Actualizado
  • Asia Corea del Norte dice que Putin ha mostrado su disposición a visitar el país próximamente
  • Asia Récord de misiles y de amenazas de Corea del Norte
  • Asia Corea del Norte lanza un misil balístico de tipo desconocido al mar de Japón

«La situación en la península de Corea es más peligrosa que en cualquier otro momento desde principios de junio de 1950. Esto puede sonar demasiado dramático, pero creemos que, al igual que su abuelo en 1950, Kim Jong-un tomó la decisión estratégica de ir a la guerra».

Está es la conclusión a la que llegaron este mes los investigadores Robert Carlin y Siegfried Hecker en un artículo publicado en la web 38 North, una destacada plataforma que monitoriza a diario todo lo que sucede en el hermético régimen de Pyongyang.

Para saber más

Los autores analizan cómo Corea del Norte ha ido progresivamente endureciendo el tono, cada vez más agresivo, hacia su vecino del Sur. Hasta el punto de que Kim recientemente rompió con la histórica política oficial de su país sobre la defensa de una eventual reunificación entre las dos Coreas.

Es un paso simbólico, pero con un mensaje lo suficientemente importante para que los observadores internacionales lleven un par de semanas alertando incluso de que los tambores de guerra ya no suenan tan lejanos.

Cuando Kim pidió a la plana mayor del gobernante Partido de los Trabajadores un cambio en la constitución para identificar a Corea del Sur como el «estado hostil número uno», quebró un viejo compromiso, heredado de su abuelo y de su padre, de lograr la unificación de toda la península.

Pero el movimiento más desconcertante fue la noticia de que las autoridades norcoreanas habían demolido el monumento de hormigón de 30 metros de altura que simbolizaba esa esperanza de reconciliación entre el Norte autoritario y el Sur democrático.

El llamado Arco de la Reunificación, aunque el nombre oficial era Monumento a las Tres Cartas para la Reunificación Nacional, representaba a dos mujeres vestidas con trajes tradicionales inclinadas una hacia la otra para sostener una imagen de una Corea unida.

Poco antes de que el monumento dejara de aparecer en las imágenes satelitales, el líder norcoreano lo calificó durante una reunión del Parlamento norcoreano como una «monstruosidad». La obra se levantó en el año 2000 después de una histórica cumbre intercoreana. Se encontraba en la carretera que lleva desde Pyongyang hasta la frontera fuertemente militarizada con el Corea del Sur.

Tercer lanzamiento de misiles de crucero en 2024

Las tensiones regionales siguen subiendo niveles y el régimen de Kim no cesa en su empeño de sacar músculo con sus continuas ráfagas de misiles. Este domingo, el ejército surcoreano ha informado que Corea del Norte ha disparado múltiples misiles de crucero al mar desde uno de sus puertos militares en la costa este.

Se trata del tercer lanzamiento que ejecuta Pyongyang en lo que llevamos de año -otra prueba de misiles de crucero el 24 de enero y el lanzamiento de su primer misil balístico de alcance intermedio de combustible sólido el 14 de enero- como respuesta a los ejercicios conjuntos que están realizando estos días las fuerzas surcoreanas y estadounidenses. Para la propaganda norcoreana, las continuas maniobras militares de las dos democracias aliadas son consideradas un ensayo para una invasión.

A esos ejercicios también se unió la semana pasada Japón, quien, al igual que Corea del Sur, está abriendo sus puertas cada vez más a que Washington refuerce su presencia militar en la región.

Esto no le hace ninguna gracia tampoco a la vecina China, el mayor -y prácticamente único- socio comercial de Pyongyang. Pero a pesar de que el país de Kim llevar tiempo intentando un acercamiento a Pekín, es con la Rusia de Putin con quien ha estrechado los vínculos militares, suministrando al ejército ruso armas para su guerra en Ucrania.

En su artículo publicado en 38 North, los investigadores Carlin y Hecker aseguran que parte de la culpa de este peligroso giro de Pyongyang -tanto en las amenazas a Seúl como en su acercamiento a Rusia- la tiene Estados Unidos por romper cualquier opción de reconducir las relaciones tras la fallida cumbre de Hanoi en 2019 entre Kim y Donald Trump.

«Mejorar las relaciones con Estados Unidos era crucial para los líderes norcoreanos. Pero el abandono total de ese objetivo por parte del Norte ha cambiado profundamente el panorama estratégico en Corea y sus alrededores», subrayan.

El domingo, tras el último lanzamiento de misiles, la cadena estatal norcoreana KCNA advirtió de las «consecuencias despiadadas» que van a tener los «locos» ejercicios militares realizados por tropas estadounidenses y surcoreanas.«La realidad es que estos ejercicios exigen que estemos completamente preparados para una guerra mortal».