• Guerra de Ucrania Vladimir Putin corteja a África tras negarle el grano ucraniano

Los líderes africanos presionaron este viernes al presidente de Rusia para que vuelva al acuerdo sobre la exportación de grano ucraniano que Moscú rompió la semana pasada. También le pidieron que tenga en cuenta su iniciativa conjunta para hacer las paces con Ucrania. Los líderes africanos que acudieron a la cumbre Rusia-África en San Petersburgo evitaron criticar directamente a Moscú, pero sus intervenciones en el segundo día de una cumbre sirvieron como muestra de la profunda preocupación africana por las consecuencias que está teniendo la guerra en los países en desarrollo, especialmente en lo que se refiere a los precios de los alimentos por la caída de la oferta.

Hasta que Moscú se negó a renovarlo la semana pasada, el acuerdo de grano del mar Negro había permitido a Ucrania exportar grano desde sus puertos marítimos a pesar de la guerra. El presidente egipcio, Abdel Fatah al Sisi, instó a Rusia a volver a ese compromiso. Egipto es un comprador clave del grano exportado a través de la ruta del mar Negro. Al Sisi señaló que era «esencial llegar a un acuerdo» para reactivar el acuerdo.

Putin respondió tirando del argumentario conocido: diciendo que el aumento de los precios mundiales de los alimentos es consecuencia de unos errores de la política occidental que se remontan a mucho antes de la guerra.

Desde que se retiró del acuerdo, Rusia ha bombardeado repetidamente los puertos y depósitos de cereales de Ucrania. Moscú ha vuelto a ser acusada por Occidente de usar los alimentos como arma de guerra, y ha cundido la preocupación en muchos países del sur porque los precios mundiales de los cereales han vuelto a subir.

El jueves, Rusia prometió entregar grano gratis a seis de los países que asistirán a la cumbre. «Es básicamente propaganda, para mostrar que se preocupa por sus necesidades y dar credibilidad a sus razones para salir del acuerdo de grano», señala Ivan U. Klyszcz, Investigador del Instituto de Política Exterior de Estonia, en una entrevista con EL MUNDO.

Este especialista en política exterior rusa ha difundido el término «multipolaridad mesiánica» para hablar del mensaje que Moscú trata de trasladar al llamado ‘sur global’: «Consiste en que vivimos en un mundo injusto donde Occidente trata de que los pobres sigan siendo pobres, y Rusia intenta que el resto se una contra este orden mundial».

Putin recibió el plan con frialdad cuando un grupo de presidentes africanos se lo presentó el mes pasado. En cambio en las declaraciones del viernes, dijo que Moscú respetaba la propuesta de paz africana sobre Ucrania y la estaba estudiando detenidamente.

«Nuevas realidades»

Un acuerdo tiene ahora pocas posibilidades. Rusia ha dicho durante mucho tiempo que está abierta a las conversaciones, pero que deben tener en cuenta las «nuevas realidades» sobre el terreno, donde controla casi una quinta parte del territorio de Ucrania después de 17 meses de guerra y se ha anexionado como propias cuatro regiones ucranianas como propias.

Aunque esta cumbre ha quedado devaluada en cuanto a asistencia por culpa de la guerra, los países africanos se han acercado a San Petersburgo interesados en «los cereales, fertilizantes y combustible» de Rusia. En el plano político, los países africanos «también buscan atraer la atención de Occidente, porque sin compartir la visión tan pesimista rusa, muestran que pueden irse con la otra parte», recuerda Klyszcz.

El presidente de la Unión Africana, Azali Assoumani, dijo que la oferta de grano de Putin no es suficiente, y «se necesita un alto el fuego en Ucrania». Durante la cumbre Rusia anunció que el 90% de las cuestiones pendientes sobre la deuda africana habían quedado resueltas y culpó al país invadido de no querer dialogar.

Rusia quiere posar como el «amigo grande» de África, a pesar de que su inversión es mínima y su comercio con el continente se ha estancado. Pero aun así Moscú insiste en aumentar su proyección sobre esa zona del mundo por varias razones. «Una relación amplia y profunda ayuda a Rusia a mostrar que es una potencia, y a la vez Moscú quiere socavar la presencia de Occidente y Ucrania en el mundo», asegura Klyszcz, que colabora con el International Centre for Defence and Security (ICDS). África también es útil para «evadir sanciones», dando salida por ejemplo a los ‘botines de guerra’ de Evgeni Prigozhin y sus mercenarios de Wagner en África. «Hablamos fundamentalmente de oro y diamantes, que pueden ser escondidos a través de ‘hubs’ que tienen un escenario legal más propicio, como Turquía y Emiratos Árabes, y luego usan esos dólares para comprar chips y componentes en China o cualquier otro país».