El ministro de Transporte Marítimo de Grecia, Miltiadis Varvitsiotis, anunció este lunes su dimisión tras el escándalo por la muerte de un pasajero de un barco, que fue empujado al agua por miembros de la tripulación en el mayor puerto de Atenas el pasado 5 de septiembre. La muerte del pasajero de nacionalidad griega, Antonis Karyotis, fue grabada por las cámaras de seguridad y por pasajeros de la embarcación. Las imágenes muestran a Karyotis tratando de entrar en el barco cuando la tripulación se disponía a alzar la rampa para partir hacia la isla de Creta. Dos trabajadores lo arrastraron hacia el muelle. El pasajero intentó entrar de nuevo y fue empujado al tiempo que el barco partía, cayendo en las aguas agitadas por las hélices de la embarcación. Pese a la alarma de varios pasajeros, la tripulación no hizo ningún esfuerzo para rescatar a Karyotis y continuó navegando durante una hora, hasta que recibió la orden de regresar de nuevo al puerto. La víctima fue rescatada inconsciente en el puerto pero falleció minutos después. La autopsia reveló que la causa de la muerte fue por ahogamiento.

La Fiscalía griega ha presentado cargos por «homicidio» y por «violar la normativa de navegación» contra el capitán de la embarcación y por «complicidad» contra los tripulantes que empujaron al pasajero, según informó la emisora estatal ERT. El capitán del barco declaró que él seguía la normativa y que alertó a la Guardia Costera cuando supo del incidente. Los tripulantes asumieron durante su testimonio lo sucedido, aunque no aceptaron los cargos en su contra.

Por su parte, el ministro de transporte Varvitsiotis expresó «conmoción, horror y tristeza». Sin embargo, su declaración ante la prensa, en la que equiparó a la víctima con los trabajadores que no la socorrieron, ha provocado un escándalo social que ha derivado en su dimisión. «Hoy hay gente que está de luto por las pérdidas injustas, pero también están de luto las familias de los que fueron a ganar un jornal y ahora están acusados de asesinato», declaró en alusión a los miembros de la tripulación encausados. Varvitsiotis será reemplazado por Christo Stylianidis, quien fue ministro de Crisis Climática y Protección Civil durante el anterior gobierno de Kyriakos Mitsotakis.

El incidente pasó inicialmente desapercibido por las inundaciones que sufre desde la semana pasada el país, en el que han fallecido 15 personas y más de 4.000 han sido evacuadas. No obstante, los vídeos del incidente han circulado por redes sociales creando una gran indignación social, que ha provocado dimisiones y destituciones más allá del gobierno. Dos altos funcionarios de la autoridad portuaria del Pireo fueron destituidos el jueves por orden del ministerio de Transporte, mientras que también ha dimitido el director general del grupo Attica, propietario de la cadena de barcos Blue Star Ferries.

No es la primera vez que Blue Star Ferries se ve envuelta en una polémica por negligencias. El pasado enero una investigación sobre devoluciones en caliente de migrantes reveló que la empresa habría encerrado en cajas metálicas y atado en la bodega a cientos de migrantes en embarcaciones turísticas de Italia hacia Grecia.

El incidente en el puerto de Atenas también ha provocado indignación entre los trabajadores navales. El sindicato PNO ha organizado una huelga el próximo miércoles «con motivo del incidente repulsivo» y para reclamar mejores condiciones laborales y de seguridad. El sindicato alega que los miembros de la tripulación están sobrecargados de trabajo y que los horarios de navegación son «irrazonables».