• Análisis Cómo disuadir a los hutíes
  • Las claves EEUU, entre la estrategia de disuasión en el Líbano y guerra abierta en el Mar Rojo

La tensión se extendió en territorio yemení este sábado, con una nueva ronda de ataques aéreos estadounidenses que golpearon varias localidades del oeste del país, entre ellas el aeropuerto de Taiz, la tercera ciudad más poblada. Washington busca desafiar la capacidad militar de los hutíes para que frenen sus ataques en el mar Rojo, que han puesto en jaque esta importante ruta comercial marítima como respuesta a la ofensiva israelí en Gaza.

Según el comando estadounidense que opera en Oriente Próximo, Centcom, el ataque se trata de «una acción de seguimiento» y se produce un día después del bombardeo conjunto de Washington y Londres la noche del jueves. Las fuerzas estadounidenses habrían lanzado más de 70 proyectiles para alcanzar objetivos militares, radares y depósitos en la zona costera del oeste del país, bajo dominio de los hutíes.

«(El ataque no causó) heridos ni pérdidas materiales ni humanas», señaló Nasreddin Amer, subsecretario de información de los hutíes a la emisora Al Jazeera. Amer prometió una «respuesta fuerte y eficaz» a los bombardeos, que el jueves causaron la muerte de cinco combatientes. Los ataques estadounidenses han sembrado el miedo entre los yemeníes, que se recuperan de un frágil alto el fuego tras una cruda década de guerra entre hutíes y fuerzas respaldadas por Arabia Saudí. El conflicto causó más de 337.000 muertos y hambruna en todo el país. Decenas de miles de yemeníes salieron a la calle el viernes para protestar por los bombardeos estadounidenses y británicos, al tiempo que reafirmaron su apoyo a los palestinos y contra Israel.

El presidente estadounidense, Joe Biden, advirtió el viernes que está dispuesto a seguir bombardeando Yemen si los hutíes «continúan con este comportamiento escandaloso». Biden calificó de «terroristas» los ataques contra buques comerciales vinculados a Israel en el mar Rojo, aunque Washington eliminó a los militantes de la lista oficial de organizaciones terroristas en el año 2021. El portavoz de la Casa Blanca, John Kirby, dijo que los ataques tienen como objetivo mermar la capacidad militar de la organización y que Washington no tiene ningún interés en abrir un frente de guerra con Yemen.

Condenas en Oriente Próximo

Los ataques han provocado la condena de Gobiernos de Oriente Próximo, que creen que sólo añaden tensión a los temores de una escalada regional. Durante la tarde del viernes centenares de iraníes protestaron contra los bombardeos frente a la Embajada británica en Teherán, donde los ataques son percibidos como una provocación contra Irán, por su apoyo a los hutíes. «Las medidas de Yemen en apoyo a las mujeres y niños de Gaza y para enfrentar el genocidio del régimen israelí son admirables», declaró en sus redes sociales el ministro de Exteriores iraní, Hossein Amirabdollahian.

La milicia yemení ha disparado al menos un misil en respuesta a los ataques, anunció el director de operaciones de Centcom, Douglas Sims. «Su retórica ha sido bastante fuerte y elevada. Esperamos que intenten algún tipo de represalia. Espero que no tomen represalias pero estamos preparados en caso de que lo hagan», advirtió.

En los últimos dos meses, los hutíes han secuestrado un buque comercial y han atacado a otros 27, provocando que grandes firmas opten por rutas marítimas más largas y costosas, que podrían provocar a la larga el aumento de precios de algunos productos. Desde el inicio de la guerra en Gaza, la milicia yemení también ha lanzado misiles que alcanzaron territorio israelí, sin causar víctimas mortales. Después de que cayera un 44% el flujo del tránsito marítimo en el mar Rojo y ante el temor de que pueda golpear los precios del petróleo.

Operación en el mar Rojo

Estados Unidos y países aliados lanzaron una iniciativa para patrullar estas aguas, en un intento de repeler los ataques de los hutíes. Mientras que algunos países como Australia o Canadá han brindado apoyo logístico para los ataques en suelo yemení, otros como España, Francia o Italia, se han abstenido de apoyar los bombardeos por temor a una escalada regional del conflicto. En las últimas semanas, Estados Unidos también llevó a cabo ataques aéreos en Siria e Irak contra milicias proiraníes, que habían atacado a su vez fuerzas estadounidenses estacionadas en la región.

En la mañana del sábado se produjeron bombardeos en Irak, en esta ocasión perpetrados por Turquía, que atacó objetivos de milicias kurdas que considera grupos terroristas. La acción se produjo al margen de la guerra de Gaza y responde a un ataque de milicias kurdas contra una base militar turca en Irak, que provocó la muerte de nueve soldados turcos. En los últimos meses Ankara ha intensificado los ataques aéreos en Siria e Irak contra milicias kurdas, que considera una amenaza a su seguridad por sus supuestos vínculos con la guerrilla que opera en Turquía, el PKK.