• Venezuela Aprobado entre sombras y con alta abstención el referéndum sobre Guyana con el que Maduro quiere anexionarse El Esequibo.
  • Venezuela Descalabro para Nicolás Maduro en su referéndum patriótico

La celebración del referéndum sobre el Esequibo, territorio en litigio entre Venezuela y la vecina Guyana, no ha calmado ni mucho menos la disputa entre ambos países. El gobierno de Nicolás Maduro ha calificado las declaraciones del Departamento de Estado (que insistió hoy en que la disputa no ha finalizado con la consulta) como una «intromisión inaceptable», además de acusar a Washington «junto al imperialismo británico, de los intentos de despojar a Venezuela de sus derechos históricos sobre la Guayana Esequiba».

Caracas reiteró descalificativos contra EEUU («inmoral, criminal, chantaje, amenaza injerencista, desprecio») horas después de conocerse los sospechosos resultados del referéndum, que ha aprobado la propuesta de convertir los 159.000 kilómetros cuadrados del Esequibo, administrado hoy por el gobierno de Guyana, en el estado (región) número 24 de Venezuela.

«Estados Unidos, te aconsejo, lejos de aquí. Dejen que Guyana y Venezuela resolvamos este asunto en paz», advirtió el «presidente pueblo» durante su programa de televisión «Con Maduro +». EEUU, al igual que la mayoría de la comunidad internacional, apoyan a Georgetown en su diferendo con Caracas. Desde los 15 países de la Comunidad del Caribe hasta la Commonwealth y la Organización de Estados Americanos (OEA) han mostrado su respaldo al presidente guyanés, Irfaan Ali. El mandatario caribeño se reunió en la noche del domingo con el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, y con Ralph Gonsalves, primer ministro de San Vicente y las Granadinas al frente en la actualidad de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y de Caribe (CELAC) para que intermedien entre ambos gobiernos durante estas horas críticas.

Las amenazas guerreristas de los generales de Maduro encontraron una respuesta contundente en Irfaan Ali, quien anunció la creación de bases militares de Estados Unidos en el territorio en litigio.

Para enturbiar aún más la situación, Maduro comunicó al país que la Fiscalía chavista investiga a la «oposición extremista» (se refiere a la líder opositora, María Corina Machado, y a Voluntad Popular, partido del exprisionero político Leopoldo López y del expresidente encargado, Juan Guaidó) por el «financiamiento» otorgado por la petrolera estadounidense ExxonMobil. Esta compañía exploró y encontró los multimillonarios yacimientos submarinos de petróleo en aguas del Esequibo. Ni Machado ni VP llamaron a la participación en la consulta, a la que sí acudieron partidos tradicionales y antiguos dirigentes.

Maduro disparó a diestra y siniestra contra la ExxonMobil, a la que también acusó de promover una campaña de odio en redes sociales. «Hay una gran manipulación en el Caribe contra Venezuela, una campaña antivenezolana, que la financia la ExxonMobil y el gobierno de Guyana, una campaña de xenofobia contra Venezuela», profirió el mandamás revolucionario sin presentar ni una sola prueba.