Las tres semanas de guerra entre Israel y las milicias palestinas de Gaza han causado más niños muertos que el total anual de menores fallecidos en zonas de conflicto en todo el mundo desde 2019, denunció este domingo la ONG Save the Children.

Desde que estalló la guerra el 7 de octubre, más de 3.340 niños y adolescentes murieron en Gaza, así como 33 en Cisjordania y otros 29 en Israel, una cifra «superior al número de menores fallecidos en conflictos armados en todo el mundo en el transcurso de un año» en una veintena de países, dijo la organización.

Los niños muertos en la Franja suponen el 40% del total de palestinos fallecidos en todo el enclave por los bombardeos de Israel, que son ya más de 8.000, según datos del Ministerio de Sanidad de la Franja, controlada por el grupo islamista Hamás.

A esta cifra se suman «otros mil niños y niñas desaparecidos en Gaza, que se supone que han quedado sepultados bajo los escombros», por lo que «es probable que el número de víctimas mortales sea mucho mayor», señaló Save the Children.

De acuerdo a sus datos, más de 6.300 menores han resultado heridos en Gaza, 180 en Cisjordania y 74 en Israel.

«Tres semanas de violencia han arrancado a niños y niñas de sus familias y han destrozado sus vidas a un ritmo inimaginable», dijo en la nota Jason Lee, director de Save the Children en territorio palestino.

Denunció que «las cifras son estremecedoras y, dado que la violencia no solo continúa, sino que se está extendiendo en Gaza en estos momentos, muchos siguen corriendo un grave riesgo».

«La muerte de un niño es demasiado, pero se trata de graves violaciones de proporciones épicas», por lo que «un alto el fuego es la única manera de garantizar su seguridad», agregó Lee.

También apeló a la comunidad internacional a «anteponer las personas ante la política» y advirtió de que «cada día que se pasa debatiendo deja a niños y niñas muertos y heridos».

«La infancia debe estar protegida en todo momento, especialmente cuando busca seguridad en escuelas y hospitales», remarcó Lee.

La guerra entre Israel y Gaza empezó el 7 de octubre, cuando Hamás lanzó un ataque por sorpresa a Israel que provocó más de 1.400 muertos, más de 5.400 heridos y 230 secuestrados en manos de los islamistas.

En el vigesimotercer día de contienda, el Ejército israelí envió este domingo más tropas a Gaza para continuar la ampliación de sus operaciones terrestres, que comenzó el viernes con el despliegue de tanques.

Ante ello, Save the Children «está seriamente preocupada por el hecho de que la expansión de la operación terrestre en Gaza provoque inevitablemente más víctimas mortales».