• Análisis Cómo disuadir a los hutíes

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, declaro que «nadie nos detendrá», en su primera intervención pública desde que se inició el juicio por «genocidio» contra Israel en la Corte Internacional de Justicia en La Haya. El mandatario israelí reiteró su intención de seguir la ofensiva militar en la Franja de Gaza, que cumplió el domingo cien días, y afirmó que ningún tribunal podrá detener su objetivo de destruir a la organización palestina Hamas. «Ni la Haya, ni el Eje del mal ni nadie», advirtió. Netanyahu aludió al autoproclamado «Eje de Resistencia», la alianza de Irán junto con partidos políticos y milicias afines en el Líbano, Irak, Siria o Yemen, que han tensionado la región en los últimos tres meses, como respuesta al ataque israelí en Gaza. «Es posible y necesario continuar hasta la victoria y lo haremos», señaló, tras afirmar que la mayoría de los batallones de Hamas en la Franja de Gaza han sido «eliminados».

Las vistas del juicio en La Haya no han frenado al ejército israelí en Gaza, que ha seguido bombardeando la ciudad más grande del territorio y localidades del sur, donde Tel Aviv forzó a la población a desplazarse asegurando que eran lugares seguros. Un nuevo ataque con drones israelí acabó con la vida de dos civiles en Jan Yunis. Otro bombardeo provocó seis heridos en Rafah, cerca del único paso que conecta Gaza con el exterior por el que ha entrado ayuda humanitaria ocasional y han salido algunos heridos graves. Los ataques israelíes han provocado 23.700 fallecidos y miles de desaparecidos bajo los escombros. Organizaciones humanitarias han denunciado que el conflicto ha desplazado prácticamente al 90% de los 2,3 millones de personas que residían en el enclave. A ello se le añade que nueve de cada diez personas pasan unas veinte horas al día sin probar un bocado, debido al bloqueo de la entrada de alimentos y ayuda humanitaria en la zona. La situación es cada vez más tensa en Cisjordania, donde las operaciones militares israelíes y ataques de colonos han provocado 347 muertos en los últimos cien días. Las redadas en ciudades de esta región son diarias, con más de 5.800 detenidos en los últimos tres meses, principalmente en operaciones en Ramallah, Jenin y Hebrón.

La ofensiva lanzada por Netanyahu enfrenta crecientes críticas por su reticencia a llegar a acuerdos para la liberación de rehenes. Cuando se cumplen cien días del ataque de Hamas que provocó 1.200 muertos en suelo israelí, continúan las protestas contra Netanyahu que demandan la liberación inmediata de los secuestrados. De las 250 personas que los militantes palestinos tomaron como rehenes el pasado 7 de octubre, 132 permanecen en Gaza y 25 habrían muerto.

ATAQUES EN EL MAR ROJO

La defensa israelí ante La Haya quedó ensombrecida por los ataques aéreos de Estados Unidos y Reino Unido en Yemen. Desde la noche del jueves se han producido tres bombardeos en el oeste del país, en un intento de frenar los ataques de los hutíes a buques comerciales que pasan por el mar Rojo, una medida que iniciaron en noviembre como protesta por la ofensiva israelí en Gaza. Los rebeldes hutíes afirmaron que apoyar a los palestinos es un «deber moral» y prometieron una «respuesta firme, fuerte y eficaz» a los ataques aéreos en su país.

Este domingo, Los hutíes acusaron a EEUU y Reino Unido de lanzar nuevos ataques contra sus posiciones militares en Yemen, en el norte de la ciudad portuaria de Al Hudeida, en el tercer día de ataques aéreos consecutivos contra instalaciones de los insurgentes, informaron testigos a EFE.

De acuerdo con los informantes, aviones de combate y drones de reconocimiento sobrevolaron la localidad coincidiendo con los bombardeos, que se producen en medio de una escalada militar en el mar Rojo que enfrenta a los hutíes con Estados Unidos y el Reino Unido, a los que los rebeldes han declarado una «guerra abierta». Según la agencia de noticias Saba, controlada por los insurgentes, estos nuevos bombardeos fueron efectuados por «la agresión estadounidense y británica».

Más tarde, EEUU negó que haya llevado a cabo nuevos ataques este domingo.

El secretario de Exteriores británico, David Cameron, advirtió que su Gobierno no descarta bombardear de nuevo a los hutíes si éstos siguen atacando buques en el Mar Rojo. «Hemos logrado degradar la capacidad (militar) que los hutíes han creado con el apoyo de Irán», señaló Cameron. «Nuestra posición es clara: siempre defenderemos la libertad de navegación», añadió, en alusión al 15% del comercio marítimo mundial que transita por el mar Rojo. Por su parte, Estados Unidos tampoco descarta atacar de nuevo a Yemen.

Este domingo el presidente Joe Biden, señaló que Washington ha enviado un mensaje privado a Irán sobre los bombardeos a hutíes. «Lo entregamos en privado y estamos seguros de que estamos bien preparados», aseguró, sin dar más detalles. Irán condenó los bombardeos «arbitrarios» de Estados Unidos y Reino Unido y señaló que se tratan de una «clara violación de la soberanía, integridad territorial de Yemen y una violación de las leyes y regulaciones internacionales.

Pocas horas después del tercer bombardeo en Yemen, una milicia proiraní en Irak atacó dos bases estadounidenses desplegadas en Siria. «Continuaremos los ataques contra bastiones enemigos», señaló el grupo paraguas de milicias iraquíes Resistencia Islámica», que utilizaron drones para atacar las bases estadounidenses. Desde el inicio de la guerra en Gaza se han producido 130 ataques contra activos militares estadounidenses en Siria e Irak.