Los ataques a barcos en el Mar Rojo preocupan a todos los países aliados. Conscientes de que hay que tomar medidas para abordar este problema, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Lloyd Austin, ha invitado a una serie de países de la Unión Europea a participar en una reunión que se celebrará mañana a las 7 de la mañana de manera telemática. Desde España, será el Jefe de Estado Mayor de la Defensa, el almirante Teodoro Esteban López Calderón, quien defienda la postura de España.

Según han informado fuentes de Defensa, se sabe que en la reunión Estados Unidos quiere sondear a las Fuerzas Armadas de los distintos países para conocer su opinión sobre la posibilidad de participar en una acción de vigilancia y disuasión en el Mar Rojo. España, a título individual, no es partidaria de aportar barcos en una misión que sería bilateral con Estados Unidos. Sin embargo, también nuestro país tiene la sospecha de que la presencia de representantes de la Unión Europea en la cita puede servir para poner sobre la mesa otro tipo de misión.

La Unión Europea tiene en marcha desde 2008 la Operación Atalanta (EUNAVFOR por sus siglas en inglés). Se trata de una misión de disuasión y vigilancia de la piratería en el Océano Índico que goza de un gran prestigio internacional gracias al éxito de las operaciones. Es por ello que parecería razonable que Estados Unidos plantea la posibilidad de que la Atalanta se extendiera también por aguas del Mar Rojo.

En ese caso, tratándose de una operación europea, España podría aportar la misma fuerza que aporta en la EUNAVFOR. En la actualidad participa con la fragata Victoria y una dotación de 350 soldados desplegados. En este momento, la Victoria se encuentra monitorizando la situación del mercante búlgaro MV Ruen. Se trata de un barco pirateado en el Océano Índico desde la mañana del 14 de diciembre. El buque navegaba hacia Turquía cuando emitió un aviso de seguridad y la fragata Victoria era la más cercana del EUNAVFOR, que recibió la orden de navegar hacia la zona. Los 18 miembros de la tripulación del mercante se encuentran bien, pero los piratas han tomado el mando y el MV Ruen se encuentra capitaneado por los piratas. Victoria los sigue de cerca, coordinando la información. Fuentes de Defensa aseguran que se espera que los lleven a un puerto dominado por los piratas y desde ahí se negocie la liberación.

Las mismas fuentes sospechan que el repunte de la piratería en el Índico tres años después del último incidente coincide con los ataques en el Mar Rojo por algún motivo, no por pura casualidad. También reconocen que mandar ahora fuerza al Mar Rojo, cuya situación principalmente va a afectar a Egipto, pues tenía el control del paso por el canal de Suez, en detrimento de la vigilancia del Índico es casi imposible.