Alemania ha dado este miércoles primer paso para la legalización controlada del cannabis. El proyecto de ley aprobado por el Gobierno en consejo de ministros contempla, entre otros, la despenalización de la tenencia de hasta 25 gramos y el auto cultivo de hasta tres plantas de marihuana.

«Es un viraje a largo plazo en la política de drogas alemana», declaró el ministro de Sanidad, el socialdemócrata Karl Lauterbach, tras recibir el visto bueno a un proyecto que aún deberá superar el trámite parlamentario. El tripartito del canciller Olaf Scholz cuenta con mayoría en la cámara, por lo que Lauterbach prevé que la norma pueda entrar en vigor este mismo año.

Según el plan aprobado hoy por el gabinete, los mayores de 18 años podrán adquirir un máximo de 25 gramos de cannabis (y hasta 50 gramos al mes) a través de asociaciones creadas para este fin y que tendrán licencia para el cultivo, de las que deberán ser miembros.

Al mismo tiempo, se lanzará una campaña de concienciación a gran escala para alertar de los peligros del consumo de THC (ingrediente psicoactivo principal en el cannabis ) en niños y en adolescentes y se ampliarán los correspondientes programas de prevención.

«Cada joven sabrá: si consumo cannabis de forma regular, estoy dañando mi cerebro, tendré más posibilidades de desarrollar brotes psicóticos, puedo tener trastornos de atención no reversibles», señaló Lauterbach.

El ministro explicó que, frente a otros modelos, como el de Estados Unidos o el de Países Bajos, el suyo es el más adecuado para poner freno a una situación en la que el mercado negro es cada vez más «problemático» debido a la gran incidencia de mezclas con sustancias tóxicas y las altas dosis de THC. El modelo seguido por Lauterbach se acerca mas a Malta y Luxemburgo

Alemania se enfrenta también a un incremento del consumo entre los menores de edad y a un aumento de la criminalidad, ya que, según recordó, en estos momentos el 50 % de los delitos vinculados a las drogas en el país están conectados con el cannabis.

«Queremos limitar el consumo y hacerlo más seguro, pero no ampliarlo», afirmó el ministro.

Dado que las asociaciones con licencia para el cultivo de cannabis lo distribuirán prácticamente a precio de coste y garantizando la calidad, Lauterbach manifestó la expectativa de que los consumidores se decanten por esta opción y abandonen el mercado negro. «Creo que podemos hacer retroceder el mercado negro», afirmó el ministro en una rueda de prensa en Berlín.

Las asociaciones autorizadas para la venta de cannabis no podrán contar con más de 500 miembros a fin de mantener un cierto control. No se podrá hacer publicidad del producto y se impondrán límites al consumo, aún por especificar, de cara a la conducción de vehículos.

El proyecto de ley ha sido objeto de controversia en Alemania, ya que para las organizaciones de consumidores de cannabis se queda corto e impone unos límites demasiado estrictos, mientras que la oposición democristiana alertó de una «pérdida de control».

«Con su proyecto de ley el Gobierno acepta tolerar el riesgo de la dependencia y de los peligros para la salud que implica el consumo de cannabis», afirmó el portavoz de temas sanitarios de la Unión Democristiana (CDU), Tino Sorge.

Según datos de 2021 de la oficina de estadística estatal Destatis, el 34,7 % de los alemanes han consumido cannabis en algún momento de su vida, mientras que el 8,8 % lo han hecho a lo largo del último mes.