de un centenar de rehenes en una semana de tregua a finales de noviembre, al cese definitivo de la que llama «criminal agresión contra el pueblo de Gaza».