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  • Entrevista Alex Sherman, padre de un rehén en manos de Hamas: «Fue un alivio que mi hijo fuera secuestrado y no asesinado»

La familia de la joven israelí-alemana Shani Louk (22) ha confirmado su muerte tres semanas después del atentado terrorista del brazo armado de Hamas en el multitudinario festival de música en la zona del Kibutz Reim en el sur de Israel. Al menos 270 jóvenes fueron asesinados y otros muchos heridos y secuestrados por decenas de palestinos armados procedentes de la vecina Franja de Gaza en la fiesta Supernova cerca de la frontera. El ataque, una de las peores matanzas ocurridas el pasado 7 de octubre, llevó al Ejército israelí a lanzar la guerra total contra el grupo integrista con una ofensiva por aire, tierra y mar.

«Desafortunadamente, ayer recibimos la noticia de que mi hija ya no está viva. Es muy triste pero al menos ya no tenemos la angustiosa incertidumbre. Nos gustaría recuperar su cuerpo para poder enterrarlo pero no si el precio es un acuerdo de canje con Hamas», declaró su madre Ricarda, a la emisora de radio pública KAN después de que fuera la que, tras el ataque múltiple de Hamas, reconociese a su hija, gracias a sus tatuajes y rastas, en un vídeo atroz que circulaba en las redes sociales. «Shani era una artista de corazón puro y bueno. Una apasionada de la vida», recordó.

Ricarda Louk estaba convencida de que su hija estaba gravemente herida en un hospital de Gaza, aunque las imágenes que se vieron de ella en las redes sociales hacían temer lo contrario. Ahora cree que Shani llevaba muerta desde el 7 de octubre, a causa de un disparo en la cabeza. «La noticia es terrible, pero es bueno tener certeza ahora y saber que al menos no ha sufrido», ha declarado Ricarda a la agencia alemana DPA.

Según fuentes militares, 40 personas siguen desaparecidas desde el ataque terrorista de Hamas. Debido al pésimo estado de muchos de los cadáveres, aún no se ha completado la identificación.

La joven judía, que nació en Alemania y creció en Israel, fue al festival por la paz en el desierto y pudo bailar y sonreír como muestran algunas imágenes antes de que los disparos se apoderasen del oasis de convivencia y música. Tras ser disparada presumiblemente en la cabeza, Louk fue golpeada, ensangrentada, semidesnuda, pisoteada, escupida y secuestrada. Estas imágenes en la que se veía a Louk, en estado inconsciente, en la parte trasera abierta de una camioneta rodeada por yihadistas, dio la vuelta al mundo. Sus últimas imágenes.

La madre que vivía con su marido israelí desde hace varias décadas en Israel señaló días después de la difusión del vídeo que había recibido información desde Gaza según la cual su hija estaba viva aunque en estado crítico en un hospital en Gaza. Su hermana Adi, que este lunes anunció la noticia «con gran tristeza» en un breve mensaje en Instagram, había escrito el pasado 16 de octubre: «Mi hermana se encuentra en Gaza con una grave herida en la cabeza. Con ella, están decenas de ancianos, mujeres, niños, hombres y bebés que necesitan tratamiento médico inmediato! La respuesta más fuerte que escuchamos de Israel es silencio. ¡Queremos acciones y respuestas!«.

Shani Louk, cuya familia materna procede de Ravensburg, en Alta Suabia, había organizado junto con su novio el festival de música en el desierto del Néguev, cerca de la Franja de Gaza, que fue atacado por Hamas. «La llamamos y le preguntamos si tenía un refugio al que pudiera ir. Nos dijo que cogería el coche ahora mismo y conduciría hasta un lugar seguro», declaró Ricarda Louk. La llamada fue el último contacto con su hija.

«Recibimos el anuncio oficial ayer del Ejército israelí y Zaka (organización israelí de voluntarios de rescate y reconocimiento de restos de cadáveres)», señala su prima Ruti tras la localización de una astilla de hueso del cráneo en territorio israelí y las pruebas de ADN. Según diversas informaciones en Israel, se detectó el uso de la tarjeta de crédito de la víctima.

La familia y los amigos de Shani Louk habían buscado publicidad desde el principio para mantener la presión sobre los políticos para que liberaran a la joven. La familia también criticó al Ministerio de Asuntos Exteriores, del que dijeron que no estaba haciendo lo suficiente para conseguir la liberación de los rehenes de nacionalidad alemana.

«Desgraciadamente, la sensación sigue siendo que el ministro alemán de Asuntos Exteriores, el embajador y la canciller no nos han apoyado realmente ni a nosotros ni a todas las familias», escribió Wilfried Gehr, tío de Shani.

Al mismo tiempo, la familia dio las gracias «a todas las personas que nos acompañaron durante las malditas largas semanas de incertidumbre, esperanza y miedo». La familia también percibió la cobertura mediática como justa. Eso les había hecho bien.

La familia de Louk tuvo hasta el final la esperanza de que la joven estuviera viva y fuera atendida en un hospital de Gaza. Gehr apeló en su mensaje a seguir creyendo en el bien. «Así es exactamente como vivió Shani. Se lo debemos a ella».

Israel ha elevado en 239 el número de secuestrados israelíes y extranjeros en manos de Hamas y Yihad Islámica en la Franja de Gaza.