• Latinoamérica El Acuerdo de Barbados no contempla que Machado dispute la presidencia a Maduro en 2024
  • Venezuela Maduro contraataca y acusa a la oposición de violar el acuerdo de Barbados

Joe Biden decretó este jueves el Día de Venezuela en Estados Unidos, un acontecimiento sin precedentes en un evidente guiño a uno de los países más sufridos de las Américas. Para celebrar los aportes de su gran diáspora a la nación también invitó a 80 ciudadanos ejemplares a la Casa Blanca. Activistas, periodistas, deportistas, artistas, empresarios y luchadores por la causa democrática representaron a los casi 600.000 venezolanos llegados a EEUU, la mayoría durante el derrumbe del chavismo.

«Estamos mirando al futuro y conversando sobre los siguientes pasos», declaró Cecilia González, defensora de derechos humanos, a la Voz de América.

A las mismas horas, otros venezolanos, nada ejemplares, apuraban en Caracas el plazo impuesto por la administración de Biden para que se cumpla lo acordado en Barbados entre gobierno y oposición, con auspicio estadounidense. Transcurrido mes y medio de la firma, el chavismo apenas ha liberado a cinco de los 275 prisioneros políticos existentes en el país. Y ninguno de ellos estadounidense, como exigía Washington.

Maduro tampoco ha avanzado en el otro gran tema espinoso, la habilitación de la líder opositora María Corina Machado, que le permitiría participar en las elecciones presidenciales del año que viene. Las encuestas confirman hoy que la gran triunfadora de las primarias opositoras del mes pasado aplastaría al «presidente pueblo» en las urnas, ya que cuenta con un respaldo popular del 80% de los venezolanos, frente al 15% con el que cuenta Maduro. Y todo ello sin contar a la gran diáspora del exterior, masivamente antichavista.

«Nos amenazaron que había un ultimátum. Cómanse un dulce, escuálidos (opositores). El que está inhabilitado no va (a las elecciones), no va y no va. No se estén llenando de esperanza. No se lo merecen, han hecho mucho daño a este país. Además tienen delitos que enfrentar», se pavoneó en televisión Diosdado Cabello, número dos de la revolución, tras las declaraciones de Gerardo Blyde, jefe de la comisión opositora en Barbados.

El exalcalde y constitucionalista había asegurado horas antes de que el chavismo estaba dispuesto a abrir una puerta a la rehabilitación de Machado a través del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ). Blyde fue muy cauto a la hora de adelantar que bastaría con que el chavismo abriera un «procedimiento que pueda brindar la herramienta, la fórmula o el mecanismo para producir las habilitaciones, ya sea de María Corina o de cualquier otro venezolano».

La flexibilización de las sanciones energéticas contra la revolución y la puesta en marcha de los vuelos de repatriación de emigrantes ilegales respaldaron en octubre los acuerdos alcanzados, puestos hoy en duda por el inmovilismo de Maduro, centrado en la campaña del referéndum planteado para el próximo domingo en torno al Esequibo, el territorio en disputa con la vecina Guyana.

En este escenario del ultimátum también se produjo una conversación telefónica entre Maduro y el presidente francés, Emmanuel Macron, en la cual este último reiteró la necesidad de que el chavismo cumpla con los acuerdos de Barbados. En la isla caribeña se pactó la realización de unas elecciones presidenciales libres y justas para el segundo semestre de 2024, en las cuales cada bloque o partido decidiría su candidato.