• Estados Unidos La deserción de un soldado de EEUU a Corea del Norte eleva la tensión en el Extremo Oriente

¿Qué se sabe del soldado estadounidense que cruzó a la carrera y sonriendo la militarizada frontera de Corea del Norte? El suceso, por estrambótico, concentra todos los ingredientes para mantener expectante al público. En una situación normal, habría comunicación entre países, con informaciones claras. Pero la situación, con Corea del Norte de por medio, nunca es normal. En los últimos 15 días apenas ha habido avances. Realmente no se sabe nada de la situación de Travis King.

En medio del aumento de tensiones entre Pyongyang y Washington, hace unos días tuvo que intervenir un comando de la ONU para hacer de enlace con el régimen de Kim Jong-un. El organismo internacional envió una petición para conocer el destino de King, quien, según el Pentágono, habría sido inmediatamente detenido tras cruzar la frontera.

La última novedad es que Corea del Norte, por primera vez, ha respondido a las demandas de información de la ONU: reconocen que King ha cruzado al país y que el incidente está bajo investigación. Así fue la escueta respuesta que llegó el pasado lunes. «Puedo confirmar que la RPDC – el acrónimo del nombre oficial del país – ha respondido al comando de las Naciones Unidas, pero no tengo ningún progreso sustancial para leer», dijo el martes el general de brigada estadounidense Patrick Ryder.

King (23 años), que estaba en Corea del Sur como explorador de caballería del ejército estadounidense, se reunió el 18 de julio por sorpresa con un grupo de turistas en ruta a la zona desmilitarizada (DMZ) y cruzó al lado norcoreano. Ubicada a lo largo del paralelo 38, la DMZ funciona como frontera internacional de facto entre las dos Coreas y está fuertemente fortificada y equipada con minas terrestres en ambos lados.

Uno de los testigos del grupo de turistas contó a los medios que el soldado, de repente, soltó una carcajada y se puso a correr entre los edificios. Funcionarios estadounidenses han relatado que, nada más cruzar, King fue metido en una furgoneta y probablemente trasladado hasta Pyongyang.

Tras el suceso, rápido saltaron noticias sobre los muchos problemas que rodeaban al soldado. Se enfrentó a dos acusaciones de agresión en Corea del Sur. Habría golpeado a otra persona mientras se encontraba en un club nocturno de Seúl y también pateó y rompió la puerta de un coche de policía. Por esos incidentes, del 24 de mayo al 10 de julio cumplió una sentencia de trabajos forzados en el centro correccional de Cheonan en lugar de pagar una multa. Estaba previsto que regresara a EEUU para enfrentar un castigo disciplinario.

Dos funcionarios estadounidenses le dijeron a ABC News que King pasó cerca de una semana bajo observación en una base militar estadounidense en Corea del Sur después de ser liberado de la cárcel. Completó el procesamiento externo desde las instalaciones y el 17 de julio fue escoltado por oficiales militares estadounidenses al Aeropuerto Internacional de Incheon, hasta dentro del puesto de control de aduanas. Debía abordar un vuelo para regresar a su país. Pero el soldado se escapó.