- Venezuela El chavismo recluye a la activista hispano-venezolana Rocío San Miguel en el siniestro Helicoide, sede de la policía política de Maduro
- Nueva ola de represión en Venezuela Rocío San Miguel, una activista hispano-venezolana encarcelada por «terrorismo» y su familia, bajo medidas cautelares
«Rocío nos necesita fuertes y nosotras no estamos solas, Rocío no está sola. Hoy todas somos Rocío», culmina la líder opositora María Corina Machado un vídeo coral en apoyo de Rocío San Miguel, relevante figura de la sociedad civil venezolana que cumple una semana en manos de la revolución bolivariana. Acusada de participar en un presunto intento de magnicidio contra Nicolás Maduro, la activista permanece encarcelada en el Helicoide, la siniestra presión de la policía política de Nicolás Maduro. «El centro de torturas más grande de toda América Latina», como recuerda en el vídeo la periodista venezolana Idania Chirinos.
«Funcionarios armados la detuvieron en el Aeropuerto Internacional de Caracas. Luego interceptaron a cinco miembros más de su familia, los capturaron. Todos ellos son víctimas de un crimen de desaparición forzada», subraya la diputada popular Cayetana Álvarez de Toledo para abrir el documento audiovisual, en el que han participado dirigentes, activistas de derechos humanos, madres de víctimas, periodistas, académicas, sindicalistas y artistas de ocho países: Venezuela, España, Cuba, Nicaragua, México, Argentina, Colombia y Chile.
La denuncia de que se trata de una desaparición forzada provocó que el gobierno bolivariano cerrara la oficina del Alto Comisionado de Derechos Humanos en Caracas y expulsara a sus 13 funcionarios. «Rocío no ha podido sentarse con sus abogados frente a frente, está indefensa», alerta la ex canciller chilena Antonia Urrejola.
«Rocío es española, como yo», recuerda la ex vicealcaldesa de Madrid, Begoña Villacís. San Miguel, que preside la ong Control Ciudadano para la Seguridad, la Defensa y la Fuerza Armada Nacional, posee la doble nacionalidad, española y venezolana. También su hija Miranda, detenida y desaparecida durante tres días. Miranda sufre hoy medidas cautelares, que le impiden regresar a Madrid, donde vive. El año pasado se graduó en Periodismo en la Universidad Complutense.
En la campaña participan antiguas prisioneras políticas, como la venezolana Sairam Rivas, y madres que llevan años luchando por que se imparta justicia tras el asesinato de sus hijos, como Rosa Orozco y Elvira Llovera, junto a activistas de derechos humanos como Tamara Suju, involucrada en la misma «conspiración» que Rocío San Miguel.
La opositora cubana Rosa María Payá, la nicaragüense Berta Valle, las venezolanas Dinorah Figuera, Lilian Tintori, Elisa Trotta y Fabiana Rosales, las argentinas María Eugenia Vidal y Karina Banfi y la mexicana Mariana Gómez, entre otras, también unieron sus voces a una iniciativa que ya circula en las redes sociales.