Actualizado
  • Agresión La presidenta de Perú, zarandeada durante una visita a la región de Ayacucho

La crisis en el seno del gobierno peruano se ha resuelto, al menos de momento, con la destitución del general Jorge Angulo, al frente de la Policía Nacional hasta hoy mismo. De esta forma, el ya excomandante general se convierte en la principal víctima política de la agresión en Ayacucho contra la primera mandataria Dina Boluarte, cuando dos mujeres burlaron sin mayor problema a los escoltas presidenciales. Una de ellas se encaró con la presidenta mientras la otra le tiraba del pelo.

«Se han evidenciado negligencias muy graves en el control y comando de la institución policial», constata la resolución suprema hecha pública hoy por el Gobierno. A Angulo también se le achaca que no ha sido capaz, pese a la declaración de estados de emergencia, de «disminuir la criminalidad que viene afectando gravemente a la ciudadanía a nivel nacional». El general Víctor Zanabria asume desde hoy el mando de la Policía Nacional peruana.

Las acusaciones de peso contra el ex comandante se suman al grave error en la seguridad de Boluarte, evidenciado en un sitio tan emblemático como Ayacucho, epicentro de la guerra del siglo pasado contra Sendero Luminoso. Dos mujeres consiguieron sobrepasar la barrera de los escoltas para agarrar del cabello a la presidenta, cuando lanzaba caramelos a los presentes con máxima vehemencia. En el lugar de los hechos fue detenida Ruth Bárcena Loayza, presidenta de la Asociación de Víctimas y Heridos del 15 de diciembre de 2022 en Ayacucho, quien perdió a su esposo Leonardo David Ancco durante las protestas, que costaron la vida aquel día a una decena de personas.

Bárcena se encaró a la presidenta y la espetó: «¡Mataron a mi esposo!, ¿voy a estar tranquila yo?». En paralelo actuó Ilaria Aimé, madre del menor Cristhoper Ramos (15 años) quien recibió un disparo en el corazón durante las mismas protestas, le tiraba del pelo con fuerza.

Meses antes, Bárcena, que ya fue puesta en libertad, también se enfrentó a la fiscal Patricia Benavides. «¡Maldita! ¡Estarás feliz, estarás contenta! Sobre tu cabeza cargan las muertes!». Los 10 de Ayacucho forman parte del medio centenar de víctimas mortales ocurridas durante la represión que siguió al intento fracasado de golpe de Estado ordenado por el entonces presidente, Pedro Castillo. Boluarte era su vicepresidenta y compañera de ticket electoral por el partido marxista Perú Libre, por lo que accedió al cargo de primera mandataria por sucesión constitucional.

Una cadena de ceses y destituciones ha acompañado el nombramiento del general Zanabria al frente del Policía, incluido el de Roger Arista, encargado hasta ahora de la Dirección Nacional de la Inteligencia (DINI).