• Cumbre Pedro Sánchez pide un «alto el fuego humanitario» en Gaza
  • Guerra Los enfrentamientos con Hizbulá, el otro frente de Israel en la frontera con Líbano
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Con 120.000 israelíes evacuados de sus casas para huir de proyectiles e infiltraciones, Israel se enfrenta a su mayor y más diversificado reto desde la guerra del 73. Los frentes de Cisjordania, Líbano, Siria, Irak y Yemen -todos ellos apoyados por Irán- se van incendiando con la mecha prendida por la masiva ofensiva militar israelí contra el grupo integrista Hamas. Los ataques y advertencias de este fin de semana en zonas más o menos alejadas del Estado judío podrían desembocar en una guerra regional a medida que avance la inminente incursión terrestre en la Franja de Gaza.

El trauma del 7-O del 23 en Israel, causado por el mayor atentado en su historia (1.400 muertos, 213 secuestrados y 100 desaparecidos) es mucho mayor que el del 6-O del 73, lo que explica la represalia militar sin precedentes que ha causado más de 4.600 muertos en el territorio controlado por Hamas y habitado por más de 2,2 millones de personas.

Irán ve hoy más cerca su sueño de un enfrentamiento desde sus proxies que rodean su gran enemigo sin necesidad de un choque directo y más lejos su pesadilla de la normalización de relaciones entre Israel y Arabia Saudí.

Gaza

Es el epicentro de la guerra y el sufrimiento. A diferencia de anteriores escaladas, las autoridades israelíes no pretenden «golpear a Hamas» sino eliminarlo. «La Fuerza Aérea está alcanzando muchos terroristas, pero la única forma de acabar con Hamas como régimen y con su capacidad armada es una intervención terrestre», explica a EL MUNDO un ex alto funcionario de Defensa israelí, que añade: «Ningún país que haya sufrido semejante carnicería puede quedarse de brazos cruzados. Hamas, al que se le intentó calmar con dinero y permisos de trabajo para los gazatíes, no puede ser más nuestro vecino».

Pero el camino para esta meta israelí se ha convertido en un infierno para los palestinos de la Franja, especialmente en el norte, que no recuerdan bombardeos tan letales e intensos.

Mientras Israel hablaba este domingo de la «muerte de decenas de terroristas muertos» en los últimos ataques, así como de un soldado en un enfrentamiento durante una incursión puntual, el Gobierno de Hamas denunciaba que 55 personas murieron sólo en los bombardeos de la noche anterior. La Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) indica que 29 trabajadores en Gaza han muerto en una guerra que se presenta larga. La Fuerza Aérea emplea cada vez más fuerza con el objetivo declarado de facilitar la entrada de sus soldados. Con todo, Washington prefiere alargar la espera a la invasión ante la posibilidad de la puesta en libertad de más secuestrados.

«Me gustaría advertir a Estados Unidos y al régimen títere israelí de que si no ponen fin inmediatamente a los crímenes contra la humanidad y al genocidio en Gaza, todo es posible en cualquier momento y la región se volvería incontrolable», avisó el ministro iraní de Asuntos Exteriores, Hossein Amir-Abdollahian.

Por segundo día consecutivo, el paso fronterizo de Rafah se abrió para recibir el convoy humanitario. Los 17 camiones con agua, alimentos y medicina lo hicieron de forma accidental debido a los choques entre militares y milicianos en una zona cercana. Una ayuda insuficiente para suplir las necesidades de un enclave que lleva 16 días bajo asedio y bombas.

«Durante los enfrentamientos en curso en la Franja de Gaza, una de las torres de vigilancia fronteriza egipcia fue alcanzada accidentalmente por fragmentos de un proyectil de un tanque israelí», explicó el portavoz militar egipcio Gharib Abdelhafez sobre un error admitido por Israel en la zona fronteriza de Keren Shalom y que causó nueve heridos leves.

