Cuatro inmigrantes de nacionalidad siria e iraquí murieron en la madrugada del domingo al intentar cruzar el Canal de la Mancha. El bote hinchable en el que viajaban empezó a zozobrar al poco de partir de la costa francesa Wimereux, al sur de Calais, cuando más de 70 personas intentaban subir a bordo. El estado del mar y las bajas temperaturas contribuyeron a las muertes.

Los guardacostas franceses desplegaron una operación rescate, con la ayuda de 50 bomberos, y lograron rescatar a 60 personas que fueron atendidas en hospitales y centros comunitarios. Al menos uno de ellos se encontraba en situación crítica en un centro hospitalario en Boulogne-sur-Mer.

Se trata del primer incidente mortal en el Canal de la Manchaen el 2024. La última tragedia personal ocurrió el 15 de diciembre del 2023, con la muerte de un inmigrante y el rescate de 66 personas en un bote a ocho kilómetros de la costa, a la altura de Griz Nez.

Desde el 16 de diciembre no se había producido de hecho ninguna travesía del Canal. Durante 26 días seguidos, y por primera vez en cinco años, no se habían registrado llegadas de inmigrantes irregulares en Dover.

El número de travesías se redujo en un tercio en el 2023 (29.437) con respecto al año récord del 2022 (45.774). Aun así, el año pasado fue el segundo en el ranking, pese a los esfuerzos del Gobierno de Rishi Sunak con la nueva ley de inmigración y con el plan para deportar a los solicitantes de asilo a Ruanda.

El descenso de travesías en el último mes se atribuye tanto al mal tiempo como a la mayor colanoración de las autoridades francesas. El secretario de Exteriores David Cameron admitió que la noticia de muertes en el Canal de la Mancha es «desgarradora» y recordó la tragedia de noviembre del 2021 en la que murieron 27 inmigrantes. Cameron recalcó la necesidad de «parar los botes» y reconoció la contribución de las autoridades francesas.

«Estoy totalmente de acuerdo en que hay que parar los botes», declaró por su parte el líder de la oposición laborista Keir Starmer, que reclamó sin embargo una mayor colaboración policial con Francia para atajar el problema de las bandas de tráfico humano.

«La primera tragedia del 2024 debe ser una llamada para tomar acciones decisivas», declaró por su parte Enver Solomon, director ejecutivo del Consejo de Refugiados. «Este país necesitar crear rutas seguras para la gente que llega de países devastados por la guerra».