• Guatemala El presidente electo de Guatemala denuncia dos intentos de asesinato

El presidente electo de Guatemala, Bernardo Arévalo de León, ha denunciado un «Golpe de Estado promovido desde las instituciones que deberían garantizar la justicia», encabezadas por «la fiscal general, Consuelo Porras, el jefe de la Fiscalía Especial Contra la Impunidad, Rafael Curruchiche, el juez séptimo, Fredy Orellana, la Junta Directiva del Congreso y otros actores corruptos y antidemocráticos» a los que acusa de haber puesto en marcha un plan para «romper el orden constitucional y violentar la democracia y la voluntad del pueblo».

Desde que quedara en segundo lugar en la primera vuelta de las elecciones celebradas el 25 de junio, el juez Orellana ordenó el pasado 12 de julio al Tribunal Supremo Electoral (TSE) que suspendiera la personalidad jurídica del Movimiento Semilla, tal como había solicitado Curruchiche en el marco de una investigación, según la cual esta formación habría supuestamente falsificado la firma de más de 300 afiliados e incluso de 18 personas ya fallecidas para constituirse en el 2017. No obstante, la Corte de Constitucionalidad impidió esta medida, tras otorgar un amparo provisional a Semilla, permitiendo que Bernardo Arévalo se pudiera postular para la segunda vuelta, celebrada el 20 de agosto en la que arrasó tras recibir 2,4 millones de votos, 20 puntos más que su rival, Sandra Torres.

Ello no impidió que nuevamente, se activara la maquinaria para ilegalizar a su partido, de forma que el mismo día en el que se oficializaron los resultados de la segunda vuelta, el 28 de agosto, el director del Registro de Ciudadanos del TSE resolvió suspender provisionalmente la personalidad jurídica del Movimiento Semilla dejando al presidente electo sin partido político a pocos meses de que asuma el poder el 14 de enero de 2024.

La gota que colmó el vaso de Arévalo fue la decisión de la Junta Directiva del Congreso de desconocer este miércoles a los siete diputados de la bancada Semilla a los que declaró independientes y entre los que se encuentra. Esta decisión afecta también a los 23 diputados de esta fuerza política que tomarán posesión el 14 de enero de 2024 y que tampoco podrán constituir ningún grupo en la Cámara conformada por 160 legisladores.

El Movimiento Semilla está haciendo lo imposible por revertir lo que Arévalo de León tacha de «persecución política». Así, ha presentado un recurso de nulidad ante el TSE en contra del director del Registro de Ciudadanos al considerar que la suspensión es «nula de pleno derecho». Al mismo tiempo, ha interpuesto un amparo ante la Corte de Constitucionalidad (CC) en contra de la Junta Directiva del Congreso por «no haber dado audiencia, ni haber consultado al Pleno» sobre el desconocimiento de esta formación política.

Ante este panorama, el mandatario electo compareció en rueda de prensa ayer, junto a la vicepresidenta electa, Karin Herrera, para denunciar que, a pesar de que los resultados electorales han sido oficializados y reconocidos a nivel internacional, «existe un grupo de políticos y funcionarios corruptos que se niegan a aceptarlos».

«ACCIONES ESPURIAS, ILEGALES E ILEGÍTIMAS»

«Estamos viendo un Golpe de Estado en curso en el que el aparato de justicia es usado para violar la justicia misma burlando la voluntad popular expresada libremente en las urnas el 20 de agosto», censuró, a la vez que lamentó que «se está llevando a cabo paso a paso mediante acciones espurias, ilegítimas e ilegales en distintas instancias, cuyo objetivo es impedir la toma de posesión de las autoridades electas incluyendo al presidente, la vicepresidenta y nuestros diputados al Congreso».

Por este motivo, como presidente electo hizo un llamado «a los pueblos de Guatemala, la sociedad civil, empresarios, trabajadores, movimiento popular, iglesias, autoridades indígenas, fuerzas políticas legítimas, estudiantes, juventudes y a todos los guatemaltecos que rechazamos la corrupción y el autoritarismo a unir fuerzas en defensa de la democracia y al respeto irrestricto a la voluntad popular».

En este sentido, hizo un llamado a la población a que «nos unamos para derrotar a las fuerzas golpistas que pretenden mantenernos sumergidos en la corrupción, la impunidad y la pobreza». Para Bernardo Arévalo, ahora es momento de «defender el arma más efectiva de las personas libres, que es el voto y nuestra oportunidad como nación de una nueva primavera ante la voracidad de los corruptos».