Cisjordania

Por primera vez desde la Segunda Intifada hace 20 años, Israel empleó un caza de combate contra las milicias en Cisjordania. El motivo, según Israel, era destruir un complejo subterráneo en la mezquita Al Ansar, en el campo de refugiados de Yenin, para desarticular un comando de Hamas y Yihad Islámica. Según el Canal 12, iban a realizar un atentado suicida o una infiltración.

Antes del 7-O, Cisjordania parecía el lugar más propicio para un enfrentamiento a gran escala tras más de un año de atentados, redadas y choques armados, mientras Gaza permanecía en relativa calma. Hamas prefería preservar su régimen y alentar ataques desde Yenín o Nablus. Eso al menos fue lo que Israel creyó en un error que ha pagado letalmente.

El «éxito» de Hamas en el 7-O fue muy aplaudido por sus simpatizantes en Cisjordania bajo la mirada vigilante de Israel y la Autoridad Palestina. Desde entonces, al menos 90 palestinos y un soldado israelí han muerto en enfrentamientos, atentados frustrados, operaciones y disturbios.

Líbano

Si se activa plenamente, el segundo frente más caliente se convertirá en el de mayor envergadura. El poderoso grupo Hizbulá apoyó el ataque de Hamas con palabras y golpes (básicamente misiles guiados antitanque) con el objetivo de «distraer» al enemigo común en su campaña en Gaza. Israel respondió con contundencia pero de manera limitada en un intercambio de golpes que en cualquier otro momento hubiera provocado una guerra como la del 2006. Esta fecha fue recordada por el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu para advertir al jefe de la milicia, Hassan Nasralá: «No sé ahora mismo si Hizbulá decidirá intervenir de forma completa en la guerra, pero si lo hace echará de menos la guerra del 2006. Estará cometiendo el error de su vida«. También envió un mensaje al pueblo libanés para que supiera que la intervención del movimiento proiraní provocaría que Israel golpeara al grupo de tal forma que «el significado para él y para Líbano sería devastador».

Hizbulá tiene un dilema. Si interviene directamente, sus efectivos y Líbano pueden acabar sufriendo aún más que en la guerra del 2006. Si no lo hace, dejará solo a su aliado suní en el eje iraní. La decisión está en manos de Nasralá e Irán. De momento, ha logrado alterar la vida de 60.000 israelíes evacuados y ha provocado que las fuerzas armadas israelíes se dividan en dos frentes.

Siria

Por segunda vez desde el inicio de la guerra con Hamas, un ataque aéreo atribuido a Israel alcanzó los aeropuertos de Alepo y Damasco, dejando fuera de servicio sus pistas de aterrizaje. Como ha hecho en los últimos años tras el lanzamiento de misiles contra convoyes de armas enviados desde Teherán a sus milicias en Siria o Hizbulá en Líbano, Israel no hizo comentarios públicos, pero cree Irán quiere aprovechar la crisis para acelerar el suministro de material militar.

Siria es una pieza fundamental en el anillo diseñado por la Guardia Revolucionaria iraní en torno a Israel, ya sea con misiles disparados o como plataforma para enviar armamento sofisticado a Hizbulá en Líbano.

Yemen

La veintena de misiles y drones disparados por los hutíes contra Israel e interceptados por Estados Unidos ha encendido las alarmas en la Kiria (Tel Aviv) y el Pentágono (Washington). La milicia proiraní advirtió este domingo de que «barcos sionistas» serán alcanzados en el Mar Rojo si continúan los bombardeos en Gaza. Su posible participación en el conflicto bélico es uno de los motivos del reforzamiento militar estadounidense en la región.

Irak

Varias milicias proiraníes revelaron que están en contacto con Hamas y prometen no quedarse de brazos cruzados si sigue la guerra. En su conversación telefónica con el líder islamista Ismail Haniyah, el secretario general del movimiento chií Al Nujaba, Akram Al-Kaabi, prometió ayuda. Por el momento, Estados Unidos ha ordenado la evacuación del personal no esencial de su embajada en Bagdad y de su consulado en Erbil.