• Directo Última hora de la guerra en Ucrania

Rusia atacó este miércoles masivamente el noreste, centro y sureste de Ucrania, cuyo presidente, Volodímir Zelenski, presiona en EEUU a la comunidad internacional para que no cese su apoyo militar en un momento en el que la contraofensiva ha logrado los mayores avances desde que comenzó hace casi cuatro meses.

Las defensas aéreas ucranianas interceptaron de madrugada 17 de los 24 drones suicidas Shahed lanzados por Rusia, pero algunos de ellos alcanzaron una refinería de petróleo en la región de Poltava (centro). Otros fueron derribados sobre las regiones de Sumi (noreste), Kirovogrado (centro) y Dnipropetrovsk (sureste).

Nuevos ataques contra Crimea

Mientras, Rusia sufrió ataques contra la anexionada península de Crimea, según el gobernador de Sebastopol, Mijaíl Razvozháev, quien informó primero del derribo de drones y posteriormente de la interceptación de misiles.

El Centro para las Comunicaciones Estratégicas de la Oficina del Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas de Ucrania aseguró en su canal de Telegram que se atacó exitosamente un puesto de mando de la Flota del Mar Negro cerca de Sebastopol.

Zelenski en EEUU y Putin en China

Mientras Ucrania y Rusia evaluaban los destrozos de los ataques, el presidente ruso, Vladímir Putin, recibió en San Petersburgo al ministro de Exteriores chino, Wang Yi, con quien abordó la guerra en Ucrania y ante quien aceptó la invitación de su homólogo chino, Xi Jinping, para reunirse con él en octubre en Pekín.

El nuevo ataque masivo de Rusia se produjo solo horas después de que en Nueva York Zelenski interviniera en la Asamblea General de la ONU.

Allí no solo se quejó de que a Rusia se le permite tener armas nucleares mientras que Ucrania tuvo que renunciar a ellas en 1994, sino también el empleo por parte de Moscú de la energía, los alimentos, la amenaza nuclear y la deportación de menores como arma.

Este miércoles Zelenski defendió en el Consejo de Seguridad de la ONU su Fórmula para la Paz, que incluye la retirada de las tropas rusas de territorio ucraniano, el cese de hostilidades, la rendición de cuentas por parte de Rusia ante un tribunal especial y garantías de seguridad para Ucrania.

Zelenski ya se ha reunido este miércoles en Nueva York con el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, país al que lleva pidiendo desde hace tiempo componentes de su prestigioso sistema de defensa antiaérea, precisamente para contrarrestar los ataques rusos con misiles y drones, la mayoría Shahed iraníes.

También se ha reunido finalmente con el presidente de Brasil, Luiz Inácio da Silva, con quien coincidió en mayo en una reunión del G7 en la ciudad japonesa de Hiroshima, pero no acudió al encuentro que habían acordado por «problemas de agenda».

Zelenski ha criticado a Lula por considerar que éste coloca la responsabilidad de la guerra en ambas partes, además de sugerir que una salida del conflicto podría ser la cesión de territorio a Rusia.

Legisladores escépticos

Después de terminar sus compromisos en Nueva York, el presidente ucraniano viajará a Washington, para reunirse en la Casa Blanca con su homólogo estadounidense, Joe Biden, quien la víspera en la Asamblea General avisó de que ningún país tendrá asegurada su independencia si Ucrania pierde la guerra por la invasión rusa.

También mantendrá reuniones con los líderes de la Cámara de Representantes y del Senado de EEUU, y con mandos militares.

Kiev teme que disminuya el apoyo militar y financiero de su principal aliado de cara a las elecciones presidenciales en ese país en 2024 y ante el escepticismo de algunos legisladores republicanos acerca del éxito de la contraofensiva.

De momento puede exhibir en la capital estadounidense avances en las últimas semanas en los frentes este y suroeste del país, los mayores desde que las tropas ucranianas lanzaran su ofensiva el 4 de junio.

En una entrevista a la cadena CNN la víspera Zelenski dijo que nadie puede prever si las tropas lograrán antes de fin de año un importante éxito, pero sí expresó su confianza en que «habrá más progresos».

El presidente ucraniano quiere además dar un último empujón a Biden para que apruebe finalmente el suministro a Kiev de misiles de largo alcance ATACMS con un alcance máximo de 300 kilómetros.

«Estamos en la línea de meta, de eso estoy seguro», dijo Zelenski.