El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguei Lavrov, afirmó hoy que los intentos de Occidente de aislar a Rusia son un «fiasco». En una comparecencia en el Consejo de la Federación -el Senado del país-, recalcó que también ha fracasado la «guerra relámpago de sanciones» contra la economía rusa.
Según Lavrov, la causa de muchos de los procesos negativos que tienen lugar en el mundo es el «afán insaciable» de Estados Unidos y otros países de «imponer su visión en todo». Por eso «ante el fracaso de la contraofensiva de las Fuerzas Armadas de Ucrania, Estados Unidos ha incluido un nuevo mantra: no dejar que el presidente Putin gane en Ucrania», denunció el ministro. Para Lavrov la esencia de los «enfoques» de Estados Unidos no cambia: «Obligar a sus clientes de Kiev a morir, y a morir por los intereses de sus amos en el extranjero», tratando de socavar el poder de Rusia. También dijo que Occidente ha concentrado su «energía antirrusa más importante» para destruir los lazos entre Moscú y sus vecinos, las ex repúblicas de la URSS.
Lavrov ha proclamado en los últimos días que los 500 años de dominio global occidental «están llegando a su fin». Cree que Occidente está tratando de agotar a Rusia en Ucrania y que si se llevaran a cabo conversaciones de paz entonces Kiev tendría que cambiar su propio decreto presidencial, porque hace un año y medio firmó un decreto que prohíbe cualquier negociación con el actual presidente ruso, Vladimir Putin.
Moscú habla con un tono más envalentonado estos días, mientras Ucrania se encuentra con problemas para avanzar en el sur, resistir en el este y lograr más ayuda militar de Occidente. Esta semana Putin dijo que Ucrania y sus aliados «no tienen futuro, y nosotros sí». Lavrov ha hablado estos días sobre una eventual negociación ante el aparente estancamiento de la contraofensiva ucraniana. Señaló que «corresponde a los ucranianos reconocer cuán profundo están en el hoyo en el que los metieron los estadounidenses», en esta guerra. El jefe de la diplomacia rusa lamentó que «Occidente haya ignorado todo lo que pasó en Ucrania antes de febrero de 2022». «No soy un hipócrita, y Rusia tampoco», remachó.
Lavrov está convencido de que Rusia «se ha hecho más fuerte debido al conflicto en Ucrania, igual que se ha hecho más fuerte al derrotar a Napoleón y a Hitler«. Y contra esto nada puede hacer la «guerra híbrida de Occidente contra Rusia», basada en la «cancelación de la cultura» rusa.
Preguntado por si Rusia quiere que Trump gane las elecciones en Estados Unidos, Lavrov dijo que no le gustaría «entrar en esto», porque «sus elecciones son asunto suyo».
Críticas a Israel
También habló de Oriente Próximo. Insistió en que no es aceptable que Israel utilice el ataque de Hamas del 7 de octubre como justificación para el castigo colectivo del pueblo palestino. Y pidió supervisión internacional sobre el terreno en Gaza. El presidente Putin ha culpado repetidamente de la guerra entre Israel y Hamas al fracaso de años de diplomacia estadounidense: «Le hemos dicho a Israel durante muchos años que el factor más peligroso en Oriente Próximo es que no esté resuelto el estatus del Estado palestino«.
Lavrov reclamó este miércoles a Naciones Unidas una conferencia internacional para lograr una vía que solucione «para siempre» el conflicto palestino-israelí. «La única forma de solucionar de forma justa y para siempre este problema es celebrar una conferencia internacional en la que, por supuesto, participen todos los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU: Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Reino Unido», dijo el ministro ruso.
El llamamiento de Lavrov llegó un día después de que la Asamblea General de la ONU aprobara una nueva resolución pidiendo un alto el fuego en la Franja de Gaza, y días después de que Estados Unidos vetara un borrador de resolución ante el Consejo de Seguridad de la ONU para reclamar un alto el fuego en Gaza después de que Guterres invocara el Artículo 99 de la Carta de la ONU, alertando así de la situación en Oriente Próximo.
Al mismo tiempo, Lavrov destacó que «las relaciones ruso-chinas de asociación global e interacción estratégica viven el mejor momento de su historia». La sintonía entre Moscú y Pekín en política exterior, añadió, «juega un papel cada vez más estabilizador en la arena internacional».














