• Directo Última hora de la guerra en Ucrania

Ucrania insta a Occidente a que acelere el suministro de cazas y armas de largo alcance, justo cuando Estados Unidos barajaría el envío de misiles ATACMS para impulsar su contraofensiva a las puertas del otoño, mientras está en alerta ante posibles ataques rusos contra la infraestructura energética.

Este sábado, la cadena de televisión estadounidense ABC afirmó que «es probable» que el Gobierno del presidente Joe Biden envíe a Ucrania ATACMS.

«Ya vienen», ha dicho un funcionario que ha tenido acceso a los planes de asistencia de seguridad, mientras que un segundo afirma que no se ha tomado una decisión aún, pero que los misiles están «sobre la mesa» y probablemente se incluirán en un próximo paquete de ayuda militar.

El alcance de estos misiles, dependiendo de la versión, permitiría a Ucrania alcanzar objetivos casi cuatro veces más lejos que con los cohetes que posee actualmente.

Bloquear todo movimiento de los rusos

El asesor del presidente Volodímir Zelenski, Mijailo Podoliak, ha asegurado hoy que el envío a Ucrania de misiles de largo alcance, incluidos ATACMS, supondría un claro mensaje psicológico a Rusia de que ya no existe un miedo «mítico» a Moscú y en la práctica permitiría «acelerar significativamente la destrucción de los recursos de retaguardia de Rusia».

Ello a su vez resultaría en «una alteración total de la logística del transporte» de Rusia, el bloqueo de su capacidad de rotar tropas y, en consecuencia, en «una fuerte reducción en la preparación para el combate de las fuerzas de ocupación en el primer y segundo escalón defensivo».

Las fuerzas ucranianas han logrado en las últimas semanas con su contraofensiva penetrar en algunos segmentos del frente de la región suroriental de Zaporiyia en la primera línea de defensa rusa y tratan de perforar también la segunda.

Según el Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW), imágenes geolocalizadas del viernes indican que las fuerzas ucranianas han realizado nuevos avances al noroeste de la ocupada localidad de Verbove, en el oeste de Zaporiyia, pero también cerca de la liberada aldea vecina de Robotine, desde donde empujan al sur.

Pese a este nuevo impulso, el presidente de Ucrania señaló la víspera que «la guerra se está desacelerando. Reconocemos este hecho».

«Todos los procesos se están volviendo más complicados y más lentos: desde las sanciones hasta el suministro de armas», sostuvo durante la conferencia Estrategia Europea de Yalta.

El mandatario recalcó que cada arma tiene un impacto específico y «cuanto más poderosa y de largo alcance sea, más rápida será la contraofensiva».

Acelerar la contraofensiva con armas de mayor alcance

«Si no estamos en el cielo y Rusia sí, detienen nuestra contraofensiva», ha enfatizado Zelenski, que hoy se reunió en Kiev con el ministro japonés de Exteriores, Yoshimasa Hayashi, con el que ha acordado iniciar negociaciones sobre garantías de seguridad bilaterales.

Ucrania lleva meses pidiendo a EEUU el envío de misiles tácticos de largo alcance ATACMS, con un alcance máximo de 300 kilómetros, pero hasta ahora se ha mostrado reticente por temor a que ese país pueda utilizarlos contra territorio en el interior de Rusia con la consiguiente represalia impredecible del Kremlin.

El Reino Unido sí ha enviado misiles Storm Shadow, capaces de volar más de 250 kilómetros, y Francia ha prometido en julio mandar también cohetes de largo alcance.

Mientras la contraofensiva se encuentra a las puertas de otoño, Ucrania se ha puesto ya en alerta por si Rusia vuelve a bombardear intensamente la infraestructura crítica del país, especialmente la energética, como ya hizo en 2022.

Para la «preparación para el invierno», Zelenski ha mantenido hoy una reunión del equipo del comandante en jefe supremo con el primer ministro, el ministro de Energía, el Estado Mayor y las empresas energéticas Ukrenergo, Ukrhidroenergo y Naftogaz.

El objetivo ha sido analizar la «implementación del plan para proteger la energía y las infraestructuras críticas de los ataques rusos desde el cielo», entre otras cuestiones, según ha anunciado en su canal de Telegram el mandatario ucraniano.

Recientemente el portavoz de la inteligencia militar ucraniana (GUR), Vadim Skibitskí, afirmó que las fuerzas rusas están realizando reconocimientos en las instalaciones de infraestructura ucranianas y podrían comenzar una serie de ataques masivos con misiles y drones a finales de septiembre o en octubre.

Kiev sospecha no obstante que Rusia no ha podido reabastecer sus reservas de misiles para sostener una campaña de la escala de los ataques del invierno pasado.