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La presión a la coalición del canciller Olaf Scholz aumenta y con ello la pregunta de si el tripartito formado por socialdemócratas (SPD), Verdes y liberales (FDP) podrá agotar la legislatura. Las diferencias entre los socios son en algunos temas insalvables y la oposición conservadora de la Unión Cristianodemócrata (CDU) y su ala bávara, la Unión Social Cristiana (CSU) ha metido el dedo en una de sus llagas: suministrar a Ucrania los misiles de crucero Taurus. Scholz descartó esa posibilidad en octubre, en tanto que esos misiles tienen un alcance de 500 kilómetros y Ucrania podría alcanzar con ello suelo ruso. Pero su negativa sólo representa la voluntad del SPD ya que Verdes y liberales están a favor, posición que comparte la CDU/CSU.

El largo debate ha dado un vuelco en clave nacional. El líder de la CDU, Friedrich Merz, ha registrado este miércoles una moción pidiendo el pronunciamiento del Bundestag sobre la necesidad de «proporcionar a Ucrania de forma definitiva e inmediata el mayor número posible de misiles de crucero Taurus operativos de la Bundeswehr y adquirirlos inmediatamente». Y como la CDU/CSU ha solicitado una votación nominal, obliga a los diputados del SPD, los Verdes y el FDP a mostrar públicamente sus colores y posiblemente a votar en contra de sus propias convicciones o de su propio canciller. Es posible que varios diputados de la coalición semáforo que en realidad están a favor de la entrega del Taurus se ausenten de la votación para evitar este dilema, pero no pueden ser demasiados, de lo contrario la moción de Merz obtendría la mayoría, lo que sería muy embarazoso para el canciller y su coalición.

Si los diputados verdes y liberales que han vociferado en favor del suministro de los Taurus votaran de forma consecuente y apoyaran la moción, la CDU/CSU alcanzaría la mayoría y «el Parlamento alemán instaría entonces a la canciller federal a entregar finalmente este sistema de armamento», dice Merz. Pero eso supondría una ruptura del acuerdo de coalición y puede suponer incluso el fin de la misma. Es prever por tanto que SPD, Verdes y FDP impondrán disciplina de voto.

De hecho, el diputado de los Verde Anton Hofreiter, que con tanta vehemencia ha pedido el suministro sostenible de armas a Ucrania y Taurus para Ucrania, ya ha adelantado que votará en contra la de moción de la CD U/CSU. Y lo mismo hará la política del FDP y defensora a ultranza de Ucrania, Marie-Agnes Strack-Zimmermann.

Según el líder del grupo parlamentario del FDP, Christian Dürr, su partido defiende la entrega de los Taurus porque lo Ucrania necesita en este momento son ante todo armas para defenderse de Rusia, no más dinero». Sin embargo, Dürr «en una coalición no hay mayorías cambiantes. Es legítimo que la CDU/CSU someta esto a votación en el Bundestag. Pero es igual de legítimo que la coalición no vote a favor de la moción de la oposición. Eso forma parte de la democracia».

El hecho de que no haya mayorías cambiantes en una coalición se establece incluso por escrito: «En el Bundestag alemán y en todas las comisiones que designe, los partidos de la coalición votarán de manera uniforme», dice el acuerdo de coalición de los partidos del tripartito. «Quedan excluidas las mayorías cambiantes». Esta cláusula se incluye en todos los acuerdos de coalición desde hace décadas, independientemente de los partidos que participen en la alianza. Una votación incoherente supondría la ruptura de la coalición.

La CDU/CSU lo sabe pero saldrá ganando de la votación. Si diputados verdes y liberales se unen a su moción, podrá nuevamente de manifiesto las diferencias en el seno del Gobierno. Si la pierde podrá acusará a Verdes y a los Liberales de haber votado en contra de sus convicciones.