• Tensión en el Mar Rojo EEUU y Reino Unido lanzan un bombardeo masivo de represalia en Yemen contra los hutíes
  • Mar Rojo Quiénes son los hutíes y por qué amenazan la seguridad mundial

El Gobierno británico ha asegurado que no hay previstos más ataques contra objetivos hutíes en Yemen y ha advertido que la operación lanzada el jueves no es un preludio de un conflicto mayor. «Claramente, hay nerviosismo entre los aliados en la región por el temor a una escalada del conflicto», reconoció en la BBC el subsecretario de Defensa británico James Heappey. «Pero confiamos en que los ataques limitados, proporcionados y necesarios de la pasada noche hayan sido suficientes para causar la disrupción de los hutíes».

Downing Street difundió a primera hora del viernes el comunicado conjunto justificando «los ataques de precisión» contra más de 60 objetivos como un ejercicio de «autodefensa colectiva». Diez países, incluido Estados Unidos, reiteraron el «compromiso compartido de garantizar la navegación y el comercio internacional» en el Mar Rojo y responder a «los ataques continuos, peligrosos y desestabilizadores de los hutíes».

Reino Unido fue el único país en sumarse a la operación militar, en la que participó el destructor HMS Diamond y cuatro cazas de la Royal Air Force que golpearon objetivos en Bani, al noroeste de Yemen, y el aeródromo de Abbs, en la costa oeste.
Canadá, Australia, Países Bajos y Bahrein prestaron apoyo logístico «no operativo». Dinamarca fue un paso más allá y ofreció el viernes el envío de una fragata al Mar Rojo. Alemania fue el tercer país de la UE en suscribir el comunicado conjunto, al igual que Corea del Sur y Nueva Zelanda.

Italia, pese a la estrecha relación del «premier» Rishi Sunak con la primera ministra Georgia Meloni, no suscribió el comunicado y defendió una posición de «cautela» ante la crisis en el Mar Rojo. Francia responsabilizó de los ataques a las provocaciones de los hutíes, pero tampoco suscribió el comunicado.

Rusia condenó los ataques como un «juego arriesgado» y como «una amenaza directa a la paz y a la seguridad global». La portavoz de Exteriores Maria Zakharova anticipó la petición de una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU «para hacer oír nuestra voz contra estas acciones ilegales».

El respaldo y la participación de efectivos británicos en la operación fue decidido el jueves por la noche en un gabinete de emergencia convocado por Sunak. Después de los ataques en Yemen, el primer ministro viajó hoy a Ucrania (acompañado por su secretario de Seguridad, Tim Barrow) para anunciar junto al presidente Zelenski un nuevo paquete de ayudas militar de 2.800 millones de euros.

El líder de la oposición laborista, Keir Starmer, fue informado al término del gabinete de ministros y dio aparentemente el visto bueno a la decisión, aunque pidió la urgente comparecencia de Sunak en Westminster: «Quiero que el primer ministro informe al Parlamento lo antes posible sobre el alcance, la naturaleza y la extensión de la operación».

El Gobierno británico publicó hoy los «argumentos legales» para justificar la operación, en cumplimiento de artículo 51 de la Carta de Naciones Unidas que reconoce «el derecho inmanente de legítima defensa». Londres alega que los hutíes han lanzado «decenas de graves ataques» contra barcos de bandera británica (desde la ofensiva de Israel en Gaza) y que el uso de la fuerza ha sido «necesario y proporcionado» para disminuir la capacidad de los rebeldes que controlan gran parte de la costa de Yemen en el Mar Rojo.

Varios diputados laboristas expresaron sin embargo su oposición al respaldo y a la participación del Reino Unido en la operación militar. Entre ellos, el representante del ala izquierda del partido John McDonnell, que escribió en X/Twitter: «No debería haber acciones militares sin aprobación del Parlamento».
«Si hemos aprendido algo en los últimos años es que las acciones militares en Oriente Próximo son siempre peligrosas y tienen consecuencias imprevistas», agregó McDonnell. «Existe el riesgo de incendiar la región».

«Por supuesto que tenemos que asegurarnos de que el conflicto no causa una escalada regional», replicó por su parte el subsecretario de Denfensa James Heappey. «Claramente, nadie debería ver los ataques del jueves como parte de una operación mayor».

«En los meses recientes, las milicias hutíes han llevado a cabo una serie de ataques peligroso y desestabilizadores contra barcos comerciales en el Mar Rojo, amenazando a barcos británicos y causando una gran disrupción en una ruta vital para el comercio internacional», declaró Sunak a la hora de justificar los ataques. «Estas acciones temerarias han puesto en riesgo las vidas de personal en el mar y han exacerbado la crisis humanitaria en Yemen».

«A pesar de las continuas advertencias de la comunidad internacional, los hutíes han seguido llevando a cabo ataques, incluso contra los navíos de guerra británicos y estadounidenses esta misma semana», agregó Sunak. «Esto no puede quedar así. El Reino Unido siempre defenderá la libertad de navegación. Y por eso hemos tomado las acciones limitadas, necesarias y proporcionadas en defensa propia, para degradar la capacidad de los hutíes y proteger el comercio internacional».