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Israel continuó este martes su bombardeo contra la Franja de Gaza tras afirmar que su campaña para destruir lo que queda de Hamas tiene al movimiento islamista palestino «al borde de la disolución».

Organizaciones humanitarias expresaron sus temores de que el asediado territorio esté desbordado por enfermedades y hambruna, y presionan a Israel para que aumente la protección de los civiles.

Los cruentos combates arreciaron este martes y Hamas asegura que hubo enfrentamientos en el centro de Gaza, mientras testigos reportaron bombardeos israelíes en el sur del territorio.

El lunes bombardearon la principal ciudad sureña palestina de Jan Yunis, actual epicentro de los combates, así como Rafah, fronteriza con Egipto, donde decenas de miles de personas se refugian.

«Hamas está al borde de la disolución, las FDI (Fuerzas de Defensa Israelíes) están ocupando sus últimos bastiones», aseguró la noche del lunes el ministro israelí de defensa, Yoav Gallant.

La guerra comenzó con el ataque de Hamas del 7 de octubre que dejó 1.200 muertos, según cifras israelíes, y 240 rehenes en manos del grupo islamista.

Israel respondió con una ofensiva militar que ha destruido gran parte de Gaza y matado al menos 18.200 personas, en su mayoría mujeres y niños, según el ministerio de Salud controlado por Hamas.

El jefe del ejército israelí, Herzi Halevi, visitó el lunes el centro de Jan Yunis, donde dijo que sus fuerzas estaban «asegurando nuestros logros en el norte de la Franja de Gaza, la entrada a la parte sur de la franja y también en lo profundo bajo tierra».

La ONU calcula que 1,9 millones de los 2,4 millones de habitantes del territorio han sido desplazados, la mitad de ellos niños.

Los intensos bombardeos y combates en el sur, donde Israel había urgido a los civiles ir por su seguridad, los dejaron con pocas opciones a dónde refugiarse.

Umm Mohammed al-Jabri perdió siete hijos en un bombardeo aéreo en Rafah, a donde huyó desde la norteña Ciudad de Gaza.

«Me quedan cuatro hijos», expresó Jabri, de 56 años. «Anoche bombardearon la casa donde estábamos y la destruyeron. Dijeron que Rafah sería un sitio seguro. No hay sitio seguro».

Sin suministros

Los civiles en Gaza enfrentan una situación catastrófica, afirmó el lunes el jefe diplomático de la Unión Europea (UE), Josep Borrell, al comparar la situación del territorio con la de Alemania durante la Segunda Guerra Mundial.

Los servicios de salud están devastados y solo 14 de los 36 hospitales de Gaza funcionan, según OCHA, la agencia humanitaria de la ONU.

En el centro de Gaza, el hospital Al Aqsa se vio inundado de víctimas el lunes, incluyendo decenas de niños, tras los ataques israelíes al campo de refugiados Al Maghazi.

En el barrio Al Rimal de ciudad de Gaza, miles de palestinos montaron un campamento en la sede de una agencia de la ONU, después de que casas y tiendas vecinas fueron destruidas por los bombardeos israelíes.

Un periodista de AFP dijo que las universidades Islámica y Al Azhar quedaron destruidas.

«No hay agua, no hay electricidad, ni pan ni leche para los niños, y no hay pañales», lamentó Rami al-Dahduh, un sastre de 23 años.

Ante la creciente presión por hacer más por los civiles, Israel anunció el lunes que abriría otros dos puestos de control para examinar la ayuda dirigida a Gaza, lo que permitiría la entrada de más asistencia al territorio arrasado.

Eso no implicará la apertura de nuevos cruces fronterizos, aclaró Israel. Los pasos de Nitzana y Kerem Shalom serán utilizados para revisar los camiones de ayuda antes de que transiten por Rafah.

Voto de ONU

La Asamblea General de la ONU tenía previsto votar el martes una resolución no vinculante que pide «un alto el fuego humanitario» en Gaza, un llamado que el Consejo de Seguridad no ha podido votar.

Estados Unidos, uno de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad, usó el viernes su poder de veto para impedir la aprobación de un llamamiento a cesar los combates.

Para aumentar la presión, países árabes convocaron una sesión de la Asamblea General después de que numerosos embajadores de países del Consejo de Seguridad visitaran la frontera de Rafah. El borrador del texto reproduce en gran parte la resolución bloqueada el viernes por Estados Unidos.

En tanto, crece el temor de una conflagración regional, después de que grupos apoyados por Irán atacaran a fuerzas estadounidenses y aliadas en Irak y Siria, y los enfrentamientos diarios en la frontera de Israel con Líbano.

Dos bases de la coalición internacional contra el Estado Islámico en Irak y Siria fueron atacadas el lunes por un dron y cohetes, dijo un cargo militar estadounidense.

Los bombardeos israelíes mataron a un funcionario en el sur de Líbano, informó la Agencia Nacional de Noticias, en medio de escaramuzas fronterizas casi cotidianas entre Israel y Hezbolá.

Una huelga general el lunes en Cisjordania ocupada y Líbano, en solidaridad con Gaza, mantuvo cerradas tiendas, escuelas y oficinas gubernamentales.