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  • Europa Reino Unido endurece las medidas para reducir la inmigración legal
  • Reino Unido Sunak y Starmer dan el pistoletazo de salida a las elecciones británicas
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Boris Johnson se ha sumado desde fuera a la rebelión de los tories contra el premier Rishi Sunak por la controvertida Ley de Inmigración Ilegal que será previsiblemente votada el miércoles en el Parlamento. Johnson, que dimitió como diputado en junio de 2023 por la investigación del Partygate, ha dado su apoyo al ala dura del partido que reclama medidas más contundentes a Sunak, como la imposibilidad de apelar contra las deportaciones a Ruanda o la renuncia a la Convención Europea de Derechos Humanos (CEDH) de 1953.

«Varios gobiernos en el mundo están intentando imitar la política del Reino Unido de deportaciones a Ruanda para hacer frente al tráfico humano», advirtió Johnson. «Esta ley debe ser lo más fuerte posible desde el punto de vista legal y lo correcto sería adoptar las enmiendas [del ala dura del partido]».

Bastaría con el voto en contra de 29 diputados conservadores o la abstención de 57 para derrotar la ley que propone Sunak. Hasta 70 parlamentarios tories han expresando sus serias reservas, incluida la ex secretaria de Interior Suella Braverman y el ex secretario de Estado de Inmigración Ronert Jentick, que dimitió hacer cinco semanas por su desacuerdo con Sunak.

Dos vicepresidentes del Partido Conservador, Lee Anderson y Brendan Clarke-Smith, han desafiado también abiertametne a Sunak y se han alineado con la facción dura. El ex secretario de Vivienda Simon Clarke es otro de los críticos más notorios y ha anticipado una rebelión comparable a la que se gestó contra «el Brexit suave de Theresa May».

Andrea Jenkyns, otra notable brexitera, ha ido aún más allá en un mensaje en X: «Esperemos que todo esto llegue acompañado de cartas pidiendo una moción de censura y que podamos tener un nuevo y verdadero líder conservador».

El enésimo anuncio de una rebelión tory se produjo un día después de la encuesta de YouGov, por encargo de la British Conservative Alliance, que vaticina una debacle conservadora en las elecciones previstas para este año, comparable a la sufrida en 1997 ante Tony Blair.

Según el sondeo, publicado por The Daily Telepraph, el Partido Laborista de Keir Starmer lograría hoy por hoy una amplísima mayoría de 385 diputados frente a 169 del Partido Conservador. La encuesta refleja la preocupación creciente de los votantes ante la inmigración y la pérdida de votos de los conservadores por el flanco derecho ante Reform UK, la última reencarnación del UKIP de Nigel Farage.

Sunak ha intentado capear el temporal desencadenado por la encuesta y ha defendido su Ley de Inmigración alegando que tendrá poderes para evitar que el Tribunal de Estrasburgo bloquee las deportaciones a Ruanda. «No permitiré que un tribunal extranjero pueda parar los vuelos», ha advertido Sunak en declaraciones al canal ultraconsevador GB News. «No creo que Estrasburgo vuelva a intervenir con las nuevas medidas que hemos introducido, pero la ley cuenta con una cláusula que estoy dispuesto a activar si llega el caso».

La Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur) ha advertido por su parte que la Ley de Inmigración Ilegal, en su actual redacción, y el acuerdo firmado por el Reino Unido con Ruanda «no cumplen con los estándares de legalidad» y «no son compatibles con las leyes internacionales para refugiados».