Con escasa afluencia de votantes amaneció la consulta no vinculante planteada por Nicolás Maduro sobre el Esequibo, territorio administrado hoy por Guyana pero en litigio desde la época de la colonia. «Pido a Dios que nos bendiga para que la jornada electoral sea una batalla de luz y paz para nuestro pueblo», arengó el líder revolucionario, que ha flirteado durante semanas en convertir esta disputa en sus propias malvinas venezolanas. El chavismo mantiene que Guyana es un ocupante «de facto» del Esequibo.

Estas son las claves de un referéndum que ha puesto en alerta no solo a los dos países que reclaman el territorio y su proyección en el Océano Atlántico, también al Caribe y a los vecinos latinoamericanos.

1.- Esquivel

Los españoles, comandados por Alonso de Ojeda, comenzaron a explorar el territorio en reclamación allá por el año 1499, antes que los holandeses y los ingleses. De hecho, el río que da nombre al Esequibo se bautizó así en honor de otro explorador, el sevillano Juan de Esquivel, apellido difícil de pronunciar para los indígenas, que le llamaban Esequibo.

Guyana fue colonizada por los neerlandeses en 1616, pero los británicos también se posicionaron en 1796. Ambos atacaron las posiciones españolas durante años hasta que el Tratado de Munster (1648) situó al río Esequibo como frontera entre ambos. La Capitanía General de Venezuela contaba entre sus territorios el Esequibo, territorio situado al oeste del río.

Sería en 1814 cuando los ingleses toman las colonias holandesas y suman el Esequibo, ratificado un año más tarde por el Tratado de Viena. Londres aprovechó la guerra de independencia que lideraba Simón Bolívar para plantar su bandera en el territorio hoy en litigio, en su mayoría selva, «monte y culebra» como dicen en la frontera. Todas estas vicisitudes históricas son claves para entender por qué Venezuela considera al Esequibo una parte de su país («¡El sol de Venezuela sale por el Esequibo!», gritan los militares), algo en lo que creen todos los venezolanos porque así se lo enseñaron en las escuelas.

2.- La Gran Colombia.

La gesta independentista del libertador Simón Bolívar unificó en 1825 a Venezuela, Colombia, Panamá y Ecuador en la Gran Colombia. El Esequibo figuraba en ese sueño integrador, que se disolvió seis años después. Londres se aprovechó y al crear oficialmente la Guyana Británica impuso un nuevo mapa en el que se anexionó el Esequibo. Durante décadas fue motivo de discordia hasta que al final de siglo llegó la mediación de EEUU y el arbitraje internacional con el Laudo de París, que falló a favor de la Guyana Británica y que Caracas no reconoce.

3.- Guyana independiente

En 1966 nació Guyana independiente, reconocida por Venezuela, aunque se mantuvo el litigio por los casi 160.000 kilómetros cuadrados al oeste del río Esequibo. Con el Acuerdo de Ginebra, se prolongó la administración guyanesa y ambas partes se comprometieron a un acuerdo pacífico.

4.- El olvido de Chávez

Durante dos décadas, el chavismo se olvidó del reclamo sobre el Esequibo. Primero, porque así se lo pidió Fidel Castro, aliado histórico de Guyana, al «comandante supremo». Y segundo, porque Chávez apostó por conseguir los votos de la quincena de países que componen la Comunidad del Caribe (Caricom), fundamentales en la Organización de Estados Americanos (OEA) y en la ONU. En su visita a Guyana en 2004, Chávez culpó a Washington por las disputas históricas y autorizó al gobierno de Georgetown a explotar minerales y buscar petróleo. Maduro continuó desde 2013 la misma política de su padrino político.

5.- El petróleo

La estadounidense ExxonMobil comenzó sus prospecciones y encuentra petróleo en la zona marítima del Esequibo, que también está en discusión. Pero el hallazgo es histórico, se calculan reservas superiores a los 11.000 millones de barriles. Guyana protagoniza hoy el mayor milagro económico del planeta, con crecimientos esperados de su PIB de más del 20% durante varios años.

La Guyana saudí, que fuera el país más pobre de la región, es un hecho para los expertos, que calculan que la producción de oro negro en Guyana superará a la venezolana en unos años, por encima de un millón de barriles en un país que no llega al millón de habitantes. La ONU decidió en paralelo que sea su principal tribunal, la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, la que dirima el contencioso. En su fallo de abril de este año, da la razón inicialmente a Guyana. La sentencia definitiva se espera para el año que viene.

6.- Las cinco preguntas

El chavismo aprovechó la coyuntura nacional para imponer una consulta no vinculante de cinco preguntas, entre las cuales está el desconocimiento de la CIJ y, sobre todo, la más preocupante, la que propone la creación de un estado (región) llamada Guyana Esequiba, que sería anexionada por Caracas. En principio, Maduro busca aumentar su apoyo popular de cara a las presidenciales del año que viene y dinamitar a la oposición tras la irrupción de María Corina Machado.

7.- La campaña

Maduro ha convertido la millonaria campaña sobre el Esequibo en un gran acto de fervor patriótico, en el que se han mezclado las amenazas guerreristas. Georgetown ha respondido con el anuncio de que instalará bases militares, se supone de EEUU, en el territorio en cuestión. El chavismo juega con acusar de traición a la patria a todos aquellos que no respondan a su llamado nacionalista.

8.- La oposición

La nueva líder de la oposición democrática, María Corina Machado, fue una de las grandes defensoras del Esequibo venezolano durante el gobierno de Chávez y Maduro. Ahora ha apostado por la suspensión del referéndum, en el que no piensa participar. En cambio, otros dirigentes se han plegado a los requerimientos presidenciales. Mientras los socialdemócratas Acción Democrática (AD) y Un Nuevo Tiempo (UNT) apuestan por participar, la centrista Primero Justicia (PJ) concedió libertad a sus votantes y Voluntad Popular (VP), partido de Leopoldo López y de Juan Guaidó, se ha mostrado en contra de acudir a las urnas.

9.- Apoyos internacionales

El chavismo está más solo que nunca en materia internacional, donde ni siquiera cuenta con Cuba y con China. En cambio, Guyana suma el respaldo de EEUU, Caricom, de la OEA, de la Commonwealth y del Reino Unido y con el silencio de los aliados clásicos de Maduro. Brasil, que comparte fronteras con ambos países, ha mostrado su preocupación ante la escalada militarista.

10.- Las consecuencias

Más allá de cómo traduzca la propaganda bolivariana la participación en las urnas, analistas vaticinan que Maduro prolongará el conflicto con Guyana para decretar estado de emergencia si hiciera falta para suspender las presidenciales. También se teme que se aproveche el supuesto fervor patrio para perseguir a los demócratas. Algunos sí creen que la amenaza de invasión es inminente.