• Directo Guerra de Israel en Gaza, última hora

«¿Por qué trasladamos una imagen de mayor división de la que existe, cuando en los elementos fundamentales estamos de acuerdo?». El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, se hacía esta pregunta en la rueda de prensa posterior a la primera reunión con sus homólogos del Med9, la coalición de países del Mediterráneo en la que participan España, Portugal, Francia, Italia, Grecia, Malta, Chipre, Eslovenia y Croacia, y tras abordar el conflicto de Gaza como principal tema del día.

En la interministerial faltaron los ministros de Italia, Francia y Chipre, que mandaron a otros miembros de sus gabinetes. A pesar de que avanzar en la unión sobre el conflicto Israel-Gaza era el objetivo, el 27 de octubre se evidenció que los nueve países no van en la misma dirección. Ese día se votó en la Asamblea General de Naciones Unidas la resolución sobre Gaza propuesta por Jordania. Croacia votó en contra mientras que Chipre, Italia y Grecia optaron por la abstención. El resto, se mostraron a favor.

Pese a estas voces discordantes, que Albares reconoce que muestra una «aparente división», el ministro ha opinado que «los elementos fundamentales sobre la solución [al conflicto] son comunes a los 27». La Unión Europea tiene una única voz en materia de Asuntos Exteriores, que es la de Josep Borrell y, como ha recordado Ian Borg, ministro de Asuntos Exteriores de Malta, presente en la rueda de prensa: «Europa cada vez está más alineada«, ha reflexionado.

Según ha afirmado Albares, durante la reunión «había un consenso en que lo que teníamos que hacer es que aquellos que apostamos por el reconocimiento del Estado Palestino tenemos que concertarnos y hablar de una manera inteligente, que eso favorezca la paz en Oriente Medio». El responsable de Exteriores ha recordado que España fue el país que habló de la necesidad de «una conferencia de paz de la que salga la materialización de esos dos estados, un Estado de Palestina y uno de Israel» y que ahora esa fórmula la ha hecho propia la Unión Europea, «y empieza a ser la de la liga árabe», ha asegurado.

Sobre los plazos para que se produzca esa conferencia, Albares ha reconocido que es muy importante que se sienten Israel y Palestina, y que en este momento no se dan las condiciones. Sin embargo, ha insistido en la importancia de «presionar» para «una solución de dos Estados viviendo juntos«, y que ahora hay que trasladar que trasladar que «no podemos resignaros a que la cotidianeidad cada x años de los palestinos e israelíes sea este horror insoportable que estamos viendo. La conferencia de paz tiene que ser el final de eso y el inicio de un Estado palestino viable».

España quiere liderar la iniciativa de la conferencia de paz y por eso Sánchez ha comenzado su mandato con un viaje a Israel, Palestina y Egipto. El presidente del Gobierno quiere aprovechar su estancia en el territorio para avanzar en el reconocimiento que el Ejecutivo quiere hacer del estado Palestino y que fue el primer anuncio del discurso de investidura de Sánchez. Pese al trabajo de la diplomacia y a la postura española, condenando el ataque de Hamás pero pidiendo a la vez un alto al fuego, Sánchez tiene en su Ejecutivo a dos personas que no han condenado a Hamas. Según Albares, esto no menoscaba el liderazgo al que aspira España, porque «nuestros principales socios conocen la posición Española», pese a las voces discordantes dentro del Gobierno.