• Directo Siga la última hora de la guerra entre Israel y Hamas

Tras 46 jornadas de devastadora guerra, Israel y Hamas están a un paso de una tregua de cuatro días y la liberación de 50 mujeres y niños entre las casi 240 personas secuestradas por el grupo integrista.

El acuerdo -logrado gracias a la mediación de Catar, Egipto y Estados Unidos- entraría en vigor 24 horas después de la aprobación prevista en el Gobierno israelí, que se ha citado esta noche en Tel Aviv para votar la propuesta que cuenta con el apoyo del gabinete de guerra y el apoyo de los organismos de seguridad.

Al inicio de la reunión, el primer ministro Benjamin Netanyahu admitió que se trata de una «decisión difícil pero correcta» al señalar que la libertad de secuestrados «es una misión prioritaria y sagrada».

Pero no se trata del punto final de la guerra sino de una pausa. «La guerra seguirá hasta que logremos nuestros objetivos: eliminar a Hamas, devolver todos nuestros secuestrados y garantizar que el día después de Hamas, nadie en Gaza pueda amenazar a Israel».

Por la mañana, el líder de Hamas, Ismail Haniyah, se sumó al optimismo catarí al reconocer también que la tregua estaba más cerca. «Son momentos decisivos. Nosotros ya dimos nuestra respuesta a Catar y Egipto sobre la última propuesta del alto el fuego y esperamos la respuesta de Israel. Si no la quiere, pondrá cientos de obstáculos», añadió el dirigente islamista Jalil Al Haya.

Los puntos acordados

A cambio de la puesta en libertad de parte de los secuestrados en el ataque de Hamas del pasado 7 de octubre, que desencadenó una respuesta militar israelí sin precedentes, Israel suspenderá sus bombardeos y su incursión terrestre, pondrá en libertad entre 150 a 300 presos palestinos (entre ellos también mujeres y menores) y aumentará la cantidad de combustible y ayuda humanitaria que ingresa en la Franja de Gaza.

El Gobierno tiene la obligación de publicar los nombres de los presos para permitir recursos ante el Tribunal Supremo en 24 horas.

Hamas se comprometió a liberar 30 niños (entre ellos un bebé de 10 meses), ocho madres y otras 12 mujeres en tandas diarias empezando por este jueves. Durante la negociación, afirmó que no tenía bajo su control a todos los niños abriendo la posibilidad de que solicite más días de tregua para localizarlos. Cada jornada adicional de pausa de la guerra a las cuatro pactadas puede suponer la libertad de más rehenes (hasta un total aproximado de 80).

El líder de Hamas en Gaza, Yahia Sinwar, había exigido que no hubieran drones en misiones de Inteligencia sobre el enclave palestino durante la tregua. Israel, y en menor medida EE.UU, despliegan dichos aparatos para, entre otras funciones, intentar localizar a los rehenes en manos de Hamas, Yihad Islámica y clanes. Israel aceptó suspender su actividad durante seis horas diarias aunque desde sus servicios de Inteligencia avisan que no tendrán «los ojos tapados».

El alto el fuego supone un alivio para los habitantes de la Franja de Gaza bajo incesantes bombas. El principal logro de Hamas es la consecución de varias jornadas de tregua para reorganizarse con la esperanza que se alargue y evitar así una nueva fase de la ofensiva que complete el control del norte (también bajo tierra) de la franja, lance la incursión al sur y siga buscando la cabeza de Sinwar y de la cúpula del brazo armado.

Israel, por su parte, salda en parte una deuda con decenas de sus ciudadanos que no supo defender en el ataque terrorista del 7-O aunque aún permanecerán casi 200 en cautiverio. Entre ellos padres que se separarán de sus hijos que podrán volver a sus casas. Algunas familias han criticado la decisión al considerar que no es una buena idea separar el destino de los secuestrados mientras los representantes de los dos partidos ultranacionalistas en la coalición denuncian que «el alto el fuego beneficia a los terroristas». Hasta la fecha, Hamas había puesto en libertad a cuatro mujeres mientras una soldado fue rescatada en una operación israelí. El brazo armado difundió el video de otra joven mostrándola primero viva y luego con sangre en la cabeza. Su cadáver y el de una mujer fueron hallados cerca del Hospital Al Shifa en Gaza.

Maayan Zin espera reencontrarse con sus hijas Dafna (15) y Ela (8) secuestradas en el Kibutz Nahal Oz donde, según teme, vieron cómo asesinaron a su padre. «Espero que ONU y la Cruz Roja Internacional se despierten y nos ayuden a devolver a nuestra gente secuestrada. Ayer se conmemoró el Día Mundial de la Infancia y por lo que sé casi no se ocuparon de los derechos de los niños israelíes», lamenta. «He recibido muchos mensajes preguntándome si me importan los niños de Gaza. Por supuesto que sí. Yo deseo que todos los niños estén a salvo. Hamás ha secuestrado a mis hijas y a muchos otros niños. Podrían haberlos liberado y haberse rendido, pero optaron por utilizar al pueblo de Gaza para esconder a mis hijas y a más de 230 rehenes más poniendo a todos los niños de Gaza en peligro», escribió en las redes.

Tras sufrir el peor ataque de su historia con más de 1200 muertos, Israel lanzó una masiva ofensiva aérea y, desde el 27 de octubre, también terrestre ocupando hoy grandes zonas del norte de la Franja. Israel, que perdió a 68 soldados, afirma que miles de milicianos murieron en mes y medio de ataques y combates.

La Franja de Gaza, por su parte, nunca sufrió una ofensiva israelí tan contundente. Según el grupo islamista, más de 14.000 palestinos, entre ellos 5800 niños, han muerto. Además, dos tercios de los 2.2 millones de habitantes abandonaron sus casas del norte de Gaza para desplazarse al sur. EL MUNDO pudo constatar la destrucción en partes de la franja. Los datos lo corroboran. El 45% de las unidades residenciales fueron destruidas, según la ONU. Cuando acabe la guerra, muchos palestinos no podrán volver a sus casas convertidas hoy en ruinas.

La tregua frenará en parte la crisis humanitaria sobre todo porque permitirá una mayor entrada de combustible. «Si no hay suficiente combustible, asistiremos al colapso de los servicios de saneamiento. Así que tenemos, además de los morteros y las bombas, una tormenta perfecta para la propagación de enfermedades», avisa un portavoz de Unicef, James Elder que alerta ante una posible «tragedia sanitaria» mientras varias agencias internacionales denunciaban el ataque contra un hospital en el norte de Gaza.

Paralelamente a los bombardeos, combates y denuncias de la ONU de la última semana, EE.UU (aliada de Israel y con rehenes en Gaza), Catar (sede del liderazgo en el exterior de Hamas) y Egipto (habitual mediador entre las partes) aceleraron sus gestiones para coser un acuerdo de calma temporal y frágil.

Este martes, el Ejército israelí amplió su presión con el ataque aéreo contra 250 objetivos de Hamas, entre ellos «decenas de terroristas, lanzadoras de cohetes y túneles», completó el cerco de Jabalia y avanzó para tomar el control del barrio de Zeitoun en el norte de Gaza.