• Venezuela Oleada de apoyo y adhesiones a María Corina Machado tras la inhabilitación ordenada por Maduro

Las primarias opositoras, a celebrar la semana que viene, tienen dueña por adelantado: la conservadora María Corina Machado. Según todas las encuestas no le hacía ninguna falta, pero ayer añadió un apoyo más a su candidatura al renunciar Freddy Superlano, abanderado de Voluntad Popular (VP), quien derrotara en 2021 al chavismo en Barinas, la cuna de la revolución.

Varias semanas de arduas negociaciones fueron necesarias para sellar el acuerdo entre Machado y VP, el partido creado por el ex prisionero político Leopoldo López y en el que milita el ex presidente encargado, Juan Guaidó. Precisamente Superlano reemplazó a Guaidó cuando éste, perseguido por el chavismo, se exilió en Estados Unidos.

«Aquí estamos para fortalecer este proceso», recogió el guante político Machado, quien ha recibido una oleada de apoyo popular en sus recorridos por el país precisamente por haber ejercido como verso suelto en la oposición a Nicolás Maduro.

Lo más llamativo es que ambos candidatos, Machado y Superlano, están inhabilitados por la revolución, al igual que el ex gobernador Henrique Capriles, quien también abandonó la lucha por la nominación presidencial hace una semana. Precisamente en las primarias que realizó la oposición hace una década, Leopoldo López se integró en la candidatura de su gran rival, Capriles, porque sobre él pesaba la inhabilitación impuesta por Hugo Chávez contra quien fuera alcalde emergente de la caraqueña Chacao.

«La decisión de nuestro partido fue unánime y llena de optimismo», acotó López para intentar desmentir las quejas surgidas entre militantes desde dentro de Venezuela. «En la calle todo el mundo profesa que ella es la ganadora de las primarias», certificó Superlano. Así es. La encuestadora Delphos ha retratado la fotografía del momento político y sus números son concluyentes: la líder de Vente Venezuela concentra el 71% de los apoyos, con una ventaja de más de 60 puntos sobre el socialdemócrata Carlos Prosperi, apenas con el 10% de seguimiento. El resto de candidatos, una decena que abarca todo el arco político, apenas supera el 2% de los apoyos.

La gran cuestión es que Machado, según otros sondeos, también batiría por goleada a Maduro en las presidenciales del año que viene. Unas elecciones a las que el chavismo no le permite participar por eso mismo, por sus apoyos populares: más de 40% de votos entre ambos. Maduro ya ha hecho llegar a embajadores y aliados que va a permanecer en el poder hasta 2030 por lo menos. O como vociferaba Chávez, el 2.000 siempre.

Es en este punto donde cobra especial relevancia las largas negociaciones secretas entre Washington y Caracas, que se han acelerado en las últimas semanas. En el guión, Estados Unidos flexibilizaría sus sanciones a cambio de condiciones electorales, pero casi nadie cree que estas abarcarán las inhabilitaciones.

Son precisamente estas conversaciones las que han permitido que la organización de las primarias avance sin la estocada final pese a las zancadillas gubernamentales. Delphos prevé que entre el 8% y 20% de los inscritos en el censo electoral puedan votar por su candidato favorito.

El chavismo inventó hace unas semanas la inhabilitación por 15 años de Machado, al comprobar el apoyo que obtenía en cada municipio al que viajaba. También la persiguió con saña, como a Capriles, con constantes acosos, incluso llegando a la violencia.

Para complicar aún más las negociaciones, Maduro cambió el Consejo Nacional Electoral (CNE), que estaba bajo su control, por otro aún más fiel, presidido por su inseparable Elvis Amoroso. Precisamente este dirigente, antiguo contralor general de la República, fue el encargado de inhabilitar a Machado y al propio Superlano.

«Después de la primaria opositora habría que evaluar la implementación de un posible acuerdo. Además de su historial de incumplimientos, el interés del gobierno de Maduro en el acuerdo es muy puntual y cortoplacista: tratar de obtener rápidamente recursos. Podría retractarse», vaticinó Mariano de Alba, asesor senior del Crisis Group.