• Viajes oficiales Francia se prepara para la visita del Rey Carlos III y el Papa

En 1957, la Reina de Inglaterra, Isabel II, fue a Francia en su primera visita oficial, cuatro años después de ser coronada. La recibió el entonces presidente, René Coty. El Palacio de Versalles, donde cenaron y donde luego regresó años después, lo describió así: «Es una mezcla encantadora de lo que es a la vez similar y diferente en nuestros países».

Toda esa pompa y circunstancia tan francesa y británica a la vez se repitió este miércoles, cena en Versalles incluida, en una secuencia en la que cambiaron los protagonistas, pero no el fondo de la visita: reforzar la alianza histórica entre ambos países.

El Rey de Inglaterra, Carlos III, y Camila, fueron recibidos con todos los honores por Emmanuel Macron y la primera dama, Brigitte Macron, en el arranque de una visita que durará tres días. Es la primera que Carlos III hace al país como Rey, tras la muerte de su madre hace justo un año. Se tenía que haber realizado el pasado marzo, pero Francia vivía en ese momento manifestaciones violentas contra la reforma de las pensiones de Macron y se tuvo que suspender por motivos de seguridad. Para esta ocasión había un despliegue a la altura: 30.000 agentes.

El objetivo es sacar lustre a la unión franco británica, que ha quedado algo debilitada tras la salida de Reino Unido de la Unión Europea. El timing para ambos países es perfecto. En 2024 se celebran 120 años de la entente cordiale, que marcó el fin de las hostilidades entre Londres y París y el inicio de una relación pacífica y amistosa. También ese año se celebra el aniversario del desembarco de Normandía, cuando los aliados cruzaron de Inglaterra a Francia y liberaron al país (y Europa) de la ocupación nazi. El ex ministro británico Denis Mcshane definió esta relación de amor odio de la siguiente manera: « Francia e Inglaterra son como un viejo matrimonio. A veces quieren matarse el uno al otro, pero nunca se plantearían un divorcio ».

La secuencia real arrancó con un acto en el Arco del Triunfo, donde el Rey de Inglaterra encendió la llama del soldado desconocido, se oyeron los himnos de ambos países y desfilaron los cazas. Le siguió un recorrido en coche por los Campos Elíseos (Macron y Carlos III, en un coche; Camila y Brigitte, en otro).

En el Elíseo les esperaba una alfombra roja de 25 metros. Presidente y monarca mantuvieron una reunión, aproximadamente de una hora, cuyo contenido no ha trascendido. Según el Elíseo, estaba previsto abodar los temas de interés internacional como la situación en el Sahel, tras los últimos golpes de Estado en Níger y Gabón, y la guerra en Ucrania. Quedarían fuera, en principio, las tensiones migratorias entre ambos países.

En esta pompa palaciega, llena de protocolos y guiños monárquicos, encontraron su punto de unión monarca y soberano. Carlos III había visitado Francia en otras ocasiones, pero como príncipe. La secuencia de ayer estuvo llena de símbolos y detalles: desde el paseo en coche por el Elíseo, el menú de la cena, hasta los obsequios: Macron le ofreció a Carlos III una novela de Romain Gary, premio Goncourt: Las raíces del cielo, una de sus obras favoritas. Brigitte obsequió a Camila con una botella de champán del año de su nacimiento.

La jornada culminó con una cena en el Palacio de Versalles, en la sala de los Espejos, a la que asistieron más de un centenar de selectos invitados, entre ellos Mick Jagger, Ken Follet, Hugh Grant, Charlotte Gainsbourg. También la primera ministra, Elisabeth Borne, y ministros de ambas delegaciones. En el menú: marisco, carne de ave y un postre del célebre pâtissier Pierre Hermé.

Horas antes, cuando salían del Elíseo, Macron y Carlos III hicieron algo poco habitual: recorrieron juntos a pie los pocos metros a pie que separan el palacio presidencial de la embajada británica. Aprovecharon para estrechar algunas manos y saludar. «Viva el Rey», se oía en la calle. En una de sus visitas la Reina Isabel II había dicho de los dos países, monarquía y república: «Aunque es cierto que no conducimos por el mismo lado, también es verdad que circulamos por la misma vía».

Entre Versalles, Saint Denis y Burdeos

La de este miércoles fue la primera secuencia de una visita real de tres días. La de este jueves incluye el discurso del Rey Carlos III en el Senado francés y una visita a los exteriores de la Catedral de Notre Dame, que está en proceso de rehabilitación tras el incendio de 2019. Estará acompañado por Emmanuel Macron.

La primera dama francesa, Brigitte Macron, y la Reina Camila visitarán el mercado de flores de île de la cité, donde ya estuvo la Reina Isabel II. Después asistirán juntas al lanzamiento de unos premios literarios francobritánicos que verán su primera edición en 2024. Será en la Biblioteca de Francia.

Antes, harán una breve visita a Saint-Denis, en la periferia parisina, donde se reunirán con representantes de una asociación de mujeres. El viernes, Carlos III y Camila viajarán a Burdeos y ya entonces Emmanuel Macron estará rumbo a Marsella, para recibir al Papa Francisco. Dejará atrás su etapa real para recibir al Sumo Pontífice el sábado.