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  • Irlanda del Norte Michelle O’Neill, la hija del prisionero del IRA que pasó a la acción política
  • Irlanda del Norte Sinn Fein asegura que la reunificación de Irlanda «está al alcance de la mano»

«Hay que mirar a la unidad de Irlanda como una oportunidad y sin miedo»… Este ha sido el mensaje a dos voces que trajeron hasta Londres la primera ministra principal ‘nacionalista’ de Irlanda del Norte, Michelle O’Neill, y la presidenta del Sinn Fein, Mary Lou McDonald, convencidas como están de que se podrá convocar un referéndum «en esta década» (de aquí al 2030).

«La posibilidad de una consulta popular está contemplada en el Acuerdo de Viernes Santo y ya han pasado 26 años«, ha recalcado Mary Lou Donald, de 54 años. «Muchas cosas han pasado en este tiempo y pocos previeron que podíamos llegar a tener una ministra principal republicana. Pero aquí estamos, y la atmósfera de cambio es inmensa«.

«Mi elección habla bien alto sobre el deseo de cambio en Irlanda del Norte», ha apuntado por su parte Michelle O’Neill, de 47 años, hija de un antiguo prisionero del IRA Provisional, Brendan Doris, que dio el salto a la política como concejal de Sinn Fein. «Mis padres y mis abuelos nunca creyeron que un momento así pudiera llegar. No puedo pedir a la gente que olvide el pasado, pero sí puedo pedirles que avancemos juntos hacia el futuro».

La ambición política del Sinn Fein se estrella sin embargo de momento contra el muro de la opinión pública. Tan solo el 30% de los norirlandeses se muestran a favor de la reunificación y el 50% está en contra, con un 20% de indecisos. Al otro lado de la frontera, donde el partido nacionalista es también la fuerza más votada, el apoyo a la unidad de la isla es mayoritario (más del 60%).

«Nos queda un duro trabajo por delante, pero nuestra idea es abrir una conversación nacional, igual que hicimos con el Brexit», apunta Mary Lou McDonald. «En aquel momento creamos foros a los que se sumaron los agricultores y ciudadanos de todo el espectro político. Nuestra gran prueba será si logramos comunicar un mensaje de esperanza y convencer a los irlandeses de las oportunidades económicas, sociales y políticas de la unidad».

«Estamos en un momento de un enorme significado histórico», recalca por su parte Michelle O’Neill, que ha asumido el timón del Gobierno norirlandés con una unionista (Emma Little-Pengelly) en el asiento del copiloto. «Aspiro a ser la ministra principal de todos los norirlandeses y ocuparme de los asuntos urgentes del día a día. Pero pertenezco a la nueva generación del Acuerdo del Viernes Santo, donde ya estaba prevista la posibilidad de un referéndum».

La ‘border poll’ del acuerdo de paz

El acuerdo de paz de 1998 contempla efectivamente la así llamada ‘border poll’, pero deja la iniciativa en manos del Gobierno británico y sólo en el caso de que «haya una aparente mayoría de votantes expresando su deseo de que Irlanda del Norte deje de ser parte ser parte del Reino Unido y forme parte de una Irlanda unida».

El secretario para Irlanda del Norte, Chris Heaton-Harris, ha advertido que esas condiciones no se dan hoy por hoy y ha insinuado incluso que posiblemente no se darán nunca. Michelle ONeill le ha acusado públicamente de tener «la mentalidad de las avestruces, escondiendo la cabeza en la arena».

«Todas las certidumbres del pasado han ido cayendo», recalca O’Neill, que recibió un mensaje parecido de boca del ‘premier’ Rishi Sunak a los dos días de su nombramiento: «Olvídate del referéndum y atiende a los asuntos del día a día». La ministra principal replicó, a su paso por la Asociación de Periodistas Extranjeros (FPA), que las mujeres son expertas en ‘multitasking’ y que puede ocuparse al mismo tiempo del presente y del futuro.

Pese al triunfalismo exhibido estos días, al cabo de dos años de vacío político causado por el rechazo del Partido Democrático Unionistas (DUP) a los acuerdos del Brexit, Michelle ONeill ha acusado al Gobierno británico de dejar en «un limbo político» a Irlanda del Norte y de haber permitido el grave deterioro de los servicios públicos por falta de fondos.

Preguntamos finalmente a las líderes de Sinn Fein por las «lecciones» que pueden extraer del referéndum del 2014 en Escocia, donde perdió la independencia por 10 puntos con turbulencias que persisten al cabo de una década… «Lo que pasó en Escocia deja muchas cuestiones abiertas y la primera lección es que hay que prepararse a fondo y tener un plan muy claro«, responde Mary Lou McDonald. «Y las segunda lección es que hay intentar involucrar a todo el mundo y lograr que sea un debate inclusivo».

«Gaza no puede ser el cementerio de la ley internacional»

«Gaza no puede convertirse en el cementerio de la ley internacional», advirtió la presidenta de Sinn Fein Mary Lou McDonald, a su paso por Londres, tres semanas después de sumarse a la manifestación pro-Palestina en la capital británica. «No podemos permitir que Israel siga actuando con total impunidad y continúe con este castigo colectivo que se ha cobrado la vida de miles de niños y mujeres».

«El ataque de Hamas fue acto un atroz, pero Israel no puede responder con más actos atroces alegando el ejercicio de la autodefensa«, agregó McDonald, que ha reclamado al Gobierno de la República de Irlanda que se sume a la demanda de Suráfrica por genocidio ante la Corte Internacional de Justicia.

«Nuestra propia experiencia habla poderosamente por nosotros», agregó la líder de Sinn Fein, en referencia directa la conflicto norirlandés y al proceso de paz desde el Acuerdo Viernes Santo en 1998. «La violencia tiene que parar ya. Si queremos una solución diplomática, tiene que haber un alto el fuego inmediato«.

«Hemos sido muy directos sobre este tema en nuestro encuentro con el ‘premier’ Rishi Sunak y en nuestras comunicaciones con los políticos norteamericanos», declaró la líder nacionalista, que extendió sus críticas a la Unión Europea por su condescendencia con Israel.

«Durante generaciones, los palestinos han estado sometidos a la opresión y al apartheid, y ahora luchan por su propia supervivencia bajo los bombardeos en Gaza», concluyó McDonald. «La comunidad internacional no puede ignorar por más tiempo el atropello diario a los derechos más básicos. Los palestinos merecen la libertad y la autodeterminación… Los niños de Gaza, de Ramallah y de Tel Aviv merecen un futuro libre de odio y de violencia, una vida de paz y en igualdad».