Alex Batty, el niño británico que desapareció en España en 2017, cuando tenía 11 años, y acaba de ser hallado en Francia, ya con 17, envió un mensaje a su abuela diciéndole que quería volver a casa, nada más ser encontrado. Lo ha contado el conductor que le recogió, cuando el niño deambulaba por una carretera cerca de Toulouse. «Me contó que su madre se lo había llevado cuando tenía 12 años y que, después, había vivido en una casa en España con más personas y llegó a Francia en 2021», ha explicado Fabien Accidini a la cadena francesa BFM.

El joven conductor ha mostrado en la pantalla el mensaje que el niño le envió a su abuela, Susan Caruana, a través de su móvil: «Hola abuela, soy Alex, estoy en Francia, en Toulouse, espero que recibas este mensaje, te quiero y quiero volver a casa», le puso a través de la mensajería de Facebook.

La historia del niño es tan increíble como confusa: se le perdió la pista cuando tenía 11 años, mientras pasaba las vacaciones con su madre y su abuelo en Málaga. Estos no tenían la tutela del niño, sino su abuela. Ahora el joven aparece seis años después. Asegura que abandonó una comunidad espiritual en la que había estado con los dos adultos hasta hace una semana.

Alex se había escapado del grupo y llevaba días caminando. El conductor francés llamó a los gendarmes de Revel, al lado de Toulouse, que han verificado su historia y su identidad. El fiscal de Toulouse ha confirmado que el joven regresará pronto a Reino Unido. El niño, original de Manchester, asegura que no ha sido maltratado y se encuentra en buen estado de salud.

Los medios, tanto británicos como franceses, tratan de aportar detalles de la historia. Del lado galo, el periódico La Depeche du Midi ha publicado que los dos adultos y el niño pasaron un tiempo en el que solían dormir en caravanas y que finalmente encontraron refugio en «una comunidad espiritual itinerante».

El periodista Kent Lawlor, de The oldham Times, ha contado en BFMTV la reacción de la abuela, con quien ha podido hablar: «Estaba muy feliz de haber podido hablar con él, la última vez que lo hizo era un niño y ahora al teléfono había un hombre», ha dicho. La madre y el abuelo no han sido localizados.

Su abuela y tutora legal había denunciado un secuestro hace seis años. Entonces, aseguró que su hija y el abuelo del niño querían llevárselo para ingresar en una secta «y llevar otra forma de vida». A raíz de la desaparición se abrió una investigación en Reino Unido, pero hasta ahora no se había logrado dar con él.