Tras el ataque de la fuerza aérea israelí que mató al general Sayed Razi Mousawi -un comandante de los Pasdaran en Siria- en un suburbio de Damasco, los líderes de la República Islámica prometieron vengarse «en el momento oportuno». «El asesinato del mártir Mousawi es una continuación de las violaciones del Derecho internacional» por parte de Israel, afirmó ayer el portavoz de los Pasdaran, Ramzan Sharif, quien prometió «una respuesta dura». Se trata de una fórmula tan conocida como elástica para evitar reacciones inmediatas en cadena pero también para tener la posibilidad de negar la propia responsabilidad en determinadas acciones, si es necesario.

¿Cuáles podrían ser las represalias de Teherán? El abanico es amplio: misiones encomendadas a milicias, ataques en el extranjero, asesinatos de funcionarios israelíes a través de células secretas (existen y algunas han sido descubiertas)…

Lo que resulta evidente es que el conflicto desatado tras los atentados de Hamas el 7 de octubre y el comienzo de la operación militar israelí en la Franja de Gaza se extienden cada vez más. Así, una base estadounidense en Erbil, en el Kurdistán iraquí, fue atacada el lunes por milicias chiíes aliadas de Teherán. Tres soldados resultaron heridos, uno de ellos muy grave. Se puede considerar otra provocación más por parte de facciones que, de forma independiente o instigadas por Irán, están presionando a Estados Unidos en la zona.

Desde el 7-O, se han producido casi un centenar de incidentes con drones, cohetes y municiones. El Pentágono respondió a este atentado con un bombardeo de posiciones de Kataeb Hezbollah -Movimiento de Resistencia Islámica de Irak-, otro movimiento que siempre ha estado muy cerca de Irán.

En referencia a las milicias pro iraníes en Irak y Siria, el portavoz de los Pasdaran advirtió ayer una vez más que «es importante que los estadounidenses acepten que tienen que abandonar la región». Tras las operaciones atribuidas a Israel en territorio sirio y libanés, contra objetivos iraníes y aliados de Teherán, Sharif también acusó al Gobierno israelí de «querer ampliar el conflicto y atacar a otros países» en un momento en el que está «bajo mucha presión». Para Sharif, «la estrategia que busca Israel es convertir el conflicto con Hamas en Gaza en una guerra entre Irán y Estados Unidos».

De momento, los hutíes, milicias pro Hamas que cuentan con el respaldo de Irán, siguen con sus ataques contra buques mercantes en el Mar Rojo. Y han reiterado que seguirán atacando el tráfico marítimo mientras continúe el ataque del Estado judío en la Franja.

Por otra parte, Hamas negó ayer la afirmación de los Pasdaran iraníes de que el ataque del 7-O en Israel fue una respuesta al asesinato del general iraní Qasem Soleimani hace cuatro años en Bagdad. «Hemos señalado en repetidas ocasiones que cualquier respuesta de la resistencia palestina es una reacción a la ocupación y agresión contra el pueblo palestino y los lugares sagrados», afirmó uno de sus portavoces.