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El Gobierno alemán no suministrará misiles de crucero Taurus a Ucrania para salvar su propio pellejo. La propuesta de resolución presentada por la oposición conservadora en el Bundestag solicitando el Gobierno que «proporcione a Ucrania de forma definitiva e inmediata el mayor número posible de misiles de crucero Taurus operativos» ha sido rechazada por los partidos que con más vehemencia han solicitado al canciller Olaf Scholz que de luz verde a los Taurus y estos son precisamente sus socios de gobierno, Verdes y liberales (FDP). El tripartido supera así lo que era una moción de censura encubierta, pero no sale reforzado.

La Unión Cristianodemócrata (CDU) y su ala bávara (CSU) habían pedido que la votación fuera nominal, con la intención de poner a los diputados de la coalición de gobierno en la incómoda disyuntiva de votar de acuerdo con sus convicciones o por intereses partidistas. La inmensa mayoría eligió esto último. Un total de 485 diputados votaron en contra del envío de los misiles Taurus a Ucrania y 178 a favor. Hubo tres abstenciones.

Scholz ya dijo el pasado mes de octubre que Alemania no enviaría a Ucrania los misiles de crucero Taurus que solicita insistentemente Kiev, por temor a un ataque en territorio ruso. El Taurus es uno de los misiles más modernos de las fuerzas aéreas alemanas y puede destruir objetivos como una instalación búnker, depósitos de armas o líneas de suministro, incluso desde gran altura y a una distancia de hasta 500 kilómetros. Sin embargo, existe una fuerte oposición a la postura del canciller por parte de sus socios, liderados en este caso por Anton Hofreiter, del partido de los Verdes, y por la liberal Marie-Agnes Strack-Zimmermann.

Hace unas semanas, Hofreiter escribió en nombre de más de 20 diputados de su partido que la indecisión de Occidente en el suministro de armas ha dificultado los esfuerzos de liberación de las fuerzas armadas ucranianas y que Ucrania sólo podría defenderse con éxito de la guerra de aniquilación rusa si estuviera en condiciones de atacar objetivos situados muy por detrás de la línea del frente, es decir con los Taurus. Strack-Zimmermann reclama lo mismo porque el ejército ucraniano «necesita ahora los medios y capacidades para interrumpir y destruir de forma sostenible las rutas de suministro del ejército ruso».

Ambos votaron en contra de lo que defienden en público. Hofreiter porque la CDU/CSU «lamentablemente actúa de forma cada vez más partidista en esta cuestión» y sólo pretende obtener una ventaja en el debate político interno». Strack-Zimmermann porque le pareció «francamente indecente mezclar el debate sobre el informe del Comisario Parlamentario para las Fuerzas Armadas y se refiere exclusivamente a las preocupaciones de los soldados, con el debate sobre el futuro apoyo a Ucrania«.

La razón sin embargo, es otra. Lo que estaba en juego era la supervivencia de una coalición debilitada y cada vez más entredicho. «En el Bundestag y en todas las comisiones que designe, los partidos de la coalición votarán de manera uniforme», dice el acuerdo de coalición de los partidos del tripartito. «Quedan excluidas las mayorías cambiantes». Esta cláusula se incluye en todos los acuerdos de coalición desde hace décadas, independientemente de los partidos que participen en la alianza. Una votación incoherente supondría la ruptura de la coalición.

La CDU/CSU conoce esas cláusulas y contaba con perder la votación, pero ha incrementado su arsenal de argumentos contra una coalición de la que ya dudan incluso algunos de sus integrantes. El vicepresidente del Partido Liberal (FDP), Wolfgang Kubicki, por ejemplo, ya ha expresado dudas de que la coalición de Gobierno logre terminar la legislatura. «El espíritu que hubo al comienzo de la coalición se agota. Mucha gente no puede ver una dirección común en los tres partidos», dijo Kubicki en declaraciones al diario Nürnberger Nachrichten.

Según Kubicki, vicepresidente además del Bundestag, si la falta de rumbo prosigue, las protestas en el país aumentarán y se fortalecerán las fuerzas centrífugas dentro de la alianza tripartita. «Esas fuerzas pueden hacerse tan intensas que empiezo a tener dudas de si la coalición puede llegar a las elecciones de 2025», sostiene Kubicki, que no volverá a recomendarle a su partido «volver a entrar en una coalición en la que estén Los Verdes».

Salvada por el momento la coalición de Scholz, y pese al voto contrario del Bundestag a la entrega de los Taurus a Ucrania, el viceministro de Defensa de ese país, IvanHawryluk, espera recibir todo el apoyo necesario, incluido el Taurus en la reunión del Grupo de Contacto sobre Ucrania de los socios de la OTAN el próximo martes. «Nunca es demasiado tarde para una entrega, afirmó.

Scholz y el presidente estadounidense, Joe Biden, mantuvieron el martes una consersación telefónica, pero según el portavoz del Gobierno, Steffen Hebestreit, no hablaron de la entrega de misiles de crucero Taurus de Alemania a Ucrania. Tras el rechazo del Bundestag, Scholz tiene una razón más para frenar a verdes y liberales. O estos para abrir otro frente.