Actualizado
  • Claves EEUU, entre la estrategia de disuasión en el Líbano y guerra abierta en el Mar Rojo

Tres militares estadounidenses han muerto y varios han resultado heridos durante un ataque aéreo con aviones no tripulados contra fuerzas estadounidenses en el noreste de Jordania, cerca de la frontera con Siria, según ha confirmado el presidente de EEUU, Joe Biden. Jordania, por su parte, asegura que el ataque no ha sido en su suelo, sino que ha sido en Siria, en la base estadounidense de Al-Tanf, situada en la frontera con Jordania e Irak.

Fuentes oficiales de EEUU han precisado que hay al menos 34 heridos y que están siendo evaluados de posibles daños cerebrales. Varios han tenido que ser evacuados. Las lesiones cerebrales traumáticas son algo común después de una gran explosión.

«Aunque todavía estamos recopilando los hechos de este ataque, sabemos que fue llevado a cabo por grupos militantes radicales respaldados por Irán que operan en Siria e Irak«, ha dicho Biden en un comunicado.

Se trata de las primeras muertes de tropas estadounidenses en la región desde que comenzó la guerra en Gaza. Biden dijo que el ataque ocurrió el sábado por la noche.

Según ha señalado CNN un funcionario del gobierno estadounidense, el dron aparentemente fue enviado desde Siria y era de un solo trayecto. La Resistencia Islámica en Irak, un grupo que agrupa a grupos militantes de línea dura respaldados por Irán, ha reivindicado ataques contra tres bases, incluida una en la frontera entre Jordania y Siria, aunque no ha precisado de que se tratara de éste.

Desde el 7-O ha habido docenas de soldados estadounidenses heridos (un alto oficial militar dijo a los periodistas la semana pasada que había aproximadamente 70 heridos), pero el Pentágono dijo que eran leves, a excepción de un soldado estadounidense que resultó gravemente herido en un ataque en Irak el día de Navidad.

Estados Unidos y fuerzas aliadas en Irak y Siria ya fueron blanco de más de 150 ataques desde mediados de octubre, según el Pentágono. Se trata de una repercusión directa de la guerra en Gaza entre Israel, aliado de Washington, y Hamas, respaldado por Irán.

Importante escalada

Este ataque es una importante escalada de la ya tensa situación en Próximo Oriente, donde estalló la guerra en Gaza después del ataque del grupo islamista palestino Hamas a Israel el 7 de octubre, en el que murieron 1.200 personas.

La respuesta de Israel contra Gaza ha matado a más de 26.000 palestinos, según el Ministerio de Salud local. Si bien hasta ahora Estados Unidos ha mantenido una línea oficial de que Washington no está en guerra en la región, ha realizado ataques contra objetivos de los grupos hutíes de Yemen que han estado atacando buques comerciales en el Mar Rojo.

«Continuaremos con su compromiso de luchar contra el terrorismo. Y no tenemos ninguna duda: haremos que todos los responsables rindan cuentas en el momento y de la manera que elijamos», aseguró Biden en su declaración, difundida por la Casa Blanca.

Los oponentes republicanos de Biden han aprovechado el ataque como prueba del fracaso del presidente demócrata a la hora de enfrentarse a Irán, mientras sus representantes atacan a las fuerzas estadounidenses en toda la región. «La única respuesta a estos ataques debe ser una represalia militar devastadora contra las fuerzas terroristas de Irán… Cualquier cosa menos». «Confirmará a Joe Biden como un cobarde», afirmó el senador republicano Tom Cotton en un comunicado.