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Ucrania necesita y reclama urgentemente más defensas antiaéreas para minimizar el impacto de los bombardeos rusos. Y la OTAN asegura que «seguirán proporcionando importante asistencia militar, económica y humanitaria» y seguirán reforzando las capacidades antiaéreas. ¿Quiere decir eso que Kiev se ha salido con la suya y contará a partir de ahora con más medios? Sí, pero no o no, pero sí. O, en todo caso, algo con muchos peros y matices. Los miembros de la Alianza se han reunido de forma extraordinaria hoy en el llamado Consejo OTAN-Ucrania a nivel de embajadores. Un formato especial creado recientemente para que los intercambios se hagan de tú a tú, de igual a igual, aunque el país no sea miembro. Y aunque hay buenas palabras, promesas y planes definidos, las cosas concretas que Volodimir Zelenski ha pedido estos días no están sobre la mesa. No al menos como aspiraban. La noticia habría sido un cambio de rumbo o estrategia, pero lo que tampoco han aprobado son compromisos concretos e inmediatos.

La reciente multiplicación de ataques aéreos rusos busca agotar los recursos defensivos de Kiev. Por eso el ministro de Exteriores, Dimitro Kuleba, ha pedido a todos los aliados occidentales que envíen recambios con regularidad: «Garantizar el suministro regular de misiles para los Patriots, IRIS-T, Nasams y otros sistemas es una máxima prioridad que debe completarse hoy, no mañana», dijo esta misma semana. La OTAN convocó el encuentro ante el uso de armamento nuevo, parte llegado de Corea del Norte, y ante lo que parece un posible flujo de munición también desde Teherán.

«Los aliados condenan enérgicamente los ataques rusos con misiles y drones contra civiles ucranianos, incluso con armas de Corea del Norte e Irán. Por segundo año consecutivo, Putin intenta desgastar a Ucrania con ataques masivos, pero no lo conseguirá. La campaña de crueldad de Rusia no hace más que fortalecer la determinación de Ucrania. Mientras Moscú intensifica sus ataques contra ciudades y civiles, la OTAN está reforzando las defensas aéreas de Ucrania. Seguiremos apoyando a los valientes ucranianos mientras luchan contra la guerra de agresión», ha asegurado este miércoles el secretario general, Jens Stoltenberg, al concluir la reunión.

Los aliados ya han «entregado una amplia gama de sistemas antiaéreos a Ucrania y hoy reafirmaron su compromiso de reforzar aún más las defensas de Ucrania. Hace unos días se anunció la compra conjunta de 1.000 misiles Patriot para reponer las reservas. Alemania ha entregado recientemente sistemas de defensa aérea Patriot y Skynex y misiles adicionales para las defensas aéreas IRIS-T a Ucrania, y el Reino Unido va a proporcionar alrededor de 200 misiles. «Hoy, los aliados dejaron claro que seguirán brindando a Ucrania importante asistencia militar, económica y humanitaria, y muchos aliados esbozaron planes para proporcionar miles de millones de euros en capacidades adicionales en 2024», dice la Alianza.

LA UE BUSCA ATAJOS

Por otro lado, el Coreper, los embajadores de los 27 ante la UE, dio en la mañana del miércoles un mandato parcial de negociación a la Presidencia belga sobre dos cuestiones muy importantes: la plataforma STEP y el mecanismo que se está diseñando para poder canalizar una ayuda financiera de hasta 50.000 millones de euros en los próximos años para Ucrania.

Parcial quiere decir, explican fuentes diplomáticas, que el marco general del instrumento ha sido acordado por los estados miembros, pero las cifras y algunas modalidades quedan para la decisión de los líderes, que se espera el próximo 1 de febrero. En la última cumbre de 2023, los 27 dieron el visto bueno político para empezar las negociaciones de adhesión de Ucrania y Moldavia, pero no pudieron hacer lo mismo con la revisión del Presupuesto comunitario, que incluye ese mecanismo de 50.000 millones. Y todo por el veto húngaro. La próxima cita es la cumbre extraordinaria convocada por el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, dentro de tres semanas. Pero para ir ganando tiempo, los embajadores han dado permiso a los diplomáticos y técnicos belgas para que avancen todo el terreno en lo posible y arranquen conversaciones preliminares con la Eurocámara para aprobar esa legislación cuando antes, si se logra luz verde al máximo nivel.

Estos dos instrumentos (la Plataforma de Tecnologías Estratégicas para Europa permitirá también dirigir la financiación existente hacia sectores tecnológicos considerados prioritarios para la Unión) formarán parte del paquete de revisión del Marco Financiero, el Presupuesto de la UE para el periodo 2021-2027. Con estos mandatos provisionales, la Presidencia puede iniciar debates interinstitucionales con el Parlamento Europeo, con el fin de proceder lo más rápido posible cuando se llegue a un acuerdo a nivel de los líderes.

La urgencia es real porque Ucrania se queda sin fondos. Si Hungría no levantara su veto se podría usar una fórmula de la misma cuantía, pero a 26, con aportaciones de los demás tanto para transferencias a fondo perdido como para préstamos, pero es más lento, más complicado y farragoso. Todos prefieren usar el Presupuesto, que tiene todo ya bien establecido, pero va cogiendo forma un Plan B. Lo que Orban, de hecho, considera el Plan A, según repite todas las semanas.