• Crisis Golpe militar en Níger: cae el último aliado de la UE y EEUU en el polvorín del Sahel
  • Geopolítica Rusia se afianza en un Sahel inmerso en amenazas de guerra

La comunidad internacional continúa sopesando el plan de acción tras el golpe militar en Níger. La reunión de urgencia celebrada este jueves en el seno de la la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (Cedeao) no excluye ningún escenario, incluida la acción militar para «restaurar el orden constitucional». En paralelo, la Junta militar mantiene el pulso y anuncia la creación de un nuevo Gobierno conformado por 21 ministros. Mientras, la Unión Europea sopesa las primeras sanciones al país por los ataques a la democracia.

Al final de la cita acontecida en Abuya, Omar Touray, presidente de la comisión de la Cedeao, ha ordenado la «activación de la fuerza de reserva» del bloque con efecto inmediato. La intención de los 15 países del bloque es agotar todos los esfuerzos para poner fin a la crisis a través de la vía «diplomática» y «pacífica», pero la situación sobre el terreno se complica con cada día transcurrido y «todas las opciones permanecen sobre la mesa». Dos semanas después del golpe en el principal aliado de Occidente en el Sahel, la ofensiva regional, liderada por Nigeria, aboga por reforzar las sanciones y las prohibiciones de viaje a todos los responsables.

La secuencia de movimientos de las últimas horas no da margen al optimismo. El autoproclamado líder, el general Abdourahmane Tchiani, se ha negado a recibir a la enviada por Estados Unidos. En paralelo, ha anunciado la formación de un Ejecutivo, lo que da cuenta de su intención de continuar con su plan inicial para establecerse y afianzarse en el poder. En las últimas horas, Niamey ha denunciado una violación por parte de Francia de su espacio aéreo, cerrado en el marco de la crisis. Unos movimientos que París ha negado. La tensión está a flor de piel. Y la Junta militar no se doblega ante la presión internacional: ha dejado claro que no acepta ningún tipo de mediación.

En esta coyuntura de alta tensión, la Unión Europea ha activado la maquinaria para evaluar los resultados de la cita. Fuentes europeas evitan hacer una reacción en caliente y postergan la valoración oficial a las próximas horas. Por lo pronto, la agencia Reuters ya adelantó el miércoles que el bloque comunitario ha comenzado a dibujar el esquema para imponer las primeras medidas restrictivas al país. Una hoja de ruta habitual en tiempos de crisis. Durante las semanas previas a la invasión rusa de Ucrania, con los tambores de guerra cada vez resonando más fuertes, los europeos ya comenzaron a preparar el marco legal para las sanciones al Kremlin, que se activaron tras las primeras horas de la guerra. Todo apunta a que la decisión final se tomará en el marco del próximo Consejo de Asuntos Exteriores que los 27 ministros europeos celebrarán a finales de este mes en Toledo, en la que es ya la primera crisis internacional no anticipada de la Presidencia española del Consejo.

Tercer país más pobre del mundo

El impacto de las sanciones económicas al tercer país más pobre del mundo amenaza con dejar graves consecuencias. Las arcas nigerinas dependen en un 40% de la ayuda internacional. Recibe al año cerca de 2.000 millones de euros para fondos al desarrollo. En respuesta al arresto del presidente depuesto Mohamed Bazoum, Estados Unidos, el Banco Mundial y la UE -los mayores donantes de ayuda humanitaria- anunciaron la suspensión ipso facto de la ayuda financiera. El presupuesto europeo actual contempla la asignación de 503 millones de euros para el país, entre 2021 y 2024, para reforzar las instituciones, fomentar la educación y promover un crecimiento sostenible.

La crisis de Níger pone ya a los europeos contra las cuerdas en su flanco sur. Tras la caída de Mali, el país se había erigido en la apuesta de seguridad occidental para frenar a los insurgentes yihadistas, alimentados por los mercenarios rusos de Wagner, cada vez más presentes en la que es ya la región más peligrosa del globo. El documento de 2021 de la Comisión Europea sobre la importancia del país no deja margen a dudas. «Níger es un actor de importancia primordial en el Sahel. Juega un papel determinante en las grandes iniciativas regionales, europeas e internacionales para reforzar la paz y el desarrollo en la región (…) El riesgo de extensión y el agravamiento de los múltiples conflictos en el Sahel es un problema europeo», recoge el documento. Níger es ya el último bastión en caer tras lo que Naciones Unidas calificó hace unos meses como una «epidemia de golpes de Estado». El país protagoniza el golpe número 32º de las últimas tres décadas en el continente africano.