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Las elecciones generales en Bangladesh se vieron marcadas este domingo por la baja participación y el boicot de los partidos de la oposición, así como por episodios violentos que dejaron varios muertos. Se espera que los comicios den como ganadora a la actual primera ministra, Sheikh Hasina, informa Efe. Los primeros resultados oficiales se empezarán a facilitar a primera hora del lunes.

La Comisión Electoral bangladesí contabilizó una participación del 40% -un mínimo histórico que representa la mitad que en las últimas elecciones, de 2018- en el país asiático, donde más de 113 millones de personas estaban llamadas a las urnas.

Unos 1.900 candidatos de hasta 28 partidos políticos -la mayoría de ellos pertenecientes a la Liga Awami de Hasina o apoyados por esta formación- se disputaron 299 de los 300 escaños parlamentarios en liza, después de que las autoridades suspendiesen la votación en una circunscripción por la muerte de un candidato.

El opositor Partido Nacionalista de Bangladesh (BNP) y sus aliados boicotearon las elecciones ante la negativa de Hasina de disolver su Gobierno y de que se nombrara una Administración interina para supervisar los comicios. Además de no presentar candidatos, el BNP convocó una huelga general de 48 horas que comenzó ayer para disuadir a los votantes de que acudiera a las urnas. La formación opositora ha denunciado una campaña de represión estatal a lo largo de los últimos meses, con más de 24.000 de sus líderes y seguidores arrestados por las fuerzas de seguridad.

Junto al BNP, decenas de formaciones contrarias al Gobierno decidieron no participar en las elecciones, ya que estimaron que no serían ni libres ni justas. Temían, además, que se repitieran las irregularidades de las elecciones anteriores, ganadas por la primera ministra Hasina, en el cargo desde 2009, y que ya encabezó una primera legislatura entre 1996 y 2001.

Ante la falta de una oposición real, Hasina, de 76 años, afirmó no tener ninguna duda de su victoria, que le permitiría tomar las riendas del país asiático por cuarta vez consecutiva. «El BNP es una organización terrorista«, expresó la mandataria a los periodistas a la salida de su colegio electoral en la capital de Bangladesh, Daca. «Estoy haciendo todo lo posible para garantizar que la democracia continúe en este país», aseguró, asegurando que el proceso electoral era «libre y justo».

Sin embargo, tal como pudieron recabar agencias internacionales, algunos votantes afirmaron que fueron amenazados con la confiscación de sus tarjetas de beneficios gubernamentales, necesarias para obtener ayudas sociales, si se negaban a votar por la Liga Awami. «Dijeron que como el Gobierno nos alimenta, debemos votar por él», afirmó a France Presse Lal Mia, de 64 años.

Grupos de derechos humanos llevan mucho tiempo advirtiendo contra la deriva autoritaria del Gobierno de la Liga Awami de Hasina.

Las autoridades informaron ayer de al menos 18 ataques en todo el país desde el viernes por la noche, 10 de ellos contra lugares de votación. Cuatro personas murieron ese día en un incendio provocado contra un tren de pasajeros que se dirigía a la capital, Daca. Las hostilidades alcanzaron un punto de ebullición a finales de octubre, después de que una manifestación masiva del BNP en Daca provocara enfrentamientos con la Policía.