• Patio Global La ‘diplomacia del megáfono’, una práctica cada vez más habitual en Alemania

Quién. La autora de ‘Un asunto menor’ iba a ser galardonada con el Premio de Literatura que reconoce el trabajo de las novelistas del llamado «Sur Global».

Qué. El director de esta muestra celebrada en Alemania, Jürgen Boos, eliminó la ceremonia de entrega a Shibli dando peregrinas explicaciones.

Por qué. El evento comenzó días después del ataque de Hamas a Israel, pero su organizador no quiso jugarse el cargo con este gesto.

Para mentir bien hay que tener memoria o tener una pata coja y al director de la Feria del Libro de Fráncfort parece que le falten las dos. Pero ahí sigue Jürgen Boos, inamovible desde 2005, acumulando críticas y peticiones de dimisión. El año pasado pidieron su cabeza desde el ayuntamiento de la ciudad porque había dado demasiada cancha a editoriales de extrema derecha. Él apeló a la libertad de publicación y expresión y llegó entero a la edición de 2023. Este año, la muestra arrancó días después del ataque de Hamas a Israel y Boos, intuyendo lo que podría venírsele encima, eliminó la ceremonia de entrega de un premio a la autora palestina Adania Shibli por su primera novela traducida al alemán, Eine Nebensache (Un asunto menor). En junio, la editorial Litprom anunció que Shibli recibiría en Fráncfort el Premio de Literatura con el que el ministerio de Ciencia y Arte de Hesse y el Fondo Cultural Fráncfort RheinMain reconoce desde 1988 el trabajo de escritoras del llamado «Sur Global».

No se sabe si Boos se había leído el libro y creyó que era antisemita o actuó por apego al cargo, que es caramelo político. Primero explicó la exclusión de Shibli porque la Feria era plenamente solidaria con Israel y las voces judías e israelíes debían ser particularmente visibles. Luego se dijo que la decisión era «para proteger a la escritora del odio masas incendiarias», que nunca se vieron, «que había pocas ganas de celebraciones» y que la cancelación se acordó con la autora y su editorial. Shibli no ha hecho declaraciones, pero su editorial ha venido a decir que eso es mentira.

La libertad de expresión y de publicación que Boos alegó para justificar la enorme presencia de editoriales de dudosa reputación no ha servido para ésta y los escritores, no uno ni dos ni tres, sino 600, se lo han recordado y entre ellos tres premios Nobel. Boos desoyó el manifiesto firmado por los intelectuales y también escuchó como si no fuera con él la cosa el discurso inaugural de la muestra pronunciado por el filósofo esloveno Slavoj Zizek, por haber sido Eslovenia el país invitado. Zizek calificó de «escandalosa» la decisión de prohibir la entrega del premio a Shibli y, aunque dijo sentirse orgulloso de estar allí, confesó sentirse igualmente «avergonzado». No fue el único, porque solo por referirse al sufrimiento de los palestinos que viven en la Franja de Gaza tras reconocer primero el «derecho a la autodefensa» de Israel, los políticos presentes en el acto y entre ellos el comisario de antisemitismo del Gobierno del estado de Hesse, Uwe Becker, abandonaron la sala cuando aún tenía la palabra.

Para Eva Menasse, portavoz de la asociación de autores que escriben en alemán o viven en países germanoparlantes, traductores y editores, el agravio a Shibli es intelectualmente muy cuestionable. Se mete a Hamas y al pueblo palestino en el mismo saco, se pone a los palestinos bajo custodia colectiva, da a entender que Shibli está ligada a Hamas y, sobre todo, se envía a la sociedad un mensaje equivocado. «Desde los asesinatos de Hamas muchos dicen que se echa en falta la condena de voces palestinas y árabes. Igual es porque no les dejamos», sostiene Menasse. Shibli, que vive entre Berlín y Ramala, publicó Un asunto menor en 2017. La novela, escrita en árabe, ya ha sido traducida a español, inglés, francés y alemán. En Estados Unidos y Reino Unido fue nominada para el National Book Award y el International Booker Prize.