Argentina estará «peor que antes» en los próximos meses, pero reducir el déficit fiscal es la única receta para «evitar la catástrofe», anunció este lunes el nuevo ministro de Economía, Luis Caputo, en un paquete de medidas con sabor a poco.

«Estamos ante la peor herencia de nuestra historia, precios reprimidos y deudas por más de 400.000 millones de dólares. Si seguimos como estamos vamos inevitablemente a una hiperinflación. Podemos llegar a niveles de 15.000 por ciento anual, que la leche pase de 400 pesos el litro a 60.000 pesos en un año. Nuestra misión es evitar esta catástrofe», dijo Caputo en un mensaje que, sin explicación, se demoró más de dos horas del horario previsto originalmente.

Caputo, que fue ministro y presidente del Banco Central brevemente durante la gestión de Mauricio Macri (2015-2019), fue el elegido por el ultraliberal Javier Milei para el anuncio de un plan económico que finalmente no fue tal.

Si el anterior presidente, el peronista Alberto Fernández, se jactaba de no creer en los planes económicos, en sus primeros pasos como presidente, Milei no ofreció épica ni decisiones rompedoras, sino un paquete de medidas financieras. La obsesión: un «ancla fiscal» para evitar la tercera hiperinflación en menos de 35 años en Argentina.

«Esto es un paquete de urgencia cuya finalidad es neutralizar la crisis y estabilizar las variables económicas», dijo el ministro, cuya expertise es en Finanzas, y no en la economía real.

Entre los anuncios figura la devaluación del peso en el mercado oficial: un dólar, que costaba hasta este martes 400 pesos, pasará a valer 800. Lo que no queda claro es el valor final, ya que la utilización de moneda extranjera está recargada con múltiples impuestos en la tercera economía de América Latina.

«La génesis de nuestro problema ha sido siempre fiscal. Los que se manifiestan como problemas son en realidad la consecuencia de cómo se ha financiado ese déficit, que es cuando se gasta más de lo que se recauda», añadió Caputo, en un discurso que intentó ser didáctico, pero lo logró a medias.

«Si hay sobreabundancia de naranjas, el precio de las naranjas cae», dijo para ejemplificar lo que sucede a partir de la emisión descontrolada de pesos que se produjo en el cuatrienio de Fernández.

«Es la primera vez en más de cien años que un candidato explica esto, que la gente lo entiende y que la gente lo vota muy mayoritariamente. Estamos ante una oportunidad histórica, la sociedad entendió que no hay más plata, que no se puede gastar más de lo que recaudamos», insistió Caputo, que al hablar de «la gente» mostró paradójicamente una distancia con la ciudadanía a la que se intentaba acercar.