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Buscaba a su hermano desaparecido desde 2018, y ahora son sus compañeras del colectivo Salamanca Unidos Buscando Desaparecidos las que la están buscando a ella. El caso de Lorenza Cano reúne todos los males de México, un país donde la violencia endémica nunca deja de sorprender. Según ha trascendido, un grupo armado irrumpió en la madrugada del lunes en su domicilio de Salamanca, en el estado mexicano de Guanajuato, secuestrando a la buscadora y asesinando a su esposo Miguel y a su hijo Miguel Ángel cuando estos intentaban impedir que se la llevaran. Los colectivos de búsqueda de todo el país se han unido para reclamar a los criminales la liberación de su compañera, cuyo único pecado fue intentar encontrar respuestas ante la desaparición de sus familiares y la inacción de las autoridades.

«Se busca a Lorenza Cano Flores, de 55 años, pelo ondulado, castaño oscuro, ojos alargados color café, 1,55 cm de estatura, 75 kg de peso, un lunar en el lado izquierdo de su nariz, vestía blusa y short color rosa, se desconoce su paradero y se teme por su integridad, en caso de ver o localizar a la mujer desaparecida, le solicitamos que se comunique al 911″. Frente a las oficinas de la Fiscalía, familiares y compañeras del colectivo de búsqueda repartieron estos días la ficha de desaparición, exigiendo clemencia a sus captores. En una entrevista con Imagen Noticias, su hija Laura describió la escena del secuestro: «Cuando ellos entraron al domicilio, mi mamá se escondió en el piso de arriba con mi cuñada y mi sobrino. Se escucharon los disparos, mataron a mi papá y a mi hermano y se la llevaron por la fuerza. No sabemos por qué».

La Fiscalía del Estado ha emitido un comunicado informando que «mantiene los trabajos de investigación para esclarecer los homicidios», pero sin ofrecer novedades respecto al secuestro, «los avances se darán a conocer siempre y cuando no se ponga en riesgo la integridad física de la víctima». En los últimos cinco años, Guanajuato ha perdido su condición de territorio tranquilo y seguro para convertirse en uno de los mayores focos de violencia de todo el país. Según los recuentos más recientes, entre enero y el 16 de diciembre del 2023, se registraron 3.029 homicidios dolosos, todo un récord a nivel nacional. Se trata de uno de los pocos estados del país que todavía está controlado por una formación opositora, el conservador Partido de Acción Nacional, y según los expertos, varios cárteles – el de Sinaloa, el de Jalisco Nueva Generación, el de Santa Rosa de Lima y el del Golfo- se disputan su control.

«Estamos todas atemorizadas y exigimos al Gobierno que nos proteja», asegura a EL MUNDO Ceci Flores, fundadora y portavoz del colectivo Madres Buscadoras de Sonora, mientras se dirige, junto al resto de sus compañeras, a una jornada de búsqueda en El Choyudo, donde la semana pasada encontraron una fosa clandestina con más de 50 cadáveres.

«No conocía personalmente a Lorenza Cano, pero sí tenemos contacto con su colectivo, todas estamos en la misma lucha y estamos viendo la manera de organizarnos para pedir clemencia a sus secuestradores», asegura Flores, cuyo nombre se dio a conocer a nivel nacional por el inédito pacto que ofreció a los cárteles para que dejen a los colectivos de búsqueda trabajar en paz: «Es la única manera que tenemos de buscar a los nuestros sin temor a perder la vida».