• Grecia Turistas atrapados por los incendios: «El fuego devoró hoteles enteros»

Las autoridades griegas encontraron este martes 26 cuerpos calcinados cerca del bosque de Dadia, limítrofe con la frontera greco-turca, donde se desató ayer un incendio forestal que aún no ha sido controlado.

Los bomberos creen que se trata de migrantes o solicitantes de asilo porque Atenas no ha recibido ningún aviso de desaparecidos en esa zona. «Dieciocho personas aparecieron calcinadas cerca del bosque de Dadia, según la información proporcionada por Protección Civil. Se investiga la posibilidad de que estas personas entraran ilegalmente a nuestro país», declaró el representante del cuerpo de bomberos, Giannis Artophios, a la emisora estatal griega ERT. La cifra de cadáveres aumentó luego a 26.

Los cuerpos fueron encontrados cerca de una cabaña en las afueras del pueblo de Avantas cuando los bomberos inspeccionaban los restos carbonizados de un edificio. Avantas y otras 11 localidades de la región de Evros fueron evacuadas durante la mañana del lunes, a medida que el incendio avanzaba con rapidez. La región afectada por los incendios forma parte de una de las rutas de migrantes y solicitantes de asilo que cruzan por tierra de Turquía a Grecia. Ayer otro cuerpo calcinado fue encontrado en un pueblo cerca de Alejandrópolis.

Las autoridades también creen que se podría tratar de un migrante o solicitante de asilo. Ante esta situación, los servicios de emergencia enviaron 112 avisos con altavoces para evacuar la zona y enviaron mensajes de texto para pedir a la población que se marchara de la zona. En el mes de julio se registraron otras cinco muertes relacionadas con incendios forestales, dos de ellas de pilotos de las fuerzas aéreas que murieron al estrellarse su avión cuando descendían para combatir un incendio en la isla de Evia, cerca de Atenas.

Lluvia de cenizas y un hospital evacuado

Un incendio se desató el pasado domingo al este de Alejandrópolis y ya ha afectado a más de 4.600 hectáreas. Anoche los pacientes del hospital de Alejandrópolis fueron evacuados. La mayoría fueron transportados vía marítima, incluidos varios bebés recién nacidos y pacientes de cuidados intensivos. Una escuela, una decena de viviendas y un cementerio se han quemado en dos pueblos cercanos a la ciudad costera.

Por el momento más de 200 bomberos han sido desplegados en la zona para luchar contra las llamas, apoyados por cuatro aviones y tres helicópteros. Según las autoridades helenas, el incendio aún está fuera de control. En las zonas residenciales que no han sido evacuadas las autoridades aconsejan a los residentes que mantengan cerradas ventanas y puertas debido a la amenaza de humo y cenizas que traen los fuertes vientos. Debido al otro incendio desatado en el bosque cercano a la frontera, las autoridades turcas cerraron el paso fronterizo de Ipsala, aunque horas después lo reabrieron. Los servicios de emergencia griegos también cerraron eventualmente varias carreteras circundantes por el avance de las llamas.

En las últimas 24 horas se han declarado cincuenta nuevos focos y por el momento el más grave es el que afecta los alrededores de Alejandrópolis. «La ciudad misma se encuentra bajo una lluvia de cenizas y las llamas se acerca cada vez más», señaló el representante de bomberos Artophios a ERT. Al menos ocho de los focos que continúan ardiendo están fuera de control.

Por otro lado, se ha activado la alerta roja por riesgo de nuevos incendios en las regiones de Ática, Grecia Central y Peloponeso. Las autoridades han prohibido a la población acceder a zonas montañosas y bosques de esas regiones y han desplegado a los servicios de emergencia para patrullar la zona. Se espera que mañana se revisen de nuevo los protocolos.

En el mes de julio un incendio se desató en la isla de Rodas, obligando a las autoridades a evacuar a más de 20.000 turistas. El peor episodio de la historia reciente del país se vivió en una zona forestal cerca de Atenas, cuando 104 personas murieron en un balneario en 2018. Las autoridades no habían decidido evacuar la zona y solo alertaron a la población de la región afectada.