Por ello, apeló a la «unión de toda la nación en defensa de nuestra democracia», teniendo en cuenta que aún faltan cuatro meses para la toma de posesión, durante los cuales advirtió de que «estas mafias políticas intentarán consumar el Golpe de Estado». De este modo, recordó que es «legítima la resistencia del pueblo para la defensa de las garantías consignadas en nuestra Constitución, como el derecho de manifestación pacífica», por lo que «convocamos a todas las personas y organizaciones comprometidas con la democracia a acompañarnos en las acciones legales y políticas necesarias para defender la decisión del pueblo».

MANIFESTACIÓN CONVOCADA PARA ESTE SÁBADO

La primera gran prueba del apoyo ciudadano a Bernardo Arévalo tendrá lugar este sábado a partir de las 14.00 horas, cuando diversas organizaciones han convocado una manifestación en la Plaza de la Constitución de la capital del país, bajo el lema ‘Guatemala te necesita’ y en la que se exigirá la renuncia de la fiscal general, Consuelo Porras, y el jefe de la FECI, Rafael Curruchiche, ambos incluidos en la Lista Engel de EEUU de actores corruptos y antidemocráticos. El próximo lunes, también se celebrará un ‘Plantón por la defensa de la Democracia’ a partir de las 08.00 horas frente a todas las sedes del Ministerio Público del país.

Se da la circunstancia de que un grupo de ciudadanos entregó este viernes en la sede de la Fiscalía de Guatemala más de 100.000 firmas para exigir la renuncia de ambos funcionarios que, junto al juez Orellana, se han confabulado para sacar de la contienda electoral al Movimiento Semilla e impedir que Bernardo Arévalo pudiera aspirar a la Presidencia del país centroamericano, emulando a su padre, Juan José Arévalo, quien fue mandatario de Guatemala entre 1945 y 1951.

La denuncia de este complot por parte del presidente electo se produjo el mismo día en el que el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) aprobó por unanimidad una declaración sobre la situación en Guatemala, que considera que «no es aceptable el uso del sistema legal como herramienta para intimidar y suspender indebidamente derechos civiles y políticos, ni para cambiar indebidamente los resultados electorales», en una clara referencia a la suspensión jurídica de Semilla.

Durante el Consejo Permanente, el secretario general de la OEA, Luis Almagro, anunció que el próximo lunes acudirá a Guatemala para participar en la primera reunión entre el presidente de Guatemala, Alejandro Giammattei, y el mandatario electo, Bernardo Arévalo, para poner en marcha el proceso de traspaso de poderes. Almagro ha defendido que es «fundamental que se llegue al 14 de enero en paz y sin sufrir más judicialización», teniendo en cuenta que la suspensión del Movimiento Semilla «elimina las seguridades jurídicas en las que se basa el Estado de Derecho y la seguridad política del sistema democrático».

Mientras, la candidata perdedora de las elecciones, Sandra Torres, sigue sin aceptar los resultados dos semanas después de haberse celebrado los comicios, al considerar que hubo «fraude». Por este motivo, su partido, la Unidad Nacional de la Esperanza, interpuso este viernes un amparo constitucional en la Corte Suprema de Justicia contra la certificación de los resultados. Considera que, tras haber sido suspendido el Movimiento Semilla y haberse quedado sin bloque legislativo en el Congreso, este partido se ve imposibilitado de ejercitar los derechos y, por tanto, sostiene que no deben asumir sus cargos.

Por su parte, Bernardo Arévalo reprueba que los magistrados del TSE y los funcionarios del Registro de Ciudadanos están siendo «coaccionados, intimidados y amenazados de manera vergonzosa» para tomar medidas en contra de Semilla y, por ello, insistió en que mientras su partido intenta frenar toda esta «persecución», el pueblo debe asumir el derecho «a la protesta, la manifestación y la libre expresión como un deber ciudadano para la defensa de la Constitución, si es que realmente queremos que este país vuelva a ser un país democrático y libre».

No obstante, insiste en que esta «necesidad de movilización y derecho a la resistencia en contra de los corruptos y para defender la democracia debe ser siempre ejercido pacíficamente y negarse a caer en las trampas que ya están tendiendo para provocar a la violencia», con el fin de «generar las condiciones para la interrupción de las garantías constitucionales